
Creció en un orfanato, pasó hambre y tuvo un marido alcohólico: la épica de la madre de Cristiano Ronaldo
María Dolores dos Santos Aveiro es la madre del futbolista y también la protagonista de una vida de lucha

En Portugal la conocen como la “mãe coragem”, la madre coraje. Ese fue también el título de la biografía que reconstruyó su vida y que se presentó en 2014. Pero antes de convertirse en un personaje público y de aparecer en revistas por acompañar la carrera de uno de los futbolistas más famosos del mundo, María Dolores dos Santos Aveiro fue una mujer de origen humilde, criada en Madeira, que aprendió desde chica a convivir con las carencias y a tomar decisiones que marcaron su historia.

Nació el 31 de diciembre de 1954 en Caniçal, una localidad de Madeira. Cuando tenía cinco años, su madre murió y por las dificultades económicas de su padre, Dolores junto con sus hermanos fue enviada a un orfanato. Por su comportamiento rebelde, a los nueve años regresó a su casa, pero no fue fácil. En su hogar sufrió maltratos y carencias. A los 13 años dejó la escuela para empezar a trabajar confeccionando cestos de mimbre.

A los 18 años, Dolores conoció a José Dinis Aveiro, con quien se casó y tuvo a sus dos primeros hijos, Elma y Hugo. Después llegaron Kátia y Cristiano. La familia vivía en Funchal, Madeira, en un contexto humilde, atravesado por las dificultades.
José Dinis Aveiro recibió formación militar y combatió en la guerra de la independencia de Angola, antigua colonia portuguesa. Cuando regresó a Madeira, cayó en el alcoholismo. Le costó sostener empleos formales: fue jardinero municipal y luego utilero en el Andorinha, el club donde Cristiano empezó a jugar al fútbol. Mientras tanto, María Dolores trabajaba como empleada doméstica y cocinera para mantener a la familia.
José Dinis murió en 2005, a los 52 años, por una insuficiencia hepática. Cristiano tenía 20 años y empezaba a construir la carrera que su padre no llegó a ver en plenitud. “Era una persona alcohólica. Nunca hablé con él como en una conversación normal. Fue difícil”, dijo años después el futbolista.


En su autobiografía, contó uno de los episodios más íntimos y difíciles de su vida. Cuando volvió a quedar embarazada, ya tenía tres hijos y atravesaba una situación económica muy complicada y llegó a pensar en interrumpir ese embarazo. Sin embargo no lo hizo y decidió contarlo para ayudar a otras mujeres. “Fue una decisión familiar, no es solitario. Y fue complicado porque Cristiano es conocido por todos. No le encantó que se supiera los sufrimientos de su madre, pero entiende que es un ejemplo. Quería transmitir esta historia para que las mujeres se lo piensen dos veces antes de abortar. Pensé en abortar porque tenía que mantener a tres hijos, tenía una situación muy complicada en casa”, dijo.

Ese cuarto hijo nació el 5 de febrero de 1985. Se llamó Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro. El segundo nombre, “Ronaldo” fue por Ronald Reagan, el actor que para entonces era presidente de Estados Unidos. A su madre e gustaba cómo sonaba y le pareció un nombre fuerte.


Antes del cruce contra España por los octavos de final, Cristiano Ronaldo confirmó que el Mundial 2026 será el último de su carrera. “Es disfrutar al máximo posible que sea mi último Mundial, que va a ser mi último Mundial”, dijo en conferencia de prensa. Cada vez que Cristiano Ronaldo sale a la cancha, el mundo mira al goleador, al capitán, al hombre que convirtió su nombre en una leyenda deportiva. Dolores, en cambio, ve a su hijo.
“Ser la madre de una historia que marcará generaciones es el mayor regalo que la vida me ha dado. Hubo decisiones difíciles, pero fundamentales. Mi falta de información nunca fue más fuerte que mi instinto. Partimos de orígenes humildes y avanzamos, más fuertes que nunca… Hasta el final”, escribió en su cuenta de Instagram antes de un partido.




