Desfiles
1 minuto de lectura'
SUSANA ORTIZ EN EL HILTON BUENOS AIRES
El trabajo de temporada de Susana es Retroglamour y lo mostró en un té a beneficio de ALPI. Clásicos bien visitados mediante logradas referencias a los años 80, con laminados, encajes y pieles entraron en un juego de oposiciones y complementos deslizándose por colores como el nude, el negro y el gris en versiones brillantes y opacas. La sastrería en lanas lisas y de fantasía, presente con blusas de raso o crepé de seda, valorizadas con alforzas y puños dobles. El vestido negro de cóctel aportó diferentes texturas y detalles bordados; los pantalones fueron del palazzo al skinny, pasando por pinzados y rectos, con botamangas o sin ellas. En los vestidos de noche, ricos en laminados, bordados y drapeados, la paleta avanzó hacia rojos, azules, morados y pasteles. En el cierre, un vestido de madrina en satén de seda natural y encaje al tono escoltó a una novia romántica con falda de gran volumen.
MAUREENE DINAR EN SITIO PALERMO
Las presentaciones de colección de Maureene Dinar siempre generan expectativa, no sólo por sus diseños sino porque en cada desfile incluye lo inesperado. Puede ser un baile coreografiado, la pasada de una novia joven y dark de un músico apodado Charly, o el recitado de un poema de Jorge Luis Borges en voz de Alicia Zanka, como sucedió días atrás. Dinar se atreve, va más allá de la tendencia y en Feeling future, su invierno 11, lo demuestra. Experimenta en el maridaje de texturas y coquetea con el exceso, mezcla encaje con cuero, jersey y plumas; paillettes con lana y seda; y matelasse, lúrex, brocato y animal print, en sacones de mangas amplias, chaquetas cortas, pantalones slim, minis y blusas con taza bordada. El look es vampiresco, en un total black con incrustaciones de piedras, tachas, pompones y detalles de cuero calado en guardas o recortes de flores. En los pies, lo más osado de la noche: bucaneras infinitas de taco filoso, "para usar como si fueran medias con vestidos ultracortos".

