Con personal trainers, gym a medida

Actúan como motivadores externos y planifican rutinas que se adaptan a cada caso en particular
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8 de julio de 2004  

Aunque el cuidado del cuerpo y las ventajas de la actividad física han cobrado importancia en los últimos tiempos, las excusas para no ir al gimnasio siempre están. Entre otros, la falta de tiempo, de perseverancia, dificultad de adaptación a los grupos o de coordinación, y problemas posturales suelen ser los motivos para decir no.

Para dar respuestas a cada demanda muchos gimnasios de Buenos Aires ofrecen un servicio: la atención personalizada a través de personal trainers, que se ocupan de atender cada caso. Muchos, también, salen de los gimnasios y acompañan a cada individuo a realizar ejercicios al aire libre. "No todas las personas son iguales ni tienen las mismas necesidades; por eso el entrenador personal prepara planes que se adaptan a cada caso", destaca Mariano Lanfranco, coordinador del equipo de personal trainers del gimnasio Le Parc.

Es que para poder hacer la planificación de una rutina es indispensable conocer las características de cada alumno. Por eso, en casi todos los gimnasios que ofrecen este servicio, se hace una entrevista y una serie de pruebas: resistencia aeróbica, test de fuerza, flexibilidad, coordinación, entre otras.

"Después de la consulta con el médico deportólogo del club, converso con el alumno y, en función de su perfil, le recomiendo el personal trainer que más se adapte a él", ilustra Hernán Revilla, director deportivo del Vilas Club. Obtenidos los resultados se diseña la rutina, se trazan objetivos y la forma de alcanzarlos. Esto hace que el plan no sea arbitrario, lo que permite elegir el entrenamiento adecuado.

El entrenador personal tiene los conocimientos necesarios para sugerirle y explicarle al alumno qué rutina debe cumplir, cómo la debe hacer, los tiempos de respiración correcta en cada ejercicio, y qué tipo de trabajo necesita para mejorar y mantener sanos y fuertes todos los músculos. De esta manera, se controlan las maniobras y previenen las lesiones. "Muchas personas piensan que si leen las indicaciones que tienen los aparatos de gimnasia y las cumplen exactamente, se está ejercitando bien. Esto es un grave error, porque las máquinas no detectan posturas incorrectas", subraya Anabella Bellomo, personal trainer del club Le Parc.

La evaluación y el seguimiento permanente del alumno potencian las ventajas. Los objetivos planteados se modifican cada cuatro semanas para renovar los estímulos y las ganas del alumno. "La intensidad de la actividad física se cambia semana a semana y se varía la rutina todos los meses", relata Fernando Rugiero, coordinador deportivo de la cadena de gimnasios Wellclub.

La planificación se arma de acuerdo con el grado de entrenamiento de cada alumno y es flexible. "Por ejemplo, si algún día está muy cansado o le cuesta conectarse, se hacen los cambios necesarios para que la clase sea productiva", explica Máximo Peluffo, personal trainer de Megatlón Alto Palermo. Por lo general incluye una parte de aparatos, de ejercicios cardiovasculares o aeróbicos, flexibilidad y relajación.

Es importante destacar que la actividad física no es un vehículo para llegar, por ejemplo, al físico ideal, delgado y joven. "El fin de la actividad física no sólo es tener un buen cuerpo, sino también mejorar el organismo", apunta Lanfranco.

El personal trainer trabaja junto con el alumno para incorporar hábitos que lo ayudan a mejorar la calidad de vida. "Se les da tarea para que realicen solos: salir a caminar, practicar bicicleta, hacer ejercicios de respiración, por ejemplo", comenta Paula Fatic, personal trainer de Megatlón Alto Palermo.

Ampliando este concepto, Revilla destaca que el personal trainer dejó de ser tan sólo un motivador para que el alumno practique actividad física: "En la actualidad es mucho más que eso; tiene que saber de comunicación, atención al cliente, entrenamiento, porque ahora la gente exige mucho más".

En cuanto a la frecuencia, los entrenadores recomiendan practicar ejercicios tres veces por semana, "una hora o una hora y media". Para comenzar a notar diferencias en el físico no hay un tiempo determinado, pues depende del componente genético de la persona, aunque la incidencia en el estado anímico es notable: "La persona sedentaria comienza a sentirse mejor, con más energías, a las dos semanas", comenta Rugiero. Los cambios físicos se observan a partir del segundo o tercer mes: "No se notan en la balanza, pero sí en la composición corporal: la persona rebaja grasa y adquiere masa muscular", ejemplifica Pelufo.

Los beneficios de tener un entrenamiento personalizado son muchos, pero al elegir un personal trainer hay que tomar ciertos recaudos, ya que es una modalidad que está de moda y hay muchos inexpertos dando vueltas. "El alumno debe cerciorarse de que la persona que lo asesora tenga título de profesor nacional de educación física, porque si no es un profesional preparado los daños pueden ser terribles y para toda la vida", aconseja Silvana Marino, encarga de marketing de Wellclub.

Por último, practicar ejercicio con un entrenador que trabaja en un gimnasio no sólo tiene la ventaja de poder utilizar las instalaciones del lugar sino, además, la tranquilidad de tener el respaldo de la institución para reclamar en caso de que no se esté conforme con el servicio ofrecido.

Fotos: Hernán Zenteno. Producción: Juana Muniz Barreto. Maquilló: Carla Fasaneli (Regina Kuligovski). Peinó: Lucas Barbolla (Estudio H). Agradecemos a Caro Cuore y Nike

Dónde y cuánto

  • Wellclub (4 clases al mes; 300 pesos), con una reducción del costo si la clase la toman dos personas. Salguero 2963; 4807-6338.
  • Le Parc (individual, tres veces por semana, 320 pesos). Semipersonalizada (2 o 3 personas) 180 pesos, dos veces por semana. San Martín 648; 4311-9191.
  • Megatlón, red de clubes: los valores varían de acuerdo con el personal trainer que se elija. Por ejemplo, Máximo Peluffo cobra entre 25 y 35 pesos (por clase; ésta puede durar 60, 90 o 100 minutos). Matrimonio: 40 pesos la clase. Además, el club ofrece la posibilidad de que un alumno lleve a su personal trainer. El club también alquila la infraestructura para aquellos personal trainers que deseen utilizarla. Una de las entrenadoras externas es Paula Fatic, que cobra 40 pesos la hora. Arenales 3370, Alto Palermo Shopping; 5777-8205/8385.
  • Vilas Club (una persona, 3 veces por semana, 420 pesos). Dos personas (260 cada una); tres (210 pesos cada una). Valentín Alsina 1450; 4777-7500.
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