A Londres, de corazón
Caro Cuore y su tour internacional. Ya tiene casa en Kensington Church St.
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Veinte años de experiencia exportando ropa interior le valieron a Caro Cuore la posibilidad de instalarse en Londres, y nada menos que en una propiedad de la corona. Para más datos, de la reina Isabel II. Elegante, señorial, la edificación antigua de Kensington Church St., más de 100 m2 en dos plantas, contrasta con el colorado encendido de la marca del corazón, que da su segundo gran paso en Europa con sus clásicos y últimos diseños de verano.
"Primero fueron los países limítrofes, con Asunción a la cabeza, hace ya más de dos décadas; después fuimos subiendo por América latina hasta lograr abrir nueve tiendas en México, y más aún, en octubre próximo vamos por Guadalajara. En carpeta, o a punto de firmar contrato, está Iguatemí. El shopping nos ofrece una plaza en Campinhas o San Pablo.
"Esto no es todo. Saltamos de continente. En el Viejo Mundo hicimos pie en los alrededores de Madrid, Barcelona y después en Lisboa. Una distribuidora desarrolla nuestra firma en el mercado español y ubica nuestros productos en 10 tiendas multimarca. Todo, como siempre, paso a paso", explica orgulloso Damián Koss, gerente de Comercio Internacional de Demibell, empresa dueña de Caro Cuore.
Comenta que no se trata de abrir un comercio, sino de que funcione. Para esto, desde el primer contacto al corte de cinta cuenta por lo menos un año de negociación, al que le suma la búsqueda del local, tras un exhaustivo estudio de mercado.
Llamativos maniquíes colorados en una vidriera que se destaca, amplios sillones, rosas por doquier, muebles italianos y la gráfica característica de la marca. Una puesta que se repite y se actualiza en todo el mundo. "Al mes de abierto en local de Kensington, recibimos la visita de dos apoderados de los negocios inmobiliarios de la reina de Inglaterra, que nos eligieron para formar parte de la imagen de su Web." Una paquetería entre los coloridos cosméticos de la americana MAC y los productos súper marketineros de Warner, Much Music y Starbucks.
Constancia, el secreto
La puesta en marcha de franquicias resulta su especialidad. Cuenta con más de 70, en países tan disímiles como Arabia Saudita, Sudáfrica, Costa Rica, Bolivia y República Dominicana. "Lo más importante es la constancia, la presencia sostenida. Lo nuestro no es oportunismo económico, no se dio a partir de la devaluación, sino que a 20 años de creada la compañía empezamos a poner un pie afuera."
Verona marcó un hito en la historia de la empresa. Nada mejor que una marca que lleva el nombre de Caro Cuore para ubicarse a pasos de la famosa casa, balcón incluido, por supuesto, de Julieta y Romeo. "Un éxito. Llamamos mucho la atención, máxime con el nombre italiano."
Y la apuesta siempre se da con inversores locales. En Londres, una argentina, un búlgaro y un italiano se unieron para aprovechar las ventajas del negocio. ¿Cuáles? "Son muchas. Es una firma con productos de confección impecable, con telas adecuadas y una moldería muy cuidada."
Y puede adaptarse según su destino. "Para Venezuela, por ejemplo, tenemos más modelos de cola less, más pronunciados, igual que los escotes. Y nuestro rosa navideño, en España y México es colorado (amor) y amarillo (dinero), por eso no faltan modelos de bombachas en esos colores durante fin de año", explica.
¿Qué tiene Londres que no tenga Buenos Aires? Si de Caro Cuore se trata, nada, todo es igual. Eso sí, más ropa interior que deportiva o accesorios. Están presentes sus 10 a 12 líneas clásicas, más los lanzamientos de temporada. En este caso, del último verano. "No falta la colección Tango y, entre lo más pedido, se destaca Amapola, con su estampa floral en tul."
Más novedades. Una línea que resuma o defina qué es Caro Cuore. Esta será la próxima propuesta de la firma, que también llevará a Londres, con equivalencias a los talles europeos y etiquetas en inglés, por supuesto.

