Conocida popularmente como Coral de invierno, la Salvia involucrata es una planta muy visitada por colibríes
Revista Jardin

Seis plantas que florecen en invierno, cuando la naturaleza reposa

Especies como salvias, echiums o la popular Flor de San Juan aportan rojos, rosados, azules y naranjas que se recortan en el paisaje invernal. Conocelas en esta nota.

Rolando Uría
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El invierno no es necesariamente una época de reposo y melancolía. Además de las clásicas flores de estación, otras herbáceas y arbustivas alcanzan su máximo esplendor en aquellos jardines protegidos de las heladas. En esta nota seleccionamos seis plantas que desafían el frío a pura flor.

Izq.: Salvia involucrata o coral de invierno. Der.: Echium candicans.
Izq.: Salvia involucrata o coral de invierno. Der.: Echium candicans.Rolando Uría - Jardín

Salvia involucrata

(Coral de invierno)

Florece desde el otoño y durante todo el invierno en jardines reparados de las heladas. Sus flores rosadas son muy visitadas por colibríes. Prefiere media sombra y suelos fértiles. Se multiplica por estacas y acodos.

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Echium candicans

(Echium)

Es un arbusto de 1 o 2 m de altura, que florece en invierno y primavera. Produce grandes inflorescencias azules o violáceas, de impactante belleza. Sus flores son frecuentadas por abejas y picaflores. Requiere pleno sol y suelos fértiles y bien drenados. Es sensible a las heladas. Se multiplica por estacas y se reproduce por semillas.

Izq.: Pycnostachys urticifolia. Der.: Pyrostegia Venusta, conocida como Flor de San Juan.
Izq.: Pycnostachys urticifolia. Der.: Pyrostegia Venusta, conocida como Flor de San Juan.Rolando Uría - Jardín

Pycnostachys urticifolia

Es una herbácea perenne aromática que puede alcanzar hasta 2 m de altura. Se destacan sus flores de intenso color azul y las espinas rojizas de las inflorescencias. En Buenos Aires y alrededores debe cultivarse a media sombra, evitando el sol intenso del mediodía en verano.

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Requiere suelos fértiles y bien drenados y riego abundante en tiempo caluroso. Florece de abril a julio y es sensible a heladas. Se multiplica fácilmente por estacas o semillas sembradas en primavera.

Pyrostegia venusta

(Flor de San Juan)

Esta trepadora puede alcanzar hasta 10 m de altura. Sus flores se utilizan en la festividad de San Juan (24 de junio) y de allí deriva su nombre vulgar.

Las flores abren desde julio hasta octubre y son visitadas por picaflores. Crece rápido y requiere de una estructura para trepar. Prospera a pleno sol o media sombra en suelos fértiles y bien drenados. Se multiplica por estacas. Es sensible a las heladas, pero prospera en los jardines urbanos de las ciudades del centro y norte de nuestro país. Es indicada para cercos, glorietas y entramados en general.

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Izq.:Streptosolen jamesonii, conocido como arbusto de fuego. Der.: Salvia gesneriiflora.
Izq.:Streptosolen jamesonii, conocido como arbusto de fuego. Der.: Salvia gesneriiflora.Rolando Uría - Jardín

Streptosolen jamesonii

(Arbusto de fuego)

Es un arbusto de hasta 3 m de altura que florece en invierno y primavera en jardines protegidos de las heladas. Las flores cambian de color con la edad, del amarillo al anaranjado, generando contraste. Crece en distintos tipos de suelos y prospera a media sombra o a pleno sol. Resiste la sequía una vez establecida. Se multiplica por estacas en primavera.

Salvia gesneriiflora

Este subarbusto aromático alcanza hasta 2 m de altura. En Buenos Aires florece de junio hasta octubre. Sus flores, de un intenso color rojo o anaranjado, son muy visitadas por colibríes. Requiere un sitio protegido a media sombra, preferentemente con sol de mañana. El suelo debe ser fértil, bien drenado, y el riego abundante. Se multiplica por esquejes en primavera y otoño.

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