Gabriel Rocca: "Soy un generador de ideas"
Fotógrafo consagrado en el mundo del rock y de la moda, ahora se destaca realizando fashion films para prestigiosas marcas nacionales e internacionales. Hace foco en su trabajo diario
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Rocca tiene 51 años, pero habla con la misma pasión que un entrepreneur de 20. En sus relatos se cuelan expresiones como pasarla bomba, lugares emblemáticos como Paladium y nombres y datos mezclados: Renata Schussheim, Revista Metrópolis, Charly García, Virus. Los 80. Y el rock como único lugar de expresión. "Era un momento artístico muy fuerte. Los años previos a la democracia nos fortalecieron, había mucha creatividad contenida", recuerda. Se convirtió en fotógrafo del rock sin buscarlo y casi del mismo modo se hizo un lugar en el mundo de la moda.
Tiene una habilidad extraordinaria para desnudar mujeres (quedó demostrado en su muestra Divas en exceso) y fotografiar lo erótico, lo femenino, lo sagrado, lo salvaje, lo inocente de cada una de ellas. Llega y se sienta medio encorvado, con sus borcegos marrones y su camisa de jean, y con mirada pícara dice "acá estoy".
-La frase que más se escucha hoy sobre vos en el mercado de la moda es: Rocca es caro, pero te garantizás buenas fotos.
-La segunda parte seguro que es cierta. Y lo de caro es relativo. Un cliente por un día de campaña puede pagar 200 mil dólares o 5 mil pesos. Uno se pone el precio que le parece porque el mercado argentino es muy incierto. Yo pongo el que merece la dedicación y el arte que brindo. Y además me tiene que entusiasmar y saber que la voy a pasar bomba, si no digo paso, gracias.
-¿Y cuándo un fotógrafo puede decir no, gracias?
-El resto no sé. Yo digo no, gracias hace un tiempo. Si el trabajo que me ofrecen no implica un desafío profesional me aburro. A mí me gusta investigar y me dedico en gran medida a proyectos audiovisuales, filmo, pienso acciones BTL y proyectos televisivos, pero partiendo de la fotografía. En toda mi carrera he tenido dos o tres situaciones que la estaba pasando muy mal y tuve que decir chau, te devuelvo la plata, pero no sigo. Complicado.
-¿Estudiaste fotografía?
-La verdad que casi todos los de mi generación somos medio autodidactas. Yo traté de formarme en la Escuela de Fotografía de Avellaneda, ¡que ahora está buenísima! Mi anhelo era entrar a estudios de fotógrafos consagrados, pero eran muy celosos de mostrar, pensaban que si uno iba y miraba después los copiaba. Y en realidad quería aprender, no copiar.
-Hay muchos discípulos tuyos con muy buenos trabajos.
-Es que muchos de los fotógrafos jóvenes pasaron por mi estudio, incluso algunos fueron pésimos asistentes. Quizá fui un poco bravo..., pero hoy somos amigos y nos llevamos muy bien. Soy muy de armar grupos de trabajo, me gusta ver cómo un equipo construye y enriquece una idea.
-Vos te subiste a nivel local a una movida global, los fashion films . ¿Cómo fue ese proceso?
-Creo que si tu base fotográfica es fuerte es un accidente la cámara que agarres, cambia un poquito el modo, pero tener ese adiestramiento fotográfico te hace entrar en contacto con el personaje desde otro lugar. Hoy, los fashion films están de moda y es lo primero que te piden los clientes, sobre todo en el resto de América latina. Aman contratar argentinos porque estamos acostumbrados a trabajar con equipos reducidos. Y en general los que vienen del mundo del cine o la publicidad no se fijan en todo lo estético, cosa que sí hacemos los fotógrafos de moda: make-up, pelo, vestuario... Todo tiene que estar impecable. Yo, a veces, me considero más un director de arte que un fotógrafo.
-¿Tu experiencia en la tele te sirvió para los fashion films ?
-Sí, ¡claro! Pensá que hice SuperM junto con Andy Cherniavsky, luego vinieron los porfolios con Nico Repetto y después hice Fantasía , un programa muy freak en El Trece. Y a partir de ahí empecé a desarrollar formatos de televisión para cable. Hasta que llegaron los f ashion films, que no son con guiones, pero tienen una idea disparadora.
-¿Y seguís con el rock?
-Hace unos años colaboré en una campaña por la tragedia de Santa Fe y Ricardo Mollo le puso esta letra, fue un honor participar con él. Ahora estamos haciendo algo con Érica García. Voy por muchos caminos?
-¿Te aburre hacer siempre lo mismo?
-Me mato si tengo que hacer siempre lo mimo. Soy un generador de ideas. Pero de ideas propias. Por ejemplo en Facebook y Twitter siento que todos hacen lo mismo. A mí me genera cierto rechazo tener tanta información, prefiero estar mirando el cielo, o mirando esta mesa, o el color de tu suéter, y a partir de ahí imaginar algo dentro de lo que me gusta. Me parece que tanta información contamina. Las grandes campañas no se hacen mirando lo que hace el otro. No creo que Prada ni nadie esté mirando lo que hacen otros.
-Hablando de redes sociales, Instagram logró que todos seamos fotógrafos. ¿Qué te parece?
-Que yo saco con otra calidad ( risas ). "Too much information", como decía Duran Duran. No me interesa la foto de la persona yéndose a dormir y que pone chau, hasta mañana. Uso las redes para no quedarme afuera de lo que pasa hoy.
-Mucha gente de la industria de la moda está partiendo hacia mercados latinos, ¿lo notaste?
-A full. Es que América latina estalla y todos buscan a los argentinos. Perú, Chile, Panamá, México? Hay mucho laburo allí y miran para acá. Es un momento muy fuerte del desarrollo de América latina.
-Además de presupuesto, ¿qué nos falta para estar a la altura de las producciones del Primer Mundo?
-Quizá ser un poco más profesionales, acá está ese código de amiguismo, que se habla en las tomas por ejemplo. En Estados Unidos y Europa es impensable. Pero a nosotros nada nos detiene. Si hoy me decís mañana tengo esta toma con 20 camellos y 4 helicópteros la hacemos. Y la hacemos bien, eso es ser argentino.

