El hombre Lacroix nació en la Argentina
A partir de enero estará en Francia
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Crearon la línea masculina de Christian Lacroix, lograron adaptar al mercado local la propuesta femenina de la etiqueta francesa y ahora se preparan para seguir expandiendo la marca con la apertura de más locales; el primero en la lista, en marzo próximo para lanzar el otoño-invierno 04, en un shopping céntrico.
La experiencia de comercializar Yves Saint Laurent durante 25 años les sirvió a José Pinto y Mario Siganevich para traer la etiqueta francesa a la Argentina. "Se abrió el portafolio del grupo Louis Vuitton Moët Hannessy (LMVH), al que pertenecen Yves Saint Laurent y Christian Lacroix, entre otras marcas, y tuvimos la oportunidad de presentarnos para obtener otra licencia. Y lo logramos con una propuesta inédita: la incorporación de la línea masculina. Era un proyecto pendiente y nosotros demostramos que podíamos hacerlo. No somos simples representantes, podemos diseñar, confeccionar, producir, abrir locales, importar y exportar en nombre de Lacroix, en forma exclusiva. No hay diseñadores ni marcas argentinas que vendan sus diseños o provean de ropa directamente a C. L.", resume Siganevich.
--¿Cómo es C. L. hombres?
--Resalta por la calidad. Es una mélange entre los clásicos ambos, la sastrería con interiores en pura lana, corbatas con terminaciones de pespuntes, sacos de lino, camperas de cuero de oveja y otras combinadas con gamuza, versiones en tela, sacos con vivos en tonos contrastantes, camisas sport en composé de telas y detalles de ojales bordados, otras de vestir que combinan rayas, diagonales y cuadros, remeras polo en una amplia gama de colores y jeans.
--Para exigentes...
--Sí, el hombre Lacroix es sobrio, elegante, sofisticado y también canchero. Se puede vestir tanto con un smoking como con un jean. Y no le falta nada, ya que incluimos zapatos de cuero con pespuntes, calados y doble hebillas.
--¿Todo está producido en el país?
--Está creado, diseñado y comercializado en y desde la Argentina; claro, con la aprobación y el asesoramiento de C. L. Francia. Y estamos orgullosos porque a partir de marzo próximo (durante la primavera-verano 04 de Europa) se colgará en Francia y Japón.
--¿Lo de mujer también se hace acá?
--Sí, hay un 70% de fabricación nacional, pero con materia prima importada, y un 30% de prendas de origen extranjero. Traemos la línea jeans con camperas y polleras --muy Lacroix, barrocas y coloridas-- que también tienen su versión nacional, sin tanto detalle. Lo mismo se repite en las remeras y otros básicos. Además, acá se hacen vestidos de fiesta en hilo de seda natural y otras telas.
--¿Cuál es la diferencia entre lo nacional e importado?
--La calidad de la confección es igual. Lo que se producen en el país está en manos de los mismos confeccionistas de YSL. La diferencia pasa por el agregado de bordados más elaborados; las prendas made in Argentina son más básicas. También, ofrecemos ropa de la línea Bazar con tailleurs de brocato y lino, por ejemplo. Y carteras y zapatos. Todo está en los locales Lacroix del Patio Bullrich, Paseo Alcorta y Unicenter.
--¿Es una marca accesible?
--Es importante aclararlo porque existe el mito de que es una etiqueta muy cara. Hay de todo, remeras desde 79 y jeans de 119 a 380, los nacionales; los de la línea Bazar llegan a 700. Además, tailleurs desde 490 y 850. Para hombres, camisas desde 89, trajes de baño por 59, corbatas por 119, un ambo desde 590, remera polo desde 35 y el suéter más caro cuesta 199.
--¿Y seguirán creciendo?
--En eso estamos.

