
Vacarezza versión 98
El jueves 5 de noviembre se estrena Los escrushantes, dirigida por Lorenzo Quinteros
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Escrushar: palabra del lunfardo que se refiere a quienes roban con violencia, con rotura de objetos. Romper. Quebrar.
El jueves 5 de noviembre, en El Doble, se estrenará Los escrushantes, un sainete de Alberto Vacarezza, en una versión libre que Lorenzo Quinteros realizó para llevarla a escena con un grupo de once actores, de entre 20 y 30 años (como exige el autor), egresados de sus propios talleres y de los cursos de Ricardo Bartís.
En el teatrito de Aráoz 727, que Quinteros montó justamente para tener espacios de búsqueda, unos pocos miembros del elenco deambulan, momentos antes de comenzar el ensayo, mientras en la calle arrecia la lluvia.
"A mí no me interesa el sainete como género -afirma Quinteros-, más allá del interés antropológico, que puede servirnos siempre a los que hacemos teatro en un país. En ese sentido, el sainete como el grotesco, me parecen géneros potentes. Pero sí me interesa esta obra de Vacarezza, sobre todo porque es un sainete raro."
Y Quinteros tiene razón en su apreciación. Cuando, generalmente, el género echa mano al costumbrismo y a cierto tinte edulcorado, Los escrushantes, si bien tiene mucho humor, quiebra la idea del sainete al trabajar sobre la violencia. "Se centra en la descripción de un modo de vida, la de los ladrones, que roban a otra gente y a su vez se roban entre ellos; y además se afanan las minas -explica sin sacarle el cuerpo al lunfardo-. Entonces aparece el robo como modo de vida, lo que me hace pensar que el principio y el final del siglo se tocan. Robar hoy en día es un oficio. Hay un 25 o un 30 por ciento de la población que vive del robo, porque no tiene trabajo o porque ya se han perdido los modelos de una sociedad basada en otros parámetros. En ese sentido, me parece que hacer una obra de Vacarezza hoy, es hacer la obra de un autor contemporáneo. Una obra que habla de una sociedad en la que no existen los valores, en la que robar es un hecho cotidiano, en la que el hombre necesita ser hegemónico en un grupo determinado o ser hegemonizado. Y esto conduce al gangsterismo. El objetivo es salvarse, y te salvás estando cerca del dinero, de la biyuya."
Principio y fin
Vacarezza insiste en el prólogo de la obra en que tiene que ser hecha por jóvenes, y eso a Lorenzo le llama la atención, como tantos otros puntos en común que encuentra entre aquella sociedad y ésta de fin de milenio. "No es común que un autor de sainete pida jóvenes. Entonces es un texto que tiene violencia, un marcado ambiente de marginalidad, cuando normalmente los sainetes transcurrían en conventillos céntricos, y la relación entre tango y rock -que es la música que utilizo para la puesta- aparece sola. El autor pide baile de tango entre hombres, un tango pesado, golpeado. Hoy los chicos bailan solos, no lo hacen con mujeres; hacen pogo , es decir, se matan entre ellos. El uso de la droga, el travestismo, y básicamente el robo como una salida social digna. Hay muchas similitudes que es imposible obviar."
Los parecidos llevan a esta versión de Los escrushantes a un estilo de actuación casi naturalista, en un marco que, si bien tiene el aire de pariente lejano del sainete, produce divergencias hacia otras zonas.
Y en esa melaza, a Rosita Pincovsky, Lissette García Grau, Soledad Alloni, Pablo De Nito, Adrián Fondari, Sergio Pascual, Diego Caballero, Fernando Sayago, Mariano Monsalvo, Sebastián Waserztrom y Miguel Alvarez, los actores- escrushantes , se los ve, durante el ensayo, como peces en el agua. Lorenzo Quinteros los observa con una sonrisa de oreja a oreja.
Aun así, resuenan sus propias preguntas: ¿podrá esta pieza de la tradición teatral argentina expresar a los jóvenes? ¿Será posible romper el sainete para atravesarlo desde otros géneros, con propuestas estéticas extemporáneas? ¿Soportará esta versión de los años 90 ciertos anacronismos que el director se propone conservar del original?
Al ver el ensayo, la respuesta que aparece a tanto interrogante es un simple sí. La última palabra la tendrá el público.
Los escrushantes . De Alberto Vacarezza. Música original: Nicolás Varchausky. Escenografía: Carlos Di Pasquo. Vestuario: Julio Suárez. Coreografía: Melanie Alfie. Desde el jueves 5, viernes, a las 22; sábados, a las 22.30; domingos, a las 20.
El Doble, Aráoz 727, Tel. 855-2656. Entrada, viernes y domingos, $ 8; sábados, $ 12.




