El retoque fotográfico de Vogue, cuestionado
La celebración del 125 aniversario de la edición americana es criticada por la aplicación de Photoshop sobre la imagen de la modelo curve Ashley Graham, para la tapa en la que pretendía destacar la belleza diversa
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En medio de los aplausos por su centenario aniversario y tras publicarse la portada en sus redes sociales, Vogue es blanco de críticas y cuestionamientos. Un retoque fotográfico mal hecho y que la modelo de talle más grande pose diferente que sus compañeras ponen en duda la intención de la revista por reivindicar la diversidad de cuerpos.
El primer error es casi imperceptible. Se necesita prestar atención para darse cuenta de que el brazo y la mano de Gigi Hadid son más largos de lo normal. Esta modelo de 21 años sujeta la cintura de la modelo de talle grande Ashley Graham. Sin embargo, parece que esa postura sólo resultó posible gracias a un programa de retoque fotográfico por el cual el brazo izquierdo de Hadid se alarga lo suficiente como para abrazar la cintura de su compañera.
La segunda es más evidente. Graham, conocida por ser una de las primeras modelos curve, a diferencia de sus otras seis colegas no está abrazando a nadie. Su mano reposa sobre su muslo y cubre su cintura. Motivo suficiente para que muchos hayan interpretado que la hicieron posar así para que pareciera más delgada.

Mensajes como "Fijate en ese brazo sobre el muslo” o “¿hicieron que Ashley Graham pusiera su mano ahí para que su pierna pareciera más pequeña y que así combinara con la de todas las demás?”, cuestionaron en Twitter; @voguemagazine, sin embargo, los más de 3000 comentarios en su Instagram no pudieron con el favoritismo de las fashionistas, ya que la imagen recibió más de 224.000 me gusta.
No obstante, para intentar detener la avalancha de críticas, Graham, de 28 años, aseguró en su cuenta de Instagram –@theashleygraham, con más de 3 millones de seguidores– que fue ella quien eligió posar así. “Nadie me dijo qué hacer”, escribió.
Esta publicación, que saldrá a la venta el mes que viene, además se posiciona políticamente. "En un clima de vetos migratorios y construcción de muros los nombres más relevantes de 2017 demuestran que no hay un tipo de mujer estadounidense y que jamás lo ha habido", asegura la revista en su versión digital. Esta declaración no sorprende, se sabe que Anna Wintour es abiertamente demócrata y en las últimas elecciones organizó una gala para recaudar fondos para la campaña de Hilary Clinton.

