Chica natural
Imagen de Yagmour, actriz y mujer solidaria, Eugenia Tobal
1 minuto de lectura'
Puede ser femme fatale o la mujer más simple y natural. Pasó por los programas de mayor rating de la televisión. Su último gran éxito fue Valientes, que terminó hace unos meses. Pero Eugenia Tobal no se queda quieta. Ahora hace Quedate a desayunar, obra de teatro con Arnaldo André, mientras ultima los detalles de su primer trabajo como productora y conductora en un programa solidario (también colabora con la lucha contra el cáncer de mama y las ONG Por los Chicos y Red Solidaria).
Todo, sin dejar de hacerse un paréntesis para las campañas de este invierno y del verano 2011 de Yagmour (firma que sigue creciendo: acaba de inaugurar local en Galerías Pacífico), esta última realizada hace pocos días en Luján. Recibe en Ultra, un hotel boutique de Palermo Viejo. Es la primera en llegar y sin ningún divismo espera dispuesta para responder sobre moda, belleza y mucho más...
-Tu estilo...
-Yo soy bastante clásica, relajada y natural. No soy de las que andan en tacos todo el día. Lo mío, jeans y remera.
- Sin embargo, llevaste un Carolina Herrera impactante en los Martín Fierro.
-Es que me gusta la ropa, y si bien no estoy producida todo el tiempo, cuando tengo una salida especial me ocupo... También usé vestidos de Las Oreiro, Benito Fernández y Ramírez. Me divierte un día taparme de la cabeza a los pies con un Herrera o un Ramírez, sobrios, elegantes, y en otro momento ponerme un modelo de Las Oreiro superajustado, que apenas te deja respirar.
-¿Influye la belleza en tu profesión?
-Colabora porque el público es bastante exigente y vivimos en una sociedad que quiere ver todo el tiempo gente linda.
-¿Aprovechaste bien este recurso?
-Creo que nunca aproveché mi condición física para salir en las revistas y apurar mi carrera. Eso de ser la rubia, alta, flaca y tener ojos claros... Eso implica resignar la intimidad y yo no soy así, no me sale.
-Ultimamente tuviste tus escenas y portadas hot...
-Me tocó ahora y es un buen momento porque tengo una trayectoria profesional y puedo elegir dónde salgo y con quién, sin exponerme tanto. En la actuación nunca tuve limitaciones: mis personajes pueden ser sexy y tener escenas subidas de tono. Pero es cierto que ahora me permito hacer una tapa muy insinuante, como la de Brando, o ser la imagen de una marca como Yagmour y disfrutarlo.
-¿Cómo te llevás con el paso del tiempo?
–Bien. Este año festejé mis 34 con fiesta y todo. Me siento más bella ahora que antes. El paso del tiempo hace que la belleza empiece a pasar por otro lado y tenga que ver con la seguridad, la actitud y el carisma más que con la perfección.
-¿Alguna cirugía?
-Ninguna.
-¿Qué pensás sobre el tema?
-No comparto que la gente se deforme la cara y cambie los rasgos por el solo hecho de sentirse más joven. Esta adicción a las cirugías en chicas cada vez más jóvenes me parece nociva. En cambio, si la elección tiene que ver con un tema puntual y la estética puede brindar seguridad y tranquilidad, me parece bien.
-¿Sos de las que se va a dormir sin sacarse el maquillaje?
-Nunca. La cara me la cuido un montón. Tengo mi dermatóloga, que me hace recetas magistrales, además de masoterapia y peeling cada tanto. Prevenir es muy importante.
-¿Comida a la carta o dieta?
-No tengo tendencia a engordar y me puedo dar todos lo gustos. Igual tengo un nutricionista que me enseñó a manejar el desorden horario de mi profesión. Me interesa la alimentación equilibrada, pero desde la salud, no sólo por una cuestión estética.
- -Rutina de ejercicio...
-Tomé clases de lo que se te ocurra: patín, gimnasia deportiva y fui federada de vóley. Finalmente elegí la natación. Es el ejercicio más completo, no te lastima los músculos y te libera la cabeza. Ahora tengo ganas de hacer boxeo...
-¿En qué te gusta gastar la plata?
-En viajes. Todos los años me voy a un lugar diferente.
-¿Incluyen shopping?
-Si voy a conocer un nuevo país no me voy a meter en un shopping. No soy muy compradora y me gusta más comprar para regalar. Estoy tratando de traerme un recuerdo para mí de cada lugar, una especie de suvenir.
-¿Antes de una salida das vueltas para vestirte o te decidís?
-Si tengo algo especial pienso qué me voy a poner y una vez que lo tengo, ya está. No soy de dar vueltas. Me llevo bien conmigo, no tengo ningún problema con mi imagen.
-Por lo visto, no te complicás mucho con nada.
-De eso se trata, ser simple y no dar muchas vueltas.

