
Un gato de sangre azul
El siamés tiene un antiquísimo origen. Oriundo de Siam, actual Tailandia, era el preferido de las cortes reales. Es el felino más cariñoso, conversador y demostrativo
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A diferencia de lo que pasa con los perros, las personas no suelen fijarse demasiado en cuestiones de estirpe cuando se trata de gatos, a pesar de que también existen numerosas razas felinas.
El caso del siamés es particular, ya que se trata probablemente del único gato de raza que la mayoría de la gente identifica. Claro que el hecho de que los podamos reconocer no significa que todos los que vemos sean auténticamente siameses.
Eso sólo ocurre cuando el gato (o, mejor dicho, su propietario) puede dar cuenta de sus orígenes y de varias generaciones de antepasados. En otras palabras: tiene pedigree, o raza autenticada por medio de documentos extendidos por alguna sociedad felina oficialmente reconocida.
Mucho gusto, su majestad
El ejemplar que responde actualmente a los parámetros de la raza es de tamaño mediano. A través de estudiadas cruzas, los criadores lograron transformar el gato original, que era más ancho y pesado, en un felino estilizado, delgado, atlético y fibroso.
Su elegancia se nota en especial en el cuello, despegado del cuerpo, largo, con una atractiva nuca. En cuanto a la cola, tiene una particularidad: es alargada, tanto que si se extendiera por arriba del lomo debería llegar al menos hasta el cuello. Además, termina en una punta fina que puede formar un simpático rulito. Un siamés auténtico, sin embargo, no debe tenerlos como tampoco nudos o irregularidades en ella.
Un aspecto característico es su manto o pelaje (de color claro, que va oscureciéndose levemente con los años) y puntos oscuros (también llamados points) en las zonas más alejadas del cuerpo, a saber: patas, cola, cara y orejas. La diferencia de color de los puntos es lo que determina las variantes cromáticas entre los siameses.
La cabecita es también especial, más perfecta cuanto más triangular. Entre la punta del mentón y la de las orejas debe formarse una suerte de triángulo equilátero. Los ojos siguen la forma de esa triangulación y son ligeramente oblicuos, almendrados. ¿El color? Más intensamente azules cuanto más siamés. En cuanto a la frente, debe ser abovedada. Las orejas, grandes y separadas. La naricita es larga, recta y continúa, sin interrupciones, la línea de la frente.
Como es un gato de pelo corto, su manto se encuentra bien pegado al cuerpo. Sedoso y brillante, no demanda gran energía mantenerlo limpito.
Un sujeto sociable
Muchos lo consideran el gato más perruno . A diferencia de otros felinos que son más distantes o independientes, es apegado a su dueño y se relaciona de una manera directa con los integrantes de la familia.
- Es posible llevarlo por la calle con una correa y, más de una vez, elige ubicarse en el hombro de su amigo humano, como hacen los monitos.
- Inquieto, activo, juguetón, la recomendación es no adoptar un siamés si en la casa se pretende tener un orden perfecto y no se disfruta demasiado del movimiento. Como contrapartida, es un gato ideal para integrarse a una familia, y puede hacer las delicias de la gente menuda, corriendo y jugando todo el día.
- Suele responder a su nombre y es muy charlatán: tiene distintos tipos de maullidos, que pone en práctica para pedir comida, mimos, llamar la atención acerca de algo y, también, para seducir al sexo opuesto.
- Como es emocionalmente sensible, hay que tener cuidado con los cambios de rutina en la casa. Generalmente le cuesta adaptarse cuando tiene que quedarse demasiado tiempo solo, pero lo perjudica aún más el hecho de que todos los días haya cambios de planes. En algunos casos, las situaciones de stress pueden generarle problemas respiratorios.
- Aunque delgados y longilíneos, suelen tener bastante apetito. Es recomendable vigilar su alimentación para evitar que engorden. Los dulces son su perdición.
- Como son originarios de ambientes cálidos y húmedos, se sienten mejor en verano. Es normal que durante el invierno estén acurrucados y más quietos, buscando calor.
Bienvenido a casa
- Un establecimiento de cría serio entregará al gatito desparasitado y con las primeras dosis de vacunación. Se aplican a los dos meses de vida.
- Sólo en ese momento es cuando el pequeñín podrá separarse de su mamá gata. Un destete interrumpido puede afectar la salud física y emocional del cachorro. También riesgos en el nivel nutritivo (la leche materna es el mejor alimento para las mascotas). Si el gatito es separado de su mamá antes de tiempo, dejará de aprender conductas fundamentales en materia de modales y educación.
- Si el siamés llega a casa sin desparasitar y sin vacunas, habrá que consultar con el médico veterinario.
- Primero se lo debe desparasitar: si nuestro amigo tiene huéspedes indeseables en su organismo, disminuyen sus defensas. Vacunarlo antes es una medida inútil y desaconsejada.
- En cuanto a la alimentación, lo conveniente, práctico y seguro es optar por la comida balanceada. Siempre es preciso solicitar el asesoramiento veterinario. Lo apropiado es optar por un alimento que cumpla con las normas internacionales de calidad (se expende en clínicas veterinarias).
- Durante los primeros meses el cachorrito deberá alimentarse de 3 a 4 veces por día. Es posible que quiera tomar leche si se le ofrece; si le cae mal, se puede probar con la versión sin lactosa. Si rechaza el blanco líquido, a no desesperar: un buen alimento balanceado contiene los nutrientes que necesita para crecer.
- La comida casera también es una opción. Sin embargo, se puede correr el riesgo de no combinar bien los distintos alimentos y que nuestro amiguito no reciba lo que necesita para crecer sano y feliz.
De puro origen
- Antes de decidirse por un siamés, conviene preguntarse si en verdad se quiere un gato de raza. La pregunta es relevante si se tiene en cuenta que a menudo aparecen gatitos que visualmente parecen siameses, pero en realidad no lo son.
- Eso puede ocurrir cuando un siamés y un mestizo tienen descendencia. Generalmente entre los primeros cachorritos no hay siameses, pero sí en una segunda lechigada.
- La única manera de garantizar su abolengo es tener un certificado oficial.
- En nuestro país, ese documento es emitido por la Asociación Felina Argentina (AFA), filial local de la Federación Internacional Felina. Allí existen registros actualizados de los criadores de gatos de distintas razas. Cuando se quiere comprar un cachorro, se puede consultar qué criadores han tenido recientemente lechigadas. Es la manera más segura de adquirir un animal de pedigree.
- Otras entidades felinas: The International Cat Association (TICA) y Cat Fancier Association (CFA). En esos casos, los certificados de pedigree se tramitan por correo.
- La AFA establece que una gata no puede ser mamá más de 2 veces por año, para cuidar su salud y la de sus hijitos. Suelen tener menos cachorritos que las mestizas: un promedio de 4. En los criaderos locales, los reglamentos no permiten que la primera gestación se produzca antes de los 10 meses de la futura mamá.
Un abanico de colores
- Esta raza es semialbina. Existe un pigmento (melanina) que da color a la piel. El albinismo se caracteriza por la carencia, en mayor o menor medida, de la producción de ese pigmento.
- En el siamés la formación de melanina depende, en gran medida, de la temperatura. En las zonas de mayor pérdida de calor (las extremidades) se produce y deposita el pigmento. Las partes cálidas (el cuerpo) se mantienen claras. Allí no hay color, y por eso responde a una forma imperfecta de albinismo.
- Los cachorros nacen blancos debido a la temperatura interna de la madre. Al estar en contacto con el medio ambiente su cuerpo toma coloración.
- Hoy existen 21 colores posibles de los cuales 11 se denominan sólidos o lisos. En ellos, los colores se encuentran en las extremidades, cola, orejas y carita. De esos tonos básicos surgen combinaciones que pueden responder a los patrones tabby, tortie o tortie tabby.
- El patrón tabby se encuentra en los gatos que tienen rayas definidas alrededor de los ojos, nariz, mejillas y almohadillas desde donde salen los bigotes. También, en las patas y la cola. En cuanto a las orejas, en su cara posterior poseen una mancha similar a la impresión de un pulgar.
- El tortie sólo corresponde a gatas e implica manchas de color rojo zanahoria diseminadas irregularmente por el cuerpo.
- Existe la posibilidad de que ambos patrones combinen: tortie-tabby. Es el caso de hembras con rayas y manchas anaranjadas sobre un tono dominante.
Mitos revisados
- Existe una leyenda bastante difundida que asegura que los gatos siameses custodiaban valiosos jarrones en los templos del reino de Siam (actual Tailandia). Lo hacían enroscando sus colas alrededor y mirando fijamente las piezas. Por eso quedaban bizcos.
- Los antiguos relatos cuentan también que cuando las princesas tomaban sus baños, ubicaban sus joyas a lo largo de la extensa cola de esos gatos, que al tener nudos trababa y aseguraba anillos, collares y pulseras.
- En cambio, en la actualidad, se considera que tanto la bizquera como los accidentes de la cola no son características típicas, sino defectos del siamés. Un animal de pedigree, por ejemplo, jamás puede ser bizco y su cola (además de larga) tiene que ser continua, sin bultitos o nudos de ninguna especie.
Los precios
- El costo de un siamés varía según cuánto responda al parámetro actual de la raza. Si lo que se desea es un gatito que se convierta en la mascota de la familia, puede conseguirse por una cifra que oscila entre 150 y 300 pesos.
- Un ejemplar para cría asciende en su cotización. De todos modos, es variable y depende de cuántos sean sus premios y antecedentes. El precio varía desde 300 hasta 800 pesos.
- Finalmente, están los de exposición, que deben dejar mudos a los expertos calificados. Por eso su costo suele tener una base (alrededor de $ 500), pero no un límite.
Señores del Este
- Si bien existen en la naturaleza, por varios siglos los criadores han logrado obtener una raza que difiere en ciertos aspectos de los ejemplares originales. Por ejemplo, el siamés actual es más delgado y longilíneo que los de hace 100 años.
- Sin embargo, a partir del siamés, y por entrecruzamiento con otros gatos, surgieron nuevas razas que son parientas entre sí: oriental, balinés y javanés.
- Forman el grupo IV de felinos tipo oriental, elegantes y refinados.
- El oriental tiene ojos verdes vívidos y un manto corto, sedoso y de color parejo (es decir, sin los puntos del siamés).
- El balinés, ojos azul intenso y pelo largo y sedoso, con puntos de color.
- El javanés, ojos verdes y pelo largo y sedoso, pero de tono parejo.
- En resumen: siameses y balineses son similares, sólo que el primero tiene pelo corto. Lo mismo ocurre entre los orientales y javaneses.
¿Sabías que...
... en su región de origen eran considerados gatos de la realeza y compañeros exclusivos de familias nobles? Regalar un ejemplar era signo de distinción y buen gusto.
... en la Biblioteca Nacional de Bangkok existe un manuscrito llamado Poemas del libro de los gatos ? Data de 1350 y hace referencia a un felino de las características del siamés.
... su ingreso en el mundo occidental se produjo en 1884? Sucedió cuando el cónsul general británico en Bangkok, Owen Gould, recibió una pareja de regalo que fue exhibida en Londres un año después.
El llamado de la pasión
- No hay que olvidar que es un gato precoz en cuestiones amorosas. Puede tener su primer celo poco después de los 6 meses. La situación no es sencilla de compartir cuando viven con una familia. Los maullidos aumentan y, en el caso del macho, se corre el riesgo de que marque territorio: eso implica invadir la casa de un aroma penetrante y desagradable.
- Además, pueden entrar en celo todos los meses. Por eso el consejo de médicos veterinarios y criadores es esterilizar a nuestros compañeritos si es que no estamos dispuestos a hacerlos tener cría. Eso les ahorra stress a ellos e incomodidad a sus dueños.
- Si se le busca una compañía, lo ideal es que sea otro siamés. Debe evitarse la convivencia de dos machos, especialmente si están activos sexualmente, porque pueden enfrentarse de manera agresiva.
Fuentes consultadas
Asociación Felina Argentina: Avda. Belgrano 2694, 10º piso Dpto. C; 4943-1305.
Doctor Alejandro Paludi, asesor científico de la Asociación Felina Argentina y presidente de la Asociación de Veterinarios Especializados en Felinos de la Argentina: Billinghurst 1633; 4821-0352.
Alejandra Ayala, jueza Internacional de Competencias Felinas, grupo IV, tipo oriental. A cargo del Registro Genealógico de la Asociación Felina Argentina (AFA): 4798-7718.
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