Bien firme
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Es temporada de traje de baño y, tal vez sin estar excedida en peso, se asoma un problema que no era tal en días de medias y poleras. Frente al espejo el verano amenaza con sacar a la luz zonas en el cuerpo que no están tan firmes. La flacidez se instaló y es hora de buscar ayuda para mejorarla.
Esta se da cuando se pierden las fibras elásticas y colágenas, y sucede a nivel dérmico. En cambio, cuando se bajan de golpe diez o quince kilos se puede perder tono muscular. Esto sucede a nivel hipodérmico. Es común, en estos casos, que también la piel quede como colgando. En la piel hay músculos tensores que junto con las fibras sostienen la piel, actuando como una especie de colchón. Las fibras están formadas por proteínas que con el tiempo se oxidan y aflojan. Por eso pierden tensión y tonicidad los tejidos. Los músculos más profundos están pegados a los huesos y éstos también pueden aflojarse, en un grado de flacidez más elevado. En el mismo cuadro pueden estar ambos problemas asociados, entonces es importante la consulta para determinar en uno y otro caso qué medidas tomar.
- Causas. Con los años disminuye la secreción de acetilcolina, sustancia que se segrega en las terminaciones neuronales para mantener el tono muscular. Además hay una pérdida de agua, que da turgencia a la piel. También inciden el sedentarismo, el engordar y adelgazar muy abruptamente, y problemas tiroideos. La menopausia es otro factor que pesa, porque en esa etapa aunque los andrógenos -responsables de mantener el tono muscular- permanecen en sus niveles, los estrógenos disminuyen, lo que provoca un desbalance. Desde ya hay una importante predisposición genética que también influye, así como la falta de líquido o la sobreexposición al sol.
- Prevención. Sobre todo en familias con tendencia a la flacidez es muy recomendable la gimnasia como rutina de cuidado. Los masajes también son efectivos. Una dieta equilibrada se impone para que no haya abruptos cambios de peso. Es importante mejorar la oxidación por medio de la alimentación rica en vitaminas y antioxidantes. Desde afuera de la piel se puede ayudar con cremas con vitaminas C y E (antioxidantes), y con ácido retinoico (estimula la formación de fibras al activar la microcirculación de la piel).
- Tratamientos. Existen neurocosméticos que intentan reemplazar la función de sostén de la acetilcolina. Por ejemplo, el dimetilaminoetanol (DMAE), droga de uso tópico o por medio de mesoterapia, que devuelve tonicidad al músculo. No tiene contraindicaciones y en tratamiento de ataque se usa tanto a nivel intradérmico (mesoterapia) como tópico, con una frecuencia semanal. Para mantener se espacian las sesiones de mesoterapia a una frecuencia mensual.
La fosfatidilcolina (mejora la flacidez y disminuye el depósito de lípidos) como la amelotripsina (de efecto tensor) son modeladores corporales que se usan en mesoterapia. Sus resultados se pueden ver en dos o tres meses. También son eficaces los procedimientos con aparatología, aunque en general exigen de una mayor frecuencia de sesiones. Estos favorecen la circulación localmente y movilizan los músculos. El electroestimulador sirve incluso para los músculos más profundos.
A nivel tópico son eficaces los productos corporales que contengan cafeína (fortalece las fibras de colágeno y ayuda a drenar la grasa), ruscogenia y fuscus (de acción afirmante). El drenaje linfático también es útil para sostener la piel. Caminatas, bicicleta y natación son actividades que contribuyen a tonificar la masa muscular. Es importante la consulta médica para determinar en cada caso qué plan es necesario armar porque es probable que haya que sumar distintos procedimientos para obtener un buen resultado.
Sesiones
- Estimulación muscular. Se ataca el sobrante de tejido graso y se tonifica la musculatura. El aparato emite ondas con efecto de bombeo sanguíneo y linfático, reduce el tejido adiposo, mientras que las ondas estimulan, revitalizan y tonifican la masa muscular ($ 340 ocho sesiones, Colmegna, Sarmiento 839, 4326-1257, www.colmegna.com.ar ).
- En cápsula térmica. Para tonificar los músculos se realizan ejercicios localizados, sesiones de ozonoterapia y ondas interferenciales que mejoran la flacidez cutánea y muscular. Recomiendan entre veinte y treinta sesiones ($ 150 cada sesión, Iobella, 0810-444-2355, www.iobella.com.ar ).
- Masajes tonificantes. Ideales para mejorar la tensión del tejido cutáneo y a nivel muscular, estimular las fibras de elastina y devolver elasticidad a la piel, con una frecuencia de dos veces por semana (desde $ 60 cada sesión, Marta Nieto Barg, 4801-5572). Otra propuesta incluye una rutina personalizada de actividad física para hacer en casa, masajes manuales con urea, colágeno, elastina, oligopéptidos, retinol, vitamina E, betacaroteno, vitamina C y vitamina A ($ 80 la sesión). Para actuar también a nivel muscular, propone la acción de un aparato que trabaja simulando una gimnasia pasiva, con objeto de activar la circulación, oxigenar, rejuvenecer el tejido y tonificar el músculo ($ 120 una hora de masaje manual y aparatología, Myriam Bordoni, Copérnico 2390, PB 6; 4803-6016, www.myriambordoni.com.ar ) .
- Lifting no quirúrgico. Radiofrecuencia con luz pulsada y láser se indica para piel envejecida donde hay flacidez y arrugas. Rehidrata, tensa y expande el colágeno. Se coloca gel frío con aire fresco; se aplica radiofrecuencia con láser y luz pulsada. Cuatro sesiones cada veinte días, y una sesión de mantenimiento cada cuatro meses. Para brazos, abdomen, glúteos y piernas (desde $ 480 por zona, Clínica B&S, Laprida 1579, 4821-8707).
- Masajes, vendas, electroestimulación y gimnasia. De ocho a doce semanas se desarrolla un plan personalizado con una frecuencia de dos a tres veces por semana. Incluye drenaje linfático manual, masajes modeladores, emplastos de fango o gel frío con vendas elásticas para modelar y terminar de drenar. Además, rutinas de electroestimulación y gimnasia personalizada (desde $ 800 según la complejidad del plan, New Mamis, French 2657, 4809-3934, www.newmamis.com ).
- Base computarizada para piel y músculos. Según el caso se elige un programa para ejercitar la musculatura del abdomen, piernas, cola o brazos, con ritmo e intensidad adecuados. Si hay flacidez se suman programas con microcorrientes que estimulan el tejido elástico. Son ocho sesiones ($ 320, Lidherma, Av. F. Lacroze 2342, 4514-5500, www.lidherma.com ).
- Calor y frío. Por medio de radiofrecuencia se aplica calor profundo y frío sobre la piel. Produce cambios en las fibras colágenas, que dan consistencia y resistencia a la piel. Es para flacidez facial y corporal, en una sesión (desde 500 dólares según la zona, RO Medical Art, Av. del Libertador 13.657, Martínez, 4793-0725, www.romedicalart.com ).
- Contractor. Son electrodos que se colocan en la zona afectada. Hay distintos programas para los diferentes grados de flacidez. Aseguran que cada sesión equivale a siete clases de gimnasia (desde $ 42 cada sesión, Clínica Milito, Callao 1121, 1°, 4814-0050, www.cclinicamilito.com.ar ).
- Mesoterapia. Principios activos naturales se introducen por medio de microinyecciones. Fortalece los tejidos, elimina excesos de grasa, toxinas y agua. Son de diez a veinte sesiones semanales ($ 320 cuatro sesiones, Dra. Velia Lemel, Ugarteche 3001, 0800-444-7435, www.dravelialemel.com.ar ).

