
Pilchas sin etiqueta
Un recorrido por ferias americanas que ofrecen prendas usadas, en buen estado y a precios accesibles; locales especializados en restaurar trajes que son verdaderas reliquias; muestras de moda donde no existen las prendas hechas en serie. Una singular ruta de consumo para tener en mente
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Galería 5ta. Avenida
Con 15 años de historia, los 105 locales que se alinean en esta concida galería de Barrio Norte ya son un clásico en el mercado de la ropa usada.
Dirigida fundamentalmente al público joven, la propuesta incluye atuendos prototípicos de los años 60 y 70, como los pantalones oxford, rayados, atigrados y las camisas con cuello en pico.
"Si bien nuestros compradores son los chicos, muchos padres vienen a acompañarlos y terminan revolviendo igual que ellos", apunta Osvaldo, diseñador de ropa de teatro y vendedor de uno de los locales, especializados en ropa americana.
También se pueden adquirir sacos de cuero ($ 50), gamulanes ($ 70), pilotos ($ 25), jeans ($ 8) y una amplia gama de accesorios.
Santa Fe 1270. Modalidad: compra, venta y consignación. Lunes a sábados de 12 a 20 horas.
Feria Americana Nosotras
"Todas las prendas están limpias, planchadas y perfumadas con Vívere." Así se presenta Dora, una mujer con 23 años de experiencia en el rubro y dos al frente de esta feria. "Empecé en 1978, cuando todavía no existían los locales a la calle, y todo se hacía en las mismas casas y a escondidas. Por eso tengo mi propia clientela", apunta.
Especialmente para prepararse para las temperaturas más bajas del invierno, se venden económicos gorros de lana ($ 1,50) y bufandas ($ 2), sacos de gamuza (desde $ 30), camisas para hombre ($ 3), pantalones de cuero ($ 20) y pares de zapatos a $ 5.
Aquí no podía faltar el canasto de ofertas imposibles. Todo y más puede encontrarse en este negocio de Almagro, donde la ropa se renueva constantemente y -según aconseja su dueña- conviene darse una vueltita todas las semanas.
"A mí me encantan los trapos", confiesa Dora, mientras describe su propia vestimenta. "Eso sí, cuando vienen las vendedoras y están mis clientas presentes, empezamos a revolver y se arma la gran pelea."
Bulnes 891. Informes, 15- 4091-7572. Abierto de lunes a viernes, de 10 a 19. Modalidad: compra y venta.
La Botica de Vicky
En los patios interiores de la ex mansión Ezeiza funciona desde hace 25 años una galería de anticuarios con más de 35 locales. Apenas se ingresa, el primer lugar que asoma -a la izquierda- exhibe una colección de más de 600 vestidos de época, mil pares de guantes y otros tantos sombreros; reliquias de los años 40, en adelante.
Todos los días, Vicky se pasea por su casa dándoles vida a los trajes que vende; desfilando un vestido de novia negro o un yantú con pétalos en los bolsillos.
No hace falta gastar fortunas para lucir prendas de época. Una bluza de satén con encaje y una pollera se consiguen por $ 50. "Suficiente para estar bien vestida", asegura la vendedora.
Defensa 1179. Abierto de martes a domingos, de 10 a 19. Modalidad: venta y alquiler.
El Rincón de Poupe
En el local de Alejandra de Procopio se puede encontrar gran variedad de ropa nueva (modelos importados de Canadá) y usada, en buenas condiciones. "Más que una feria americana parece una boutique", repite la dueña las palabras de sus queridas habitués.
Entre las 3500 prendas que integran el surtido inventario actual, se distinguen ofertas para mujeres, hombres y niños: bluzas, desde $ 4; vestidos de fiesta (también en alquiler), por $ 20; jeans ( $ 3) y abrigos de piel.
Avenida de los Incas 4733. Informes, 4521-6157. Abierto de lunes a sábados, de 14 a 20.30, y el primer y segundo domingo de cada mes, en los mismos horarios. Modalidad: venta.
Feria Americana Aventura
Una de las características de la feria es el intercambio de ropa. "Para muchos es una terapia porque tienen la posibilidad de comprar sin plata", explica Valeria, con 10 años al frente del negocio.
El inventario surtido en camisas, pantalones, sacos, zapatos y vestidos se completa con vestuario para teatro. Además, es un lugar para tener en cuenta cuando los chicos tienen que presentarse en actos escolares.
Entre otros artículos pueden adquirirse camperas mexicanas artesanales ($ 10), buzos ($ 2) y pilotos ($ 10). "Nuestro público es de clase media -apunta Valeria, enfundada en una camiseta de River Plate-. Viene el profesor que gana $ 500 y se compra un abrigo por $ 10".
Av. Rivadavia 3484. Informes, 4862-1100. Abierto de lunes a sábado, de 10 a 20.
Feria Americana del Hogar Israelita-Argentino Para Ancianos
"Este lugar pertenece a un hogar de ancianos de Burzaco que alberga a 350 personas. La ropa es donada al hogar y el remanente se vende al público. Por eso, nuestros precios son muy bajos", explica Gloria, encargada del local ubicado cerca del Abasto, desde hace 3 años y medio. "Apenas llegamos al barrio, ésta era una zona de casas tomadas, venía gente muy humilde y por poca plata podían conseguir un colchón y dormir secos y con ropa limpia", recuerda.
Hoy, en el amplio negocio pueden encontrarse frazadas de dos plazas ($ 20), botas de cuero ($ 12), mochilas ($ 8), remeras ($ 1), tapados ($ 50), chinelas ($ 2), carteras de cuero ($ 30) y pijamas de invierno ($ 5).
Pero además de prendas de uso corriente, para la noche y el día, se pueden encontrar artículos ideales para los cultores de la moda retro. Sombreros antiguos para mujer ($ 10), trajes (desde $ 7), artículos de bazar, muebles, libros, electrodomésticos y hasta una cama ortopédica con colchón de agua y control remoto incorporado. Una rareza.
Jean Jeaurés 620. Informes, 4963-5293. De lunes a viernes, de 9 a 18; sábados, de 9 a 13. Modalidad: sólo venta (es una feria sin fines de lucro).
El Rastrillo
Marcas como Victorio & Lucchino pueden encontrarse en este local atendido desde hace tres años por Clara y Luisa, dos españolas oriundas de Asturias. El nombre de la feria está inspirado en el barrio madrileño de El Rastro, caracterizado por sus prolíferas casas de antigüedades y roperías.
Entre rumbas y sevillanas, la casa ofrece ropa seleccionada, gran parte de diplómáticos y empresarios que renuevan constantemente su vestuario o de boutiques de alta costura.
Desde un smoking ($ 70), corbatas de marca ($ 30) y trajes de noche para una madrina apurada hasta carteras de fiesta (desde $ 10), manteles de hilo y sábanas antiguas.
A pesar de su especialización en prendas de calidad, tampoco aquí falta el canasto de ofertas por dos pesos, bijouterie, sombreros y pantalones de gabardina. Eso sí, aseguran las dueñas, todos los días, a las 20, "servimos un whisky o un champagne para nuestras mejores clientas".
Arenales 918. Informes, 4816-2376. Abierto de lunes a viernes, de 16 a 20.30. Modalidad: compra, venta y consignación.
Una colorida máquina del tiempo
A la vuelta de la plaza Cortázar, escondido en el angosto pasaje Santa Rosa, el local Salamanca rinde culto a la onda retro por donde se lo mire.
Los colores fuertes saltan a la vista no bien se pone un pie en el lugar; en las paredes, pisos, lámparas de papel, móviles y, por supuesto, en las reliquias que cuelgan de cada perchero.
La idea de Madre Tierra y Andrea, socias en esto de restaurar y reciclar ropa original, seleccionada, de las décadas del 50, 60 y 70, se hizo posible gracias a los contactos aceitados que desde hace tres años mantienen con fábricas y casas de ropa que hace tiempo cerraron sus puertas.
Así es como estas dos fanáticas de los pata de elefante consiguen remanentes, prendas exclusivas, "confeccionadas en telas que ya no se consiguen, a precios superaccesibles", subraya Andrea.
En esta casa -distinguida con el sello de una simpática lagartija de cola serpenteante- se puede encontrar una amplia gama de pantalones (todos a $ 25) en géneros estampados y lisos; de lana, gabardina y corderoy; rectos, tipo jean y -obviamente- oxford; en talles que van del 36 al 50.
Una verdadera oportunidad son los abrigos: gamulanes, chaquetas (desde $ 50) y sobretodos de cuero ($ 120), sacos tipo traje ($ 20), de piel sintética ($ 25) y hasta un traje completo de terciopelo bermellón, por $ 70.
Entre el rincón de las camisas psicodélicas, con chabot y rayadas (de $ 15 a $ 25) y el ténder de buzos de plush llaman la atención los atuendos de fiesta. En esa hilera se encuentra el modelo más caro que actualmente tiene el local: un vestido largo, verde esmeralda, tipo túnica, con bordados en dorado ($ 200). Sin embargo, con $ 35 en mano ya puede adquirirse un impactante modelo para una velada de gala.
Además de trapos viejos que lucen como nuevos (sólo el 15 por ciento de la ropa es usada), es variada la oferta de accesorios (cintos, monederos, bolsos), bijou (hebillas, desde $ 2 el par; collares con piedras de época, a partir de $ 8) y "ropa para la casa", moderna, diseñada por Alison Lelawski: almohadones (desde $ 10), butacas ($ 60) y originales cortinas de baño ($ 50).
Más bien si de algo no hay que perderse es de tener siempre a mano la dirección del lugar para visitarlo cada tanto: la renovación es constante, así como el enriquecimiento del área reservada a las ofertas.
Pasaje Santa Rosa 5038 (altura Serrano y Honduras). Informes, 4832-3666. Abierto de domingo a miércoles de 15 a 22; de jueves a sábado, de 10.30 a 22. En la Red, http://www.salamanca.com.ar Se alquilan prendas para producciones de cine y televisión.
De aquí para allá
Carolina Sosa -diseñadora de ropa- y Solange Koncepolski -especialista en bolsos y accesorios- son las responsables de que al menos dos veces al mes la feria de ropa y objetos conocida con el nombre de Boutique Nómade desembarque en algún rincón de la ciudad.
Esta muestra itinerante de raros vestidos nuevos surgió gracias a la imposibilidad económica de sus creadoras para abrir un local a la calle. Fue entonces cuando se les prendió la lamparita y salieron a la caza de otros talentos jóvenes interesados en sumarse a la misión.
Así es como llegaron a convocar "diseñadores no masivos", que participan activamente de cada feria, montando su espacio a gusto, para mostrar al público sus creaciones.
La FM La Tribu adoptó a estos renegados del sedentarismo como invitados mensuales y les hizo un espacio en el auditorio para que desplegaran su oferta de indumentaria, carteras, zapatos y otras cosas fuera de lo común.
"En la radio somos un grupo de quince personas las que presentamos diseños urbanos ", bien aclara Solange. Porque de acuerdo con el lugar designado para hacer las presentaciones los modelos y estilos cambian. "Cuando vamos a Café París llevamos prendas alternativas que se pueden comprar por $ 10, y el 17 de este mes, por ejemplo, estaremos en el bar Lock-in con atuendos originales", explica.
Hace poquito, las organizadoras de la movida incorporaron a la propuesta el rubro "delicias". Con ese fin, en cada caso, se suma al batallón creativo un chef amigo para preparar "el plato del día", que, con una bebida, cuesta $ 5.
Es importante saber que aquí no se encontrará ropa usada ni importada. Pantalones a $ 20; vestidos, por $ 40; carteras, desde $ 10. Es "moda de autor", que aparece tan rápido como desaparece, hasta más ver.
Pilas de curiosidades
Ejército de Salvación. Es una entidad sin fines de lucro registrada en el ministerio de cultos, que basa su actividad en el principio de fe religiosa como forma de ayuda a las personas carenciadas. El coronel Jorge Omar Páez es el encargado del local y su rango corresponde al sistema militar de jerarqía interna del Ejército de Salvación. Ellos reciben donaciones que luego son vendidas al público para el sustento de hogares para niños, ancianos y otras instituciones y centros de asistencia social.
Pueden encontrarse artículos para vestirse y vestir la casa. Los jeans ($ 2), las camisas de hombre ($ 3), remeras ($ 2), polleras ($ 2), corbatas ($ 1), pilotos (desde $ 15) y carteras ($ 3), son algunas de las oportunidades.
Av. Sáenz 580. Abierto de lunes a viernes, de 9 a 12 y de 14 a 18. Sábados de 9 a 13. Informes, 4911-7585. Sucursales en Belgrano 3725 y en el Pasaje O´brien 1260, entre Santiago del Estero y Salta. Modalidad: venta.
Pequeño Cattolengo Don Orione. A pocas cuadras del Ejército de Salvación, dos galpones atesoran un inventario de objetos interminable. "Acá puede encontrarse cualquier cosa", afirma Ricardo La Piettra, encargado del local que forma parte de la obra de Don Orione como sustento de nueve cottolengos y cinco hogares en todo el país.
Entre los montones de curiosidades -todas apiladas contra paredones que se alzan hasta el techo- la vestimenta tiene aquí también su espacio: una extensa lista de prendas que merece recorrerse sin apuros, revolver y volver, de tanto en tanto.
Cachí y Ventana. Informes, 4911-9776/ 0803. Abierto de lunes a viernes, de 8 a 11.30 y de 14 a 16; sábados, de 8 a 11.






