
El lenguaje secreto de los gatos: por qué se te acercan con la cola en forma de signo de pregunta y cuál es la respuesta correcta
Veterinarios y organizaciones de bienestar animal explican cómo interpretar el lenguaje corporal de los felinos y reconocer cuándo necesitan espacio
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Que un gato se acerque con la cola levantada y una ligera curva en la punta puede ser una señal de saludo amistoso. Este gesto, parecido a un signo de interrogación, suele indicar que el animal está dispuesto a interactuar. Sin embargo, es importante observar su postura antes de intentar acariciarlo.
La cola es una de las principales herramientas de comunicación de los felinos. Su posición, la orientación de las orejas y sus movimientos ofrecen pistas sobre cómo se sienten y si están cómodos con la presencia humana.

¿Qué expresa un gato cuando levanta la cola?
La organización británica Cats Protection señala que una cola erguida, acompañada de una postura relajada, puede formar parte del saludo social de los gatos. Cuando la punta se curva ligeramente, el gesto suele asociarse con una actitud amistosa.
El veterinario Carlos Gutiérrez explica que este comportamiento puede indicar tranquilidad y disposición a interactuar. El animal podría acercarse para saludar, buscar compañía o permanecer cerca de alguien con quien se siente seguro.
Si mantiene las orejas hacia delante, camina relajadamente y se frota contra las piernas de una persona, hay más indicios de que el acercamiento es amistoso. No obstante, levantar la cola no significa que necesariamente quiera recibir caricias.

La interpretación cambia si presenta el pelo erizado, arquea la espalda o mantiene las orejas hacia atrás. Estas señales pueden reflejar miedo o tensión, por lo que conviene respetar su espacio.
¿Cómo acercarse sin incomodar al animal?
Cuando un gato se aproxima con la cola levantada, lo recomendable es permitirle tomar la iniciativa. Intentar levantarlo o acariciarlo de inmediato puede incomodarlo, incluso si inicialmente parecía tranquilo.
La American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (ASPCA) destaca la importancia de reconocer las posturas defensivas de los felinos. Para facilitar un acercamiento gradual, conviene seguir estas recomendaciones:
- Moverse despacio: evitar movimientos bruscos o acercamientos repentinos.
- Dejar que se acerque voluntariamente: no perseguirlo ni bloquearle el camino.
- Ofrecer caricias breves: detenerse después de unos segundos para comprobar si busca continuar el contacto.
- Respetar sus refugios: si se esconde o se aleja, dejarlo tranquilo.
También hay que evitar interpretar todos sus gestos como invitaciones a tocarlo. Por ejemplo, un gato que se tumba y muestra el abdomen puede estar relajado, pero eso no significa que quiera que le acaricien esa zona.

Las señales que indican que necesita espacio
Un gato que se encoge, pega el cuerpo al suelo, recoge la cola o aplana las orejas podría estar experimentando miedo o incomodidad. Las pupilas dilatadas y los movimientos bruscos de la punta de la cola también pueden indicar tensión, dependiendo del contexto.
Los bufidos, los gruñidos, los intentos de morder o arañar y la rigidez corporal son señales para interrumpir el acercamiento. Insistir en el contacto puede aumentar el malestar del animal.
En estos casos, lo adecuado es darle espacio y permitir que se tranquilice sin perseguirlo ni intentar sujetarlo. Si estas conductas aparecen repentinamente o persisten, es recomendable consultar con un veterinario.
¿Cómo reconocer si un gato se siente seguro?
La confianza no se manifiesta de la misma manera en todos los felinos. Algunos buscan constantemente la compañía humana, mientras que otros prefieren permanecer cerca sin aceptar demasiado contacto físico.
Según Carlos Gutiérrez, descansar junto a una persona, dormir en la misma habitación o buscar su compañía puede indicar que el gato se siente seguro. Los parpadeos lentos y los roces de la cabeza contra las piernas también pueden acompañar interacciones positivas.

Conocer las costumbres de cada mascota ayuda a identificar cambios importantes. Si un gato que normalmente juega, explora y busca compañía comienza a aislarse o deja de realizar actividades habituales, conviene prestar atención.
Estas modificaciones pueden relacionarse con el estrés, cambios en el entorno o problemas de salud. Una evaluación veterinaria permitirá determinar si existe alguna causa que requiera atención.
Por eso, cuando un gato se acerque con la cola levantada y la punta curvada, lo mejor será observar su postura antes de responder al saludo. Comprender sus señales y respetar su decisión de acercarse o retirarse contribuye a una convivencia más tranquila.
Por María Paula Lozano
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