Escada festeja 25 AÑOS en el mundo y más de 10 en el país
Por Catalina Lanús
1 minuto de lectura'
Un cuarto de siglo en el mundo y doce años y medio en la Argentina. Festejo por dos en Escada, la firma alemana que de la mano de Mirta Chaoul tiene sucursal en el país. Sopló todas las velas, hace unos días, con banda de música en vivo y, también, banda de clientas. "Empecé a representar la marca en la Argentina cuando había fallecido su creadora, Margaretha Ley, la reina de la combinación de colores", explica Chaoul, que con el apoyo de su marido se convirtió en su representante en la Argentina. Hoy la firma surgida en Munich, en los años 80, suma 438 tiendas en 64 países y planes de seguir creciendo en Asia y el este de Europa. Un dato: Escada era el nombre de un caballo de carrera por el que Margaretha y su marido, Wolfang Ley, hicieron una apuesta en su luna de miel, en 1976.
Todo con todo
Chaoul siempre se sintió atraída por los colores, las texturas, "lo visual, la estética. Era una marca con perfil muy alto, llena de colores, con ropa para jugar y combinar todo el tiempo", asegura mientras se cruza de perchero a perchero e ilustra sus dichos armando equipos: el saco Chanel con el jeans o la pollera de bouclé, la remera, el pantalón... "Siempre me gustó armar una colección propia de Escada. Por eso, muchos turistas entran y dicen que acá es distinto... Nos parecemos mucho al Escada de España, con colores, sí, pero con un gusto más sobrio. Acá la gente elige mucho negro para las fiestas y jeans, muchísimo jeans, y ropa para el weekend, canchera, pero lo más lindo."
Cuatro veces por año viaja a Alemania y elige la colección con una de sus asistentes que conoce el gusto de cada clienta. "Cada vez hay más gente joven que entra a la boutique. En los últimos dos años ha pegado un vuelco con un enorme equipo de diseño, más de 30 personas", explica Chaoul. Lo lidera Brian Rennie con quien trabaja, por ejemplo, Meinrad Plakolm, reconocido por su trabajo con Jil Sander y Strenesse. "Es que así es la realidad hoy. ¿Qué mujer quiere verse acartonada? ¡Yo no conozco ninguna!", se ríe Chaoul. Se acortaron polleras, entallaron sacos, sumaron telas elastizadas; todo más jugado. Siempre con la premisa de Ley: doce temas o líneas intercombinables.
Mientras muestra todo, invita: "Me encanta que la gente venga, entre, se pruebe... Es un estilo cómodo, elegante, fácil de llevar. Nosotros tenemos una clientela fija de hace años, pero ahora quiero que vengan otras nuevas y vean cómo ha ido evolucionando la marca. Acá se recibe a todo el mundo con una sonrisa. Y los precios son similares a los de las firmas argentinas que usan telas importadas", enfatiza.
El business style, corto, con mucha sastrería, para la ejecutiva. Otro para la mujer que quiere ser vista, con flecos, telas más ricas, perlas. Hay abrigos, trajes, vestidos de fiesta y tapados en tramas soñadas. Y todo con un plus: garantía alemana.
Hubo algunas crisis en el medio, pero la marca siempre mantuvo su gran vidriera. "Trato de ser la imagen de la marca, vestirme siempre con ropa de acá. Pero te digo un secreto, a veces me tiento con alguna otra firma. Y bueno... soy humana", concluye Chaoul.

