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El Buenos Aires Design Recoleta invita a recorrer la historia de la silla
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Este fin de semana, en el Buenos Aires Design Recoleta, concluye la muestra La silla: 3000 años de diseño, un breve paseo por este género del diseño industrial. Montado a lo largo de los espacios de circulación del shopping, el recorrido no se plantea con un criterio cronológico, pero el conjunto de cerca de cuarenta piezas que integra la exposición alcanza para ofrecer un panorama -por supuesto incompleto- de la evolución de la silla desde el antiguo Egipto hasta la actualidad.Entre las obras de interés -facilitadas por particulares y anticuarios, entre otros- destacan una réplica de una banqueta similar a las encontradas en las tumbas piramidales, una silla china de la dinastía Ming (circa 1870), piezas estilo Isabelino y Jorge IV y de los períodos Luis XV y Luis XVI. Más actuales son las obras del pintor e interiorista británico Charles Rennie Mackintosh, una de las cumbres del Art Nouveau. También están presentes tres creaciones referenciales: la silla Vértebra, la Toledo y la Sutil.La Vértebra, toda una revolución en la historia de este mueble, es un diseño del arquitecto argentino Emilio Ambasz y del italiano Giancarlo Piretti. Se trata del primer sistema de asientos ergonómicos, que hoy se produce en Italia, Argentina y Japón, y que ha obtenido diversas distinciones, entre ellas el milanés Compasso Doro. Toledo y Sutil son diseños del arquitecto y diseñador argentino Jorge Pensi, aunque no están en exposición ni la silla Gorka, su obra más vendida, ni la Hola, la más premiada. La Toledo, con estructura de fundición, está realizada en tubo de aluminio pulido y anonizado. La Sutil, por su parte, se fabrica en tablero de contrachapado de fresno, y se presenta en una amplia colección compuesta también por banqueta y bancada.El recorrido por la muestra finaliza con una silla de 14 metros de alto, que se exhibe en un patio del centro comercial. Desde allí consigue asomarse a la fachada principal y puede verse desde la Avenida del Libertador. Por su inusual altura, la obra entrará, quién lo duda, en el Guiness de los récords.Según los organizadores, la exposición permite "aproximar el paseo de compras al ámbito cultural". Las intenciones son buenas y también los resultados, aunque el emplazamiento consigue que lo mostrado se pierda en un espacio un tanto inadecuado. Así y todo, la exhibición merece ser visitada porque ofrece una mirada genérica sobre un sector del diseño que no es muy valorado por los organizadores y curadores de muestras.Los que no la vieron todavía, tienen tiempo hasta el domingo. Y ya se sabe: "el que se fue a Sevilla...".
La silla: 3000 años de diseño. Hasta el domingo, en el Buenos Aires Design Recoleta. Av. Pueyrredón 2501. Gratis.






