
Un placard convertido en una completísima despensa suma apoyo en un comedor diario o al cocinar en un departamento con kitchenette
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Producción: Paula Lema | Fotos: Santiago Ciuffo.
La ciudad está llena de historias de todos los tamaños y en cada casa, chica o grande, se escriben diferentes desenlaces bajo la consigna de adaptarse y adaptar el espacio para vivir mejor. En las zonas de mayor concentración, hay una cantidad de departamentos minúsculos con amplios lugares de guardado que pueden aprovecharse al máximo mediante soluciones eficientes. Es el caso de esta alacena montada dentro de un placard, en el que las barras cobran una nueva función y las divisiones se logran con canastos de plástico firme: todo a la vista para dar rápidamente con el utensilio o el ingrediente necesario con la precisión que impone la cocina. Respetando una paleta de blanco, rosa y celeste, los detalles más modestos se lucen en una composición impecable. Un mundo de colores y sabores, tras la puerta.

Para alegrar el ambiente cuando las puertas se abren, se incorporaron toques decorativos: el cuadro rosa ($99) y el cartel espejado ($32, Reina Batata). Abajo de todo, lata con leyenda ($318, Karina Arc) y cesto de basura ($130, Reina Batata). En la mesa, botella ($80), taza ($41, Karina Arc) y dosificador de azúcar ($12,99, Jumbo). Lámpara de mimbre sintético ($809, Del Cogliano) a tono con la silla plástica ($120, Mascardi) y la banqueta metálica apilable ($119, Jumbo). El almohadón tejido y los manteles (todo de Claudia Ginzuk) suman colores netos dentro de la gama.

Apilando cajones de plástico reforzado ($100 c/u, Mascardi) se formó una práctica estantería. El detalle de lujo lo da la heladera retro con 76 litros de capacidad ($3.700, Whirlpool) que corresponde a una edición especial disponible en colores pastel. Pava rosada ($273), tetera de cerámica celeste (ambas de Reina Batata) y frascos carameleros ($22,90 Jumbo). || Para aprovechar el barral, se colocaron los tradicionales ganchos de acero ($15 x 2, Sodimac) que sostienen una tostadora ($21,99, Jumbo) y un colador rosa ($110, Reina Batata). Abajo, latas decoradas ($127, Karina Arc) y blanca ($95) y hielera ($170, ambas de Reina Batata).

En el cajón superior, dentro de una balanza de cocina ($240) se colocó una ensaladera metálica, elegida especialmente por su singular color rosado que se ajusta bien a la propuesta cromática. Al lado, un exprimidor de cerámica blanco ($60) sobre una pila de platos de uso diario (todo de Reina Batata).|| Los frascos de acrílico con tapa de cierre hermético ($39,90, Jumbo) vienen en diferentes tamaños y formas que permiten incluso apilarlos. Son ideales para guardar alimentos secos y evitar la imagen de desorden de paquetes cerrados o a medio terminar. Detrás, una bandeja metálica con motivo ‘Cup cakes’ ($56, Karina Arc).

El amplio estante superior se aprovechó para los elementos de mayor tamaño y altura, como la jarra de cerámica vintage (Karina Arc) y, detrás, la jarra térmica celeste ($330 Reina Batata). El antiguo sifón de vidrio (Lo de Simona) aporta otro colorido detalle retro en contrastante azul, para cerrar el cuadro.




