Décontracté
La tendencia que se interpreta con estilo muy personal, el de Olga Naum
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Olga Naum está contenta. Abre la puerta de su boutique de Quintana al 200, recibe como en casa y dice: "Mirá, ¿no quedó lindo?" A la vista, un local remodelado, bien minimal, con piso de cemento, percheros despojados e iluminación ultramoderna, en gris y natural.
"Un espacio más amigable y actual", dice la diseñadora, que enseguida muestra su último invierno, paseando entre percheros. Cuatro modelos de pantalón, varios jeans "con la cintura en su lugar, cómoda, no baja", aclara. Hay más: 11 blazers bien personales, porque ése es el punto en común de todo lo que hace Naum, tiene su estilo: descontracturado, con textura cálidas, cortes y recortes, siempre un toque de gracia. Y colores sutiles: grises, marrones, violetas, negro, visones y algún toque fucsia para romper el esquema.
"Pienso en una mujer que quiere sentirse canchera, cómoda y vigente", cuenta. Propone vestidos en mix de texturas, asimétricos, sin aprietes. "Que sea moda fácil de llevar, para sentirse bien todo el día". Y tiene experiencia: 33 años haciendo moda, primero para otras firmas y, después, con su nombre y apellido. Viaja dos veces por año a París y Milán, donde ve tendencias por la calle y toma ideas o se sumerge en salones especializados. "Mirá, por ejemplo, esta remera negra de algodón y encaje se la vi a una francesa mientras estaba comiendo en un restaurante. Y acá está mi versión: igualmente negra, pero con menos encaje y un detalle en las mangas", muestra.
Para esta temporada sugiere tener tres diseños: un buen blazer, una camisa canchera que aparezca por debajo y un pantalón ajustado, "pero lo justo y necesario. ¡No es cuestión de sentirse mal de tan ajustada!", aclara.
Su clientela es de lo más variada: mujeres de 30 en adelante, aunque alguna de veintipico también asoma. "Vendí muy bien la colección de verano y me pregunté: ¿y ahora cómo la supero? Me puse con todo y creo que salió bien", se ríe.
Naum privilegia la atención cálida, que cada clienta se sienta cómoda. Eso sumado a un buen producto es parte de su secreto. Dice que en tantos años de trabajo ha pasado por todo tipo de ministros y economías: "Sí, así es, un año pienso que pierdo todo y el otro me va bárbaro. Permanecer tanto tiempo se logra sólo con esfuerzo y perseverancia. Jamás bajo los brazos, de eso se trata", concluye.

