
JIM CARREYEste tipo tiene cara de vivo
Seguramente, nadie se imagina encontrar, en el aluvión de estrenos que vendrá esta temporada, una película interesante y ambiciosa protagonizada por Jim Carrey. Sí, la estrella de La máscara y Mentiroso mentiroso está encarando cosas más exigentes, como The Truman Show, de Peter Weir, o el film que hará con Milos Forman
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LOS ANGELES.- Cada vez que Jim Carrey desciende de su limusina y mira hacia la multitud que espera verlo pasar por la alfombra roja en la première de un nuevo film, esgrime esa amplia sonrisa de Ace Ventura y piensa: "La ilusión está completa".
En lo que a él respecta, aún sigue siendo aquel niño de diez años que envió un currículum vitae con una lista de las ochenta imitaciones que podía hacer para el programa de Carol Burnett, y el muchacho de 15 años al que abuchearon en el escenario de Yuk Yuks, en Toronto.
Carrey dejó su impronta en el público cuando se convirtió en el extraño muchacho blanco en la serie de televisión In living color. Luego, debutó en la pantalla grande como Ace Ventura. Más tarde, se convirtió en una verdadera estrella en La máscara. Después obtuvo 7 millones de dólares con Tonto y retonto, 20 millones con El insoportable y otros 20 millones más por Mentiroso mentiroso. Jim Carrey protagoniza ahora The Truman Show, un film conmovedor, gracioso, inteligente y muy original, dirigido por el afamado cineasta Peter Weir. Interpreta a Truman Burbank, la única persona en una ciudad perfecta que desconoce que, desde su nacimiento, ha protagonizado, sin saberlo, el programa de televisión de 24 horas. The Truman Show es un film satírico, profundo y divertido a la vez. Y, pese a tener momentos del conocido Jim Carrey, hay otros en los que uno se pregunta quién es este artista, y quiénes somos nosotros.
Nos encontramos con el actor en un depósito vacío en el centro de Los Angeles, que él prefirió en lugar de su hogar en Brentwood, porque intenta separar su vida pública de la privada. Esboza esa sonrisa típica de él mientras se arrellana en el sofá y dice: "Aquí es donde me encuentro a mí mismo, es como una especie de terapia".
-¿Aún leés libros de autoayuda?
-Sí. Me gusta la terapia. A decir verdad, estas entrevistas me resultan esclarecedoras, porque no siempre podés sentarte y reflexionar. Me tomé diez meses de vacaciones después de filmar The Truman Show, cuando sentí la necesidad de vivir -había hecho tres películas, una detrás de la otra-, y fue lo peor que pude haber hecho en mi vida. Después de cuatro meses, me moría, me atormentaban los pensamientos.
-¿Y qué ha sido de tu etapa de espiritismo?
-No la llamaría una gran etapa. Fui a un vidente que me dijo que me faltaban algunos colores en mi aura y que tenía que comprarme cintas de distintos colores para reemplazarlos. En un momento reaccioné y decidí que mi aura iba a estar perfecta sin las cintas.
-¿Cuán espiritual es tu lado religioso?
-Muy espiritual. Rezo todos los días, hablo con Dios todo el tiempo. No voy a la iglesia, pero constantemente pienso en Dios. Lo que más anhelo en este mundo es que se nos aparezca su enorme rostro sobre la ciudad y nos diga: "Todo es real, amigo".
-Hablemos sobre The Truman Show. ¿Qué pensaste cuando leíste el guión por primera vez?
-Me puso muy contento, porque ya lo había pensado antes. No era algo nuevo para muchos: ¿qué pasaría si todo el mundo es sólo un actor en mi historia? Y, después, dos años más tarde, me llega este guión y, por supuesto, lo acepto, porque hoy en día no te llegan demasiadas propuestas. Además, es un film fascinante, con muchas capas. No es común, es diferente.
-¿Cómo fue tu relación con Peter Weir?
-Vino a mi casa un par de meses antes y trajo cuadernos llenos de fotografías y bocetos y notas que había hecho en los aviones, pensando en el personaje. Me ayudó muchísimo.
-¿Te sentías ansioso por cada escena, como en el pasado?
-Seguro. Pero no permito que eso me moleste demasiado. Además, Peter sabe lo que hace, y si no confío en él, ¿en quién confío? No tuvimos ningún tipo de problemas en ese sentido. Si me sentaba y miraba las expectativas de la gente, me hubiese vuelto paranoico y no hubiese podido crear nada. Y de eso se trata la película. Todo el mundo mira al muchacho que no sabe que está siendo observado. Es como si lo único que valiese la pena mirar es a este muchacho que no sabe que lo miran.
-Trabajaste con Francis Coppola en Peggy Sue. ¿Podés comparar a Coppola con Peter Weir?
-Trabajar con Weir fue muy importante para mí, me sentí más cómodo. Con Francis, era como si todo el tiempo me esforzara por agradarle; reconozco que a veces era insoportable. Cada tanto aparecía y decía que nada de mis porquerías funcionaba, sólo para hacerme reaccionar.
-¿Cómo te tomaste la acogida de El insoportable?
-Obviamente, siempre querés que lo que vos hagas sea muy bien recibido. Fue algo interesante de observar, porque el film fue mal percibido. La promoción fue errónea, querían conseguir a toda esa gente el primer fin de semana, así que lo hicieron como "Jim Carrey, diviértase un poco". Pero se equivocaron, llevaron a la gente a ver al diablo. Cuando terminó pensé que me iban a odiar, lo que hubiese sido natural. Sin embargo, cuando hice Mentiroso mentiroso, el público se sintió aliviado porque volvía a ser bueno.
-¿Qué te atrajo para hacer Mentiroso mentiroso?
-La idea. ¿Cuánto le mentimos a nuestros hijos? ¿Hasta cuánto se puede mentir? ¿Cuánta mentira hay en el mundo? La gente dice que el presidente debería admitir lo que hizo, lo que sería razonable. Pero en este país, cuando se llega a cierto nivel, lo peor que se puede hacer es admitir un error. Todo el mundo comete errores, pero estamos en este lugar imposible donde no se lo puede admitir.
-¿Cómo terminó El insoportable?
-Recaudaron muy poco dinero. Esta película me encantó, porque irritaba al público. No me gusta ser el animalito de peluche de alguien todo el tiempo. Quiero ser el muñequito de alguien y, al mismo tiempo, que teman que estoy debajo de la cama.
-Vas a interpretar al actor Andy Kaufman en un film sobre su vida, que dirigirá Milos Forman. ¿Qué te hizo pensar que podrías hacer este papel?
-A juzgar por las primeras apariencias, no me parezco demasiado a él, pero sé de dónde viene su esencia. Por eso, cuando Milos pidió que hicieran un video, lo vi como una oportunidad de probar si lo podía hacer, no sólo para Milos, sino para mí. Y una vez que lo hice, me sentí satisfecho.
-¿Cuán agresivo es el trabajo del comediante?
-Es brutal. Es la morgue. Cuando sucede algo en el mundo, se lleva al club de la comedia y le hacen la autopsia. Deducen quién está equivocado, quién tiene la razón, a quién hay que juzgar y de quién se van a reír. Si no hay chistes sobre la nave espacial tres horas después de que estalló, entonces estás fuera del club.
-¿Coincidís con Robin Williams en que la fama conduce a las drogas?
-Eso sucede cuando se trabaja demasiado y se necesitan vacaciones programadas. La gente cae en la trampa de que tiene que sentirse bien.
-¿Y qué nos decís del dinero? Dijiste que la presión no viene por los 20 millones de dólares para una película, viene de lo que la gente piensa de los 20 millones. ¿Y qué piensa la gente sobre el dinero, entonces?
-Piensa que sos mucho más rico de lo que sos. Me compré muchísimos semáforos en esta ciudad. (Se ríe.)
-Además de pagar impuestos, ¿qué hacés con el dinero?
-Tengo un portfolio de acciones destinado a la caridad. Trabajo mucho con enfermos terminales infantiles. Tengo a mi familia y a amigos, a quienes ayudo.
-En una oportunidad dijiste que no te hubieses metido en esta industria de no haber estado desesperado, porque es un conventillo.
-Me refería sólo al terrible temor que existe de ser humillado públicamente. Jimmy Stewart solía decir: "Si descubriesen realmente quién soy..." Y él no es alguien del que nos imaginemos que pueda tener una vida secreta. Pero, ¿sabés una cosa? Todos la tenemos. Es sólo una cuestión de tiempo antes de que puedan encontrar algo que pueda avergonzarte.
-¿Y cuáles son tus vergüenzas?
-El no saber cuáles son. Cuando John Barrymore vivía y giraba en torno de Errol Flynn, sucedían cosas mucho peores que las de ahora. Me refiero a que ahora voy a fiestas, estoy en el santuario de Hollywood, y la gente se reúne a cenar y a pasar un rato agradable. Nadie se sodomiza ni es tirado a la piscina. Esas cosas no ocurren. Pero el hambre de los medios de ahora, tantos canales por cable, son monstruos que necesitan alimentarse.
-¿Qué pensás del periodismo del espectáculo?
-Es algo necesario, hasta cierto punto. Excepto que ahora es como los abogados, hay demasiados periodistas cuervos. Disculpame.
-¿Con qué frecuencia los reporteros con grabadores citan cosas que no dijiste?
-Todo el tiempo. No sólo hacen eso, sino que también arman una historia plausible tomando cosas que decís en otras entrevistas.
-Evitaremos presionarte pidiéndote detalles sobre tus dos matrimonios, pero, ¿qué aprendiste del matrimonio en general?
-Es algo bueno. El matrimonio es la única institución que te obliga a darte cuenta de quién sos y cuáles son tus flaquezas.
-¿Vivís solo ahora?
-Sí, estoy solo, no salgo con nadie. Voy a fiestas y la gente se pregunta cómo es que no estoy con alguna supermodelo. Bueno, porque no puedo estar con nadie en este momento. No estoy preparado.
-¿Cuán doloroso fue cuando te diste cuenta de que tu matrimonio con Lauren Holly no funcionaba?
-Honestamente, cada vez se hace más difícil. Uno no deja de amar. Es extraño.
-¿Tus padres se amaban de verdad?
-Totalmente. Es lo único que me dieron que hasta el momento no le pude dar a mi hija. Lo hablamos con ella y le digo que quizá nunca podré enseñarle a mantener una buena relación, y que probablemente tenga que aprenderlo por su cuenta.
-¿Cómo era tu padre?
-Era un hombre agradable, dulce, pero a él también le molestaba el hecho de no poder ser honesto con sus sentimientos. Eso sucede cuando no se le puede decir a alguien que ese alguien te lastima. Si no lo hacés, no te defendés, entonces te sentís mal con vos mismo. Para mí, eso es una especie de cobardía. Pero la generación de mi padre no hacía terapia ni iba a sesiones de autoayuda. Lo virtuoso era que él siempre trataba de que la gente se sintiera bien. Pero también tenés que tratar de sentirte bien vos.
-¿Qué fue lo más romántico que has hecho en tu vida?
-No puedo decirlo.
-¿Tan bueno fue?
-Sí, realmente bueno.
-Hablemos de la gente que admirás. ¿No fue acaso Dick van Dyke uno de ellos?
-Me encantaba El show de Dick van Dyke, lo veía religiosamente. El era uno de mis ídolos, animador y payaso.
-Qué películas preferís, ¿las de Woody Allen o las de Mel Brooks?
-Las de Woody.
-¿Chevy Chase o Eddie Murphy?
-Eddie, creo.
-¿Billy Crystal o Bill Murray?
-Bill, porque tiene más de una arista y es peligroso, pero me gusta.
-¿Los Tres Chiflados o los Hermanos Marx?
-Los Hermanos Marx.
-¿Dean Martin y Jerry Lewis o Monty Python?
-Bueno, Monty Python, por el modo en que aparecen con algo completamente diferente. Pero Martin y Lewis me divertían mucho.
-Time te describió como un Jerry Lewis con menos ego y más autoestima.
-Oh, Dios. No lo conozco a Jerry Lewis, pero fue como una especie de Renacimiento cuando él hacía lo suyo. Quizá tenga un gran ego, pero ha hecho una de las mejores y más brillantes payasadas que jamás se hicieron en el cine. A mí no me importa cuando alguien es egocéntrico y te ofrece cosas buenas. Me hacía reír, morirme de risa.
-¿Qué mirás en televisión?
-Discovery. Acabo de ver un programa sobre los ataques del oso negro. Fui a Alaska hace poco con un amigo. Fuimos al bosque donde se encuentran todos los osos grises, y tengo un video filmado a 10 metros del oso. Yo estaba increíblemente tranquilo, y decía: "Eh, oso; eh, oso", para que supiera que nosotros sabíamos que él estaba allí. Pensé qué chiste hubiese sido que me devorara este oso cuando hacía Ace Ventura. Qué salida.
-Si aterrizara un OVNI, ¿te irías?
-Sí, tendría que hacerlo. Pero me aseguraría de que me sellen el pasaje de vuelta.
-Si pudieses vivir dentro de una pintura, ¿cuál sería?
-Una de Marc Chagall, la de los enamorados que vuelan. Esa elegiría para mí. Probablemente terminaría en un Francis Bacon, sacándome un ojo.
Por La Nación y Movieline (Traducción de Andrea Arko)
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