Cosa de chicos
Paqueterías con acento francés, Pâtisserie
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Primero fue Cheeky; más tarde, Como quieres que te quiera, y desde fines de 2006, Pâtisserie, la última etiqueta infantil lanzada por Daniel Awada y su familia. En sus locales -Unicenter y Paseo Alcorta- reciben con chocolates, almendras y una colección bien afrancesada, para hacerle honor a su nombre.
Lanas italianas, algodones y paños de Oriente, puntillas francesas y belgas, y un mix de botones y avíos cuidadosamente seleccionados en distintas capitales europeas: materias primas de esta etiqueta que busca abrirse camino en el segmento para chicos (hasta 6 años) con una propuesta muy cuidada.
"Es que faltaba en el mercado una alternativa menos todo terreno", dice Patricia Fraccione, que -junto con su hija mayor, Nadine Awada- está al frente de la nueva marca. Puertas adentro hay sacos que bien pueden servir para cortejos y modelos para días especiales, como casamientos y bautismos.
La paleta de colores, en sintonía con este estilo, se mantiene en la sobriedad del negro, el blanco, los grises y los tonos terrosos, mientras que las estampas (por cierto, muy medidas) se ven al mejor estilo Liberty y únicamente monocolor.
Exitos
No por tener una colección arreglada, Pâtisserie deja de ser una propuesta actual. La clave está en la combinación de las prendas.
"Uno de los modelos que más vendimos es una especie de frac camisero inspirado en el que usó Amalia, la princesa de Holanda, hija de Máxima y el príncipe Guillermo, en su bautismo. Sólo que nosotros lo presentamos con jeans para darle un look totalmente desacartonado", explica.
La primera colección de Pâtisserie entró al mercado con el pie derecho. Antes de colgarla en el perchero fue exhibida a una marca española y otra rusa que compraron casi el 80 por ciento.
Cuatro meses bastaron para que el invierno se prevea con cambios: habrá un mayor desarrollo en los modelos para varón y vestirá a chicos de hasta 8 años, dos más que inicialmente.
"Todas las colecciones tienen un 60% dedicado a las chicas y un 40% a los varones. Pensamos que para ellos están faltando propuestas. De hecho, las madres se quejan todo el tiempo y piden cosas nuevas", apuntan.
Preparados para la llegada del frío, lo esperan con blazers y chalecos de pana, príncipe de Gales y gabardinas satinadas, más pingüinos de brocato, polleras tableadas con detalles de charol y camisas de gasa y voile, con tablas, alforzas y puntillas valencianas.
Accesorios como moños, corbatas, boinas, tiradores, cuellos de piel, fajas y vinchas se volverán obligatorios para completar los looks.
En cuanto a la proyección de la marca, la expansión no está en los planes inmediatos. Es que la etiqueta no fue pensada para ser masiva. Y se nota en los detalles, no sólo de los diseños, también en el packaging: entregan la ropa en bolsas de tela perfumadas.
Antes de abrir puertas en Buenos Aires, las Awada (madre e hija) recorrieron Francia para terminar de definir el estilo Pâtisserie. Las pastelerías típicas de París fueron la inspiración para la estética de sus boutiques.
Y cuentan que los primeros días entraban a los locales clientas en busca de masas o exclamando: ¡Qué suerte, pusieron una panadería! Vale aclarar que estrenaron sus vidrieras con una combinación de ropa, tortas y confituras de lo más tentadoras. Para atenuar la desilusión, las despedían con chocolates. Otro detalle de buen gusto.

