Agua que has de beber, no la dejes correr, limpia la piel
Piel joven por más tiempo y un cuerpo en su mejor estado posible también son el resultado de un estilo de vida. Es que, más allá de cualquier procedimiento estético, los hábitos, sanos o no, dejarán sus huellas con el correr de los años. Cuáles adoptar y cuáles erradicar de la vida diaria.
LA IMPORTANCIA DEL AGUA . Es sabido que hay que beber mucho líquido por día, entre los dos y tres litros. Y no sólo agua, sino té, mate y demás líquidos. Si se toma agua, ésta debe ser pura, sin contaminantes, tóxicos ni químicos. Esto ayuda a hidratar la piel, y también a mejorar el metabolismo del organismo; además, contribuye a eliminar las adiposidades localizadas, y a regularizar trastornos circulatorios, responsables de la celulitis.
COMIDA SANA. El estado de la piel está relacionado con la dieta. Es preciso aportarle proteínas, grasas, minerales, agua y vitaminas (A, C, D, E y las del grupo B). Debe incluir alimentos ricos en antioxidantes, para combatir los radicales libres (frutas y vegetales, pescados -especialmente salmón-, y lentejas, más la vitamina C de los cítricos. Lo importante es comer un poco de todo, dado que cada uno ofrece distintas sustancias, obteniendo el equilibrio necesario para el organismo. Para que se forme el músculo, mediante ejercicio físico, comer alimentos con alto contenido de proteínas con hidratos de carbono. Es decir, pastas (sin salsas grasosas) con carne magra o pescado.
UN CONOCIDO ENEMIGO. El cigarrillo, si se consume más de un paquete por día, produce envejecimiento de la piel. Aseguran que envejece ocho veces más que el sol. La nicotina provoca la contracción de los vasos sanguíneos y disminuye el flujo de sangre a la piel. También es nocivo para la celulitis. El monóxido de carbono altera la función de las glándulas sebáceas. El tabaco, además, impide la regeneración de las fibras elásticas.
EL ALCOHOL. No menos nocivo. Provoca el envejecimiento prematuro de la piel, al disminuir la actividad del sistema circulatorio. Y se acumulan toxinas que, al eliminarse a través de la piel, la dejan con impurezas.
ACTIVIDAD FISICA, TODO EL AÑO. Con constancia, practicar cualquier tipo de actividad física contribuye a estimular la circulación, mejorar la celulitis, disminuir la hinchazón de las piernas y prevenir las várices. Aporta a las células los nutrientes y el oxígeno necesarios; mantiene equilibrado el proceso de regeneración de las células; fortalece los tejidos conjuntivos, e incrementa la producción de colágeno. Además, al quemar grasas, especialmente con la actividad aeróbica, disminuyen las adiposidades localizadas. Se recomienda realizar actividades como bicicleta, caminatas y ejercicios aeróbicos.
SIEMPRE LIMPIAR LA CARA. Uno de los peores enemigos de la piel es no tener el hábito de limpiar la cara dos veces por día. Si no se hace, los poros se ensucian y tapan, y salen pústulas. La limpieza diaria hace que los poros se mantengan limpios y que la piel brille. Es importante limpiarla después de haber transpirado, para retirar el sebo. Una vez por mes, realizar una limpieza profunda para eliminar la suciedad acumulada por la polución y el cigarrillo.
FOTOPROTECCION. Evitar el bronceado con lámpara UVA; usar factor de protección superior a 15 contra rayos UVA y UVB. Utilizar gorro y anteojos de sol con cristales con filtro.
BRONCEADO ARTIFICIAL. Ojo con los autobronceantes; si se abusa, tapan los poros. No usarlos todo el año, sólo en verano o en ocasiones especiales.
ALGO POR LAS ESTRIAS. La influencia genética es fuerte, pero puede ayudar la aplicación de crema hidratante para que la piel se vuelva más elástica. Es importante en personas con antecedentes, e imprescindible durante el embarazo.
CONTRA LA CELULITIS. Para no padecerla, evitar malos hábitos alimentarios, que causan una eliminación deficiente de lípidos y toxinas. La vida sedentaria, el alcohol, el tabaco, la ropa ajustada, el cansancio, el estrés y la ansiedad. En cambio, practicar actividad física para mejorar el tono muscular, la circulación y eliminar el exceso de grasa acumulada. Son favorables el drenaje linfático y circulatorio, así como los masajes relajantes en la espalda y las piernas. Se aconseja tomar como mínimo ocho vasos diarios de agua para eliminar toxinas , y comer vegetales de hojas verdes, para que el sistema digestivo funcione bien.
ASESORAMIENTO: Fabián Bottegal, médico del Servicio de Dermatología del hospital Garrahan; Rosa Flom, médica dermatóloga del Hospital de Clínicas; Velia Lemel, médica dermatóloga miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

