Francis Ford Coppola con su hijo Gian-Carlo Coppola

El fatal accidente en el que murió el hijo mayor de Francis Ford Coppola, que involucró al hijo de un popular actor

Gian-Carlo Coppola y Griffin, el hijo de Ryan O’Neal, viajaban juntos en una lancha cuando un objeto inesperado se cruzó en su camino y produjo una tragedia

Gian-Carlo Coppola y Griffin, el hijo de Ryan O’Neal, viajaban juntos en una lancha cuando un objeto inesperado se cruzó en su camino y produjo una tragedia

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Cuando ocurrió la tragedia, eran amigos y tenían una característica en común: ambos eran hijos de celebridades. El padre Griffin era Ryan O’Neal, el consagrado actor protagonista de Love Story. Y el padre de Gian-Carlo era Francis Ford Coppola, el director de clásicos del cine como El Padrino o Apocalipsis Now.

De hecho, Griffin O’Neal, de 21 años y Gian-Carlo Coppola, de 22, trabajaban juntos en un nuevo filme del citado director cuando se tomaron un descanso del rodaje aquel 26 de mayo de 1986 en que todo terminó de la peor manera.

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En esa jornada la filmación se pausó porque en los Estados Unidos se conmemoraba el Día de los Caídos. Los dos muchachos decidieron entonces salir a dar un paseo en lancha.

Gian-Carlo Coppola tenía 22 años cuando encontró la muerte en el río South, en el estado de Maryland, Estados Unidos
Gian-Carlo Coppola tenía 22 años cuando encontró la muerte en el río South, en el estado de Maryland, Estados UnidosIMDB

El filme que Coppola estaba realizando en ese momento era Gardens of stone (Jardines de piedra). Gian-Carlo trabajaba como operador de cámara mientras que Griffin tenía un rol secundario en la historia.

Pero lo relevante en este caso es que la grabación se estaba realizando en el Cementerio Nacional de Arlington, donde descansan los restos de los veteranos de las distintas guerras en las que participó Estados Unidos.

Dicho camposanto se encuentra cerca de la pequeña población turística de Edgewater, en el estado de Maryland, a la vera del río South, que fue el elegido por los jóvenes amigos para pasar su día libre.

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Griffin O'Neal en 1991
Griffin O'Neal en 1991

Alquilaron una lancha de 4,2 metros para navegar por una zona del río South donde había una gran cantidad de muelles deportivos. Lo que no sabían entonces es que para uno de los dos ese sería el último viaje...

El accidente

A las 17.15 de esa tarde primaveral, cuando la embarcación circulaba a toda velocidad a unos cinco kilómetros al sur de su punto de partida, ocurrió la tragedia.

Griffin O’Neal, que conducía la lancha, vio dos embarcaciones que se cruzaban en su camino e hizo una maniobra para pasar entre ellas cuando se dio cuenta de que ambas estaban unidas por un cable de remolque de nylon. Rápido de reflejos, se agachó para esquivarlo, por lo que apenas recibió un roce en el hombro. Gian-Carlo Coppola, en cambio, no vio venir el cable, que lo golpeó de lleno y lo tiró con violencia hacia atrás. El golpe contra la cubierta de la lancha le provocó al joven una contusión letal en la cabeza.

La película Gardens of Stone en la que participaban Gian-Carlo Coppola y Griffi O'Neal se estaba grabando en el Cementerio Nacinal de Arlington, en el estado de Virginia, cerca del río donde se produjo la tragedia
La película Gardens of Stone en la que participaban Gian-Carlo Coppola y Griffi O'Neal se estaba grabando en el Cementerio Nacinal de Arlington, en el estado de Virginia, cerca del río donde se produjo la tragediaOff the Records tours
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De inmediato llegaron los equipos médicos de emergencia, que llevaron a tierra a Gian-Carlo y trataron de reanimarlo. Lo trasladaron al Hospital General del condado de Anne Arundel, donde, a las 18.20, fue declarado muerto.

En un primer momento, en las crónicas del accidente, los medios aseveraban que el conductor de la lancha era el hijo de Ford Coppola y que Griffin O’Neal estaba en la embarcación como pasajero. Pero esa era, en realidad, la versión que este último había dado a la policía. Después, gracias a la declaración de varios testigos, se supo la verdad.

Es que todos los que presenciaron el accidente señalaron que el que manejaba la lancha era un muchacho de pelo corto y rubio, mientras que Gian-Carlo llevaba el cabello largo y era morocho.

Uno de estos testigos fue John Talbot, el capitán de la embarcación que en ese momento estaba siendo remolcada. Este hombre, además, añadió otro dato de importancia: que la lancha de los dos jóvenes venía a gran velocidad.

Ryan O’Neal y Francis Ford Coppola
Ryan O’Neal y Francis Ford Coppola
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“Él (el conductor) estaba agachado al volante, como si intentara exprimir al máximo la velocidad de la lancha. Era como si estuviera en una especie de trance, fascinado por la velocidad”, dijo el capitán en su declaración a la justicia, según un cable de UPI.

Ernie Mosby, vocero de la policía de Recursos Naturales de Maryland, dijo en su momento a The Washington Post que la nave viajaba a una velocidad de entre 15 y 20 nudos cuando se produjo el incidente. Una velocidad que, si bien no es extrema, deja muy poco margen de maniobra cuando se presenta un obstáculo inesperado, como el cable de remolque.

El juicio a Griffin O’Neal

El intento de Griffin por desligarse de responsabilidad en el accidente resultó fallido. Debía afrontar un juicio en el que se determinaría el nivel de culpabilidad que tuvo en la muerte de su amigo. Y sus antecedentes no lo ayudaban: dos días antes del accidente, había sido detenido por la policía del condado de Arlington por conducir imprudentemente su vehículo y por portación de armas.

Además, la revista People informaba que, solo en el año 1982 el joven había recibido 27 multas por exceso de velocidad. La prudencia, al parecer, no era su fuerte.

A mediados de diciembre de 1986 se realizó el proceso judicial contra el joven conductor de la lancha. El juez absolvió a O’Neal de los cargos de homicidio involuntario y conducción temeraria, pero lo condenó por operar negligentemente una embarcación.

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Ryan O'Neal with Son Griffin O'Neal May 16, 1979  (Photo by Ralph Dominguez/MediaPunch via Getty Images)
Ryan O'Neal with Son Griffin O'Neal May 16, 1979 (Photo by Ralph Dominguez/MediaPunch via Getty Images)MediaPunch - Archive Photos

El magistrado sostuvo que hubo negligencia, pero no el nivel de imprudencia suficiente como para condenarlo por homicidio.

La pena a la que se vio sometido el joven actor fue leve: 200 dólares de fianza y un año y medio de libertad condicional.

Cuando enfrentó a la prensa después del juicio, Griffin declaró: “Fue un accidente. Lamento realmente que haya pasado. Lo amaba mucho”. Por su parte, Ryan O’Neal también dijo lo suyo al conocerse el veredicto: “Nuestros corazones están con la familia Coppola”.

Algunos críticos consieran que una escena culminante de El Padrino III está basada en la tragedia de Gian-Carlo Coppola- Fuente: Paramount Movies
Algunos críticos consieran que una escena culminante de El Padrino III está basada en la tragedia de Gian-Carlo Coppola- Fuente: Paramount Movies
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La culpa de Francis Ford Coppola

Muchos años después, el propio Francis Ford Coppola declaró sentirse culpable por que él consideraba que pudo haber evitado la muerte de su hijo. En una entrevista a la revista Vulture, en 2020, el prestigioso realizador declaró: “Hay una película que no habría hecho porque me costó todo. Fue una de las que hice en un momento en que tenía que realizar una película cada año para mantener mi casa. Fantaseo con no haber producido nunca Gardens of Stone. No habría perdido a mi hijo”.

El mencionado filme se terminó de realizar y se estrenó en 1987, un año después del accidente. Finalmente, Griffin O’Neal no participó en ella. Fue reemplazado por otro actor.

Pese a haberse expresado arrepentimiento tras el fatal accidente, el hijo de Ryan O’Neal continuó con su derrotero de incidentes. Tuvo problemas en más de una ocasión por manejar alcoholizado. En 2011 fue sentenciado a 16 meses de prisión por esta causa.

Francis Ford Coppola y su hijo Griffin en el rodaje de la película El valle del arco iris, del año 1968
Francis Ford Coppola y su hijo Griffin en el rodaje de la película El valle del arco iris, del año 1968X @juanma3010

Una nueva referencia pública a este fatídico caso se produjo varios años después. Fue el 8 de diciembre de 2023, cuando falleció Ryan O’Neal, a los 82 años. En esa ocasión, entre los numerosos mensajes de familiares del actor y de otras personas del ambiente artístico que buscaban homenajearlo en las redes sociales, hubo uno que llamó especialmente la atención. El de Francis Ford Coppola.

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“Ryan O’Neal ha muerto y merece, sin dudas, elogios por su excelente trabajo en Barry Lyndon, ¿Qué pasa, doctor? y Apocalipsis Now”, posteó el realizador y productor en su cuenta de Instagram, para luego adentrarse en el terreno sentimental: “Nuestras familias están unidas en la tragedia, lo cual es otra expresión de amor”.

De esta manera, el director de La conversación volvía a explayarse, aunque implícitamente, sobre la muerte de su hijo, una pérdida que lo atravesó para siempre.

Griffin O'Neal en 2024
Griffin O'Neal en 2024New Yo

En este sentido, hay críticos cinematográficos que sugieren que una escena culminante de su filme El Padrino III (1990) estaría fuertemente influenciada por el fallecimiento de Gian-Carlo. Se trata (alerta spoiler) del momento en que Michael Corleone se desgarra de dolor ante el asesinato de su hija María en las escalinatas del teatro de ópera.

“Un poco de luz en sus vidas”

En el momento del accidente en la lancha, la prometida de Gian-Carlo, la diseñadora Jacqui de la Fontaine, estaba embarazada de dos meses. El infortunado joven no pudo conocer a su hija, Gia Coppola, que actualmente tiene 39 años y es una talentosa directora de cine.

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Pamela Anderson junto a la directora Gia Coppola en el Festival de Cine de San Sebastián 2024, donde la película The Last Showgilr, protagonizada por la primera y realizada por la segunda recibió el Premio Especial del Jurado
Pamela Anderson junto a la directora Gia Coppola en el Festival de Cine de San Sebastián 2024, donde la película The Last Showgilr, protagonizada por la primera y realizada por la segunda recibió el Premio Especial del JuradoJuan Herrero - EFE

“Creo que (la muerte de mi padre) fue una experiencia muy dura para mi familia. Pero el hecho tan extraño de que yo naciera después de que él muriera aportó un poco de luz a sus vidas”, declaró alguna vez la directora, que lleva su nombre en homenaje a su padre.

“Estoy muy agradecida por el vínculo que tengo con ellos. Todos participaron mucho en mi crianza y en darme pistas sobre quién era mi padre. Creo que por eso me interesó la fotografía. A él siempre le había interesado”, concluyó.