Entre hermanas, cada cual atiende su juego
Creadoras de la firma María Vázquez, una diseña, otra controla la calidad, una tercera maneja la imagen y la cuarta da puntadas con hilo en lo comercial
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Simples, muy trabajadoras, familieras y nada trasnochadoras. Son Estela, Norma, Claudia y Lidia, las hermanas Vázquez. Nacieron en Villa Devoto, pero de chicas se mudaron a Ramos Mejía, donde hace más de 20 años crearon una etiqueta que hoy factura un millón de dólares anuales: María Vázquez, elegida tanto por Shakira como por Cecilia Zuberbühler, con percheros de Buenos Aires a Tel Aviv.
Lidia Vázquez se ocupa de las relaciones públicas, la imagen y la administración. Norma, del área comercial ("y, por supuesto, es la más mentirosa", bromea L.V.); Claudia tiene a su cargo el control de calidad, y Estela es la diseñadora . Hace poco, al equipo se sumó Romina, su hija, que está estudiando diseño "y le aporta aire fresco a la marca", dice L.V.
-¿Cómo empezó la empresa?
L.V.: -Fue Estela, hace 22 años, en Ramos Mejía. Era vendedora en un local, pero un día decidió diseñar. Puso una puerta del placard de mamá sobre unos caballetes y ahí empezó a cortar. Ofreció sus diseños en una galería de Caballito, y el dueño de uno de los locales creyó en ella: le dio un cheque para la materia prima y le hizo un gran pedido. Así empezó a fabricar al por mayor. Al año llegó el primer local en Ramos Mejía, y después nos sumamos las demás hermanas.
-¿Siempre María Vázquez?
C.V.: -No, la etiqueta la creamos hace diez años. Antes teníamos un local, que se llamaba Bolero, pero no había un concepto de marketing. Se fabricaba y se vendía. Entonces nos quisimos largar al por mayor por todo el país. Ahí, las cuatro hermanas (con distintos nombres) decidimos bautizarnos María Vázquez.
-Nada que ver con María Vázquez, la modelo.
L.V.: -No, muchos creen que nos dio el puntapié inicial, pero cuando empezamos con las campañas y demás, ella iniciaba su noviazgo con Carlitos Menem. Salía en las revistas al mismo tiempo que nuestra publicidad. Pero nosotras teníamos el nombre registrado desde mucho antes. Le resultó un poco molesto , pero fue pura casualidad y lo entendió así.
-¿En qué mujer se inspiran?
C.V.: -Es para gente que no tiene inhibiciones; proponemos texturas muy elaboradas y cortes femeninos. Lo nuestro es para insinuar más que para mostrar. Estela tiene como ideal a una mujer sin tantas curvas (Cecilia de Bucourt fue nuestra primera imagen). Pero no podemos luchar contra la corriente: las argentinas son muy fuertes y los diseños se potencian. Acá, una se puede vestir supertranqui o explosiva. Entre nuestras clientas, además de Cecilia Z. y Shakira, Valeria Mazza, Nacha Guevara, Xuxa, las españolas Ana Obregón y Marta Sánchez. Isabel Presley eligió un diseño y se lo puso para ir a la presentación del último perfume de Ralph Lauren. La descubrimos en una revista!
-¿Cómo funciona la marca afuera?
N.V.: - Muy bien. Desde 1999 exportamos a Marbella, París, Mónaco, Saint-Tropez, Arabia Saudita, Barcelona, Emiratos Arabes, Kuwait. Pero tratamos con la misma responsabilidad al cliente de Córdoba como al de Tel Aviv.
-También venden en América...
N.V.: -Uruguay, Chile, Brasil, México, Florida (Miami). Tenemos representantes, porque tener locales propios exige un compromiso personal que no estamos en condiciones de realizar. Tampoco nos asociamos con grandes inversionistas, sino con gente que sale a trabajar poniéndose la camiseta y hace de esto un negocio.
-¿A qué aspiran?
C.V.: -No somos muy ambiciosas. Los proyectos vienen de afuera, nos proponen cosas y vamos eligiendo, tenemos una política abierta.
-¿Qué es mejor negocio: exportar o vender acá?
N.V.: -Siempre tuvimos la idea de salir al mundo, porque sabemos que acá hay un techo. Por eso buscamos otros mercados e incrementamos el valor agregado del producto. Empezamos hace tres años, con el 1 a 1, cuando era lo mismo vender en la Argentina que afuera. El cambio de situación nos favoreció, y el crecimiento se da despacio. Siempre hay más puntos de venta, pero todo es muy pensado. Trabajamos con talleres externos y mantenemos una estructura que podemos sostener. No tenemos, ni queremos tener, una empresa monstruo.
-¿Cuáles son las mayores dificultades?
N.V.: -La mano de obra es carísima. La legislación laboral carga muchos impuestos; se tendría que destrabar el sistema: acá está el que no paga nada y el que paga por el que no lo hace. El Gobierno tendría que apoyar a la industria textil. Los talleres están trabajando a toda máquina, pero es mejor pedir horas extras que tomar gente nueva.
-Hicieron el vestido de la tapa de mayo de la Cosmopolitan norteamericana.
E.V.: -En noviembre de 2002 se llevaron un vestido de un showroom de Los Angeles a Nueva York. Estuvimos en un casting con 50 diseñadores y quedó María Vázquez. Fue la tapa de mayo último. Es un honor. Es una revista que tira 5 millones de ejemplares.
-¿Dónde la exhiben?
E.V.: -En todos lados, pero es sólo una frutilla de la torta. Esto es simplemente transpirar la camiseta.
Vestir a Shakira
"Empezamos a hacerle ropa a Shakira en diciembre de 1999. Vino a la Argentina para una de sus presentaciones y el contacto surgió espontáneamente. Ella no tenía ningún estilista. Su mamá pasó por el local de Alto Palermo y vio la ropa, separó 20 prendas, se las llevamos al hotel y se enganchó -relata Lidia Vázquez-. Después nos pidió un catálogo de las presentaciones para ir a la entrega de los Grammy. Y le mandamos tres vestidos por correo. Y, ¡oh, sorpresa! ,en la entrega de los Grammy apareció con el diseño. Es un canje; ella se lleva todo y logra que venga muchísima gente. Hoy la quieren vestir todos... Estos personajes, como Ricky Martin, Madonna y tantos otros, son iconos referenciales para la gente, que por supuesto los imita."

