Alta en el cielo
Para que las plataformas y los tacos despierten suspiros y no dolor. Recomendaciones de especialistas
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Vienen pisando fuerte desde el verano último y ya se pasearon por las pasarelas internacionales de los mejores diseñadores, con alturas de hasta 15 cm y más también. Llegaron sin escala a los pies de famosas del mundo de la moda, y mujeres de todas las edades se rinden ante ellas. No importa si tal o cual modelo haya dado el mal paso, prueba de que en algunos casos es misión imposible caminar sobre ellas, las plataformas son furor en el mundo y aquí no pasan inadvertidas.
"Subirse a un par es como estar en un pedestal, otorga seguridad, levanta el ego y hace sentir divina a la mujer que las lleva puestas", dice Verónica Santesteban, psicóloga y diseñadora de zapatos. Pero no todo es color de rosa. En muchos casos, tacos tan altos pueden traer problemas en los pies, los tobillos y las piernas. Aquí algunas recomendaciones para lucir estos modelos sin sufrir en el intento.
REGLA N° 1: "El zapato debe respetar el pie y no el pie al zapato", afirma la doctora Marina Carrasco, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía del Pie y Pierna y miembro titular de la Sociedad Argentina de Ortopedia y Traumatología. Esto quiere decir que un buen zapato se debe adecuar a la medida del pie, respetar el ancho del antepié (desde la base del dedo gordo al quinto dedo), ofrecer contención en el empeine, mantener agarrado el talón y poseer un taco de entre 3 y 5 cm. La idea es evitar dolencias comunes como callos, ampollas, roces o dolores en la planta, y procurar no agravar alguna existente.
ROMPER EL MITO: las plataformas no son malas siempre, y la diferencia entre el taco y la plataforma no debe superar los 3 a 4 cm. Bajo esta regla, la plataforma delantera no debe superar los 2 a 3 cm y el taco, los 5 cm. "Si eso se cumple se podría usar ese calzado unas 8 horas sin tener complicaciones. Ahora, si la posición del pie tiene mucha inclinación causará molestias como calambres y metatarsalgias", explica la doctora Carrasco. En la firma Pepe Cantero son fieles seguidores de esta norma. Para su equipo de diseño "es primordial evaluar el pique y la pisada de planta para la creación de plataformas cómodas", asegura Julián Cantero, gerente de la marca.
TENDENCIA: bases que superan los 6 cm, plataformas escondidas, doble y triple plataforma y tacones de más de 9 cm es moda que, en muchos casos, incomoda pese a que las plataformas delanteras ayudan a neutralizar el efecto de la altura del taco y dan la posibilidad de caminar por las nubes. "El problema -detalla la especialista en pies- es que a medida que uno se va despegando del piso, la estabilidad va disminuyendo en forma proporcional y entra en juego el equilibrio sobre la irregularidad del suelo. Este tipo de calzado es para usar no más de tres horas por día sobre terrenos lisos, no admite estar mucho tiempo de pie ni más de dos cuadras de caminata, sólo son para lucirlos", resume.
ABOTINADO VS. ZUECO: una de las ventajas de los modelos de taco que hoy son moda son las botinetas, porque toman el empeine y parte del tobillo proporcionado mayor agarre y estabilidad. En cambio los zuecos o aquellos zapatos que dejan el talón libre hacen que el pie deba agarrar el calzado con los dedos para moverlo. Esto provoca o aumenta la patología de los dedos en garra y es causante de tendinitis de talón de Aquiles. En este caso lo conveniente sería buscar zuecos con suelas anatómicas y limitar su uso a pocas horas.
HORMAS: "Es necesario que las hormas sean anchas y acompañen la forma natural del pie con inclinaciones de entre 2 y 5 cm, para que el peso del cuerpo quede repartido en partes iguales entre el talón y la punta del pie -describe Mariana Marrari, diseñadora de Huija-. La plantilla también es primordial, tiene que ser lo más confortable posible y en cuanto a su forrería es ideal que sea de cuero aunque no es imprescindible, ya que hoy hay excelentes plantillas de PU (goma sintética con procesos antibacterianos y antitranspirante) que poseen características similares".
SUELAS: las bases de madera son lo más pesado y duro para un calzado. No absorben la vibración del suelo perjudicando el tobillo y la rodilla. En tanto, las de corcho son livianas, tienen cierto potencial de elasticidad y reducen el impacto al caminar. Aunque lo ideal son las suelas de goma, que hacen zapatos flexibles y livianos junto con las cámaras de aire que ofician de grandes amortiguadores. Tal es el caso de la línea Air, de Hush Puppies, "que tiene modelos de plataformas superlivianas combinadas con plantillas acolchadas y cámara de aire en el talón, garantizando máximo confort y cuidado del pie", detalla Teresa Hara, gerente de retail de Grimoldi.
PUNTAS: cuadradas o redondas antes que las agudas son las más beneficiosas al pie. En el caso de las peep toe o boca de pez depende del tipo de taco que lo acompaña. Uno de hasta 5 cm no es perjudicial, pero si es mucho mayor puede provocar deslizamiento hacia delante del pie provocando que el dedo mayor y el segundo ejerzan presión y se escapen por la abertura, y que los restantes queden atrapados, favoreciendo deformidades. Una de ellas es el caso del Hallux Valgus (conocido como juanete), que tiene un gran componente hereditario, pero que en muchos casos se agrava por el mal uso del calzado.
CHATAS: andar al ras del piso tampoco es lo más adecuado. Todo depende del tipo de pie y del calzado elegido. Un pie sano acepta ir completamente plano algunas horas, pero en general la mayoría padece alguna complicación plantal, por lo que en este caso también es recomendable elegir las chatas o ballerinas que tengan entre 2 a 3 cm de pendiente entre el talón y la suela, para que el arco se arme correctamente.
EJERCICIOS: luego de muchas horas de usar tacos altos lo más probable es que cuando se retire el calzado se sufra de calambres, sobre todo en la pantorilla y en los dedos. En estos casos se aconseja hacer ejercicios de elongación que involucren el tendón de Aquiles y los músculos gemelos, estirando la pierna y llevando el pie hacia uno. Para el metatarso hacer ejercicios de prensión apoyando el talón y tomando objetos del piso con los dedos, como un pañuelo o una pelotita. Eso fortalece los músculos de la planta que han estado adormecidos durante el uso del calzado, además de elevar el metatarso que estuvo sobrecargado de tanta presión.
MASAJES: se pueden hacer ya sea con elementos específicos o con algo más simple como un tubo de desodorante: para descontracturar la planta rodarlo sobre el piso desde el talón hasta la base de los dedos. Las cremas que tienen mentol o alcanfor reconfortan los pies. También hacer algún baño con agua tibia y sales para pie o sal gruesa ayuda a desinflamar.
MORALEJA: la doctora Carrasco asegura: "Sólo el 20% de la población posee un pie sano, el resto padece alguna patología hereditaria como pie plano o cavo, pero que en muchos casos se pronuncia por la mala elección del calzado". ¿La solución? Discernir si se tiene un problema en el pie o si se está generando uno por el calzado que se usa. En ese caso alternar el uso de zapatos, procurando llevar la mayor cantidad de horas uno que sea amigable o que vaya con la forma natural del pie, dejando otros para ocasiones especiales".
<b><i> Producción: Mariana Di Marco </i></b>

