
La mente del corredor: el impacto psicológico y emocional de correr largas distancias
Mucho se habla del impacto de correr largas distancias en la salud física, pero muy pocos abordan el tema del impacto en la salud mental

Mucho se habla del impacto de correr largas distancias en la salud física, pero muy pocos abordan el tema del impacto en la salud mental
Una gran cantidad de personas lograron transformar sus vidas gracias al deporte. Pasaron de ser completamente sedentarios a convertirse en maratonistas, ultra maratonistas, ciclistas, triatletas, etc. Muchos de ellos superando adicciones, depresión, cuadros de ansiedad severa, y otras enfermedades mentales o físicas gracias a la motivación y el propósito que les significó encarar un desafío muy grande. Eso sí: visto de alguna forma, algunos abandonaron una adicción para sumirse en otra: la de las endorfinas y la superación personal.
Mejor estado de ánimo, menos ansiedad y el diálogo interno
La licenciada Fernanda Romero, psicóloga con orientación en deporte, asegura que la preparación para carreras de larga distancia tiene un impacto profundo en la salud mental, ya que no se trata sólo de un desafío físico sino también psicológico. Explica que el proceso de entrenamiento implica sostener objetivos a mediano y largo plazo, organizar rutinas, tolerar la fatiga y atravesar momentos de desmotivación, lo que favorece el desarrollo de habilidades como la disciplina, la constancia y la autorregulación. Y que desde el punto de vista emocional, correr largas distancias suele funcionar como un regulador del estrés. Durante el ejercicio se activan mecanismos neurobiológicos asociados al bienestar, como la liberación de endorfinas, que contribuyen a mejorar el estado de ánimo y disminuir la ansiedad.

Además, aparece un componente clave: el diálogo interno. En entrenamientos largos o en competencia, la persona se enfrenta a pensamientos de duda, cansancio o frustración, y aprende progresivamente a gestionarlos. Este proceso fortalece la resiliencia y la sensación de autoeficacia, es decir, la percepción de “soy capaz de sostener esto”, que luego puede trasladarse a otros ámbitos de la vida.
Sin dudas son muchos los aspectos positivos que aporta el running y tratándose de largas distancias suelen asociarse con una mejora general del bienestar psicológico. Muchas personas reportan mayor claridad mental, reducción del estrés cotidiano y una sensación de orden interno a partir de la rutina de entrenamiento. También se fortalece la autoestima, especialmente cuando se alcanzan metas desafiantes que implican esfuerzo grande y sostenido.
El sentido de logro
La licenciada Romero agrega que otro punto relevante es el sentido de logro: completar una carrera larga o una maratón no solo implica un resultado deportivo, sino una experiencia subjetiva de superación personal.
Todo esto retrata muy bien la experiencia de Flor Zimmermann; comunicadora, escritora, generadora de contenido y corredora. Flor cuenta que descubrió en el running una vía fantástica para trabajar su ansiedad. Puntualmente la preparación de la distancia de Maratón le demostró a sí misma que era capaz de encarar un proceso lento, sin saltear etapas. Con conducta, paciencia, y mucha serenidad. Cualidades que llamativamente no le resulta tan fácil aplicar en otras áreas de la vida. “Florza” se reconoce muy acelerada, y por eso para ella el preparar largas distancias resultó en puro aprendizaje. Está convencida de que en los tiempos que corren y viviendo en la ciudad rodeada de estímulos y pantallas, plantarse frente a una planificación para correr Maratón que sí o sí debe ser lenta y cuidada, y que no se puede acelerar, fue su mejor antídoto.
También la llevó a comprobar que muchas veces, los límites son mentales. Y que cuando la cabeza está enfocada y el corazón está motivado, el cuerpo responde. Logró su mejor registro personal en 42 K en la Maratón internacional de San Juan y de esa experiencia rescata muchas enseñanzas: resiliencia, templanza, autocontrol, y determinación.

Pareciera que todo es positivo referido al correr mucho. Pero puede existir también una parte oscura en el afán de sumar cada vez más y más kilómetros en entrenamientos y en competencias.
El sobreentrenamiento: irritabilidad, desmotivación o fatiga mental
La Licenciada Romero, explica que también existen riesgos que vale la pena considerar. Uno de ellos es el sobreentrenamiento, que no sólo afecta al cuerpo sino también al estado emocional, pudiendo generar irritabilidad, desmotivación o fatiga mental. A nivel psicológico, puede aparecer una relación rígida con el entrenamiento, donde la persona siente que sólo está bien si corre, lo que limita otras formas de regulación emocional.
También es frecuente observar altos niveles de autoexigencia. Cuando el foco está exclusivamente puesto en el rendimiento o en cumplir determinadas marcas, pueden aparecer frustración intensa, culpa o sensación de fracaso ante resultados que no cumplen las expectativas. “En estos casos, el deporte deja de ser un recurso saludable y se transforma en una fuente de presión”, enfatiza la psicóloga experta en deporte.
Sin embargo, el preparar ultradistancias, por la magnitud del desafío que implican, pueden convertirse en un escenario muy potente para el entrenamiento emocional y psicológico si se alcanza el equilibrio necesario para que tanta rigurosidad y entrega no impacten negativamente a otras áreas de la vida o en las relaciones interpersonales.
Durante este tipo de pruebas, las personas atraviesan una amplia gama de estados: desde momentos de euforia hasta cansancio extremo, dudas o incluso deseos de abandonar.
En ese contexto, se ponen en juego habilidades clave como la regulación de la ansiedad, la tolerancia al malestar y la capacidad de sostener el esfuerzo aun cuando las condiciones no son ideales. Aprender a continuar a pesar de la incomodidad, sin reaccionar impulsivamente ante pensamientos negativos, es una de las principales ganancias psicológicas.

También se trabaja la paciencia y la gestión del ritmo, tanto físico como mental. En ultra distancia no se trata solo de “ir más rápido”, sino de dosificar recursos, lo que tiene un fuerte paralelo con la vida cotidiana.
Sin embargo, es importante aclarar que estos beneficios no son automáticos. Dependen de cómo la persona transite la experiencia: con flexibilidad, autoconocimiento y registro de sus propios límites. De lo contrario, el riesgo es reforzar patrones de sobreexigencia o desconexión emocional.
El encuentro con uno mismo
Para concluir, nuestra especialista en psicología del deporte expone que un aspecto interesante a destacar es que correr largas distancias suele funcionar como un espacio de encuentro con uno mismo. En un contexto cotidiano atravesado por la inmediatez y la hiperestimulación, el running ofrece un tiempo prolongado de conexión interna que muchas personas valoran profundamente.
Al mismo tiempo, es importante desidealizar la práctica. No es necesario correr cada vez más kilómetros para obtener beneficios psicológicos. La clave está en la calidad del vínculo que se establece con la actividad: cuando hay disfrute, escucha corporal y objetivos realistas, el impacto en la salud mental tiende a ser positivo.
En este sentido, el acompañamiento desde la psicología del deporte puede ayudar a que la experiencia sea más saludable, trabajando no solo sobre el rendimiento sino también sobre el bienestar integral de la persona.
Asesoró: Lic. Fernanda Romero, Psicóloga con orientación en deporte /Fotos: Adventure Pro para Maratón de San Juan y Desafío Punta Negra
