Homenaje de Givenchy a Audrey Hepburn
El diseñador francés Hubert de Givenchy rinde homenaje a su musa con la exposición Audrey with love en Holanda
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Desde hoy Audrey with love, una retrospectiva de Hubert de Givenchy dedicada a la inspiradora Audrey Hepburn, la actriz británica de la época dorada de Hollywood. "Los diseños de Givenchy son únicos y en ellos me siento yo misma", decía la protagonista de Desayuno en Tiffany. Retirado desde 1995, el modisto repasa una amistad especial que se mantuvo durante décadas. La puesta es en el Gemeentemuseum de La Haya y puede verse hasta marzo del año próximo.

Cuando en 1953 al couturier francés Hubert de Givenchy, uno de los diseñadores de moda más importantes del siglo XX, le dijeron que una joven actriz deseaba conocerlo en persona porque idolatraba sus colecciones y consideraba que eran de una elegancia refinada y sencilla, él preguntó por la identidad de la admiradora y al apuntarle el apellido, Hepburn, creyó que se trataba de Katherine, que entonces estaba en la cúspide de su carrera. Acordada la cita, Givenchy se encontró con una muchacha menuda, de cara angelical y muy poca experiencia en la pantalla: Audrey. Y cayó a los pies de la dulzura, humildad, simpatía y magnetismo de quien fue considerada como "la actriz más elegante del mundo", esto en gran parte por su mérito. Fueron confidentes y amigos –"éramos casi un matrimonio", decía él– hasta 1993, cuando ella murió a los 63 años de un cáncer de colon.

El Gemeentemuseum presenta una crónica de la amistad entre el couturier y su musa. Repasa desde ese primer encuentro hasta los últimos días de la actriz. La exposición Hubert de Givenchy: to Audrey with love, que repite el título del libro de bocetos que el modisto editó en 2014, es una retrospectiva sobre el cruce de las vidas del par de creadores. La exposición especialmente curada por el diseñador francés, considerado por ella como "un creador de personalidad", reúne diseños que nunca fueron expuestos, entre los muchos que realizó especialmente para Hepburn, como los vestidos que la actriz lució en las ocho películas en las que exigió al francés como responsable del vestuario, como Sabrina, Vacaciones en Roma y Desayuno en Tiffany, en el que Givenchy firmó el que tal vez sea el vestido más recordado de la actriz: el traje negro largo, acompañado por guantes y un collar de perlas, que resume los sueños de Holly Golightly, una joven que aspira a una vida sofisticada.

Sin duda, el diseñador tuvo libertad total para vestir a la actriz con trajes y accesorios ultramodernos y pop. La alianza entre Givenchy y Hepburn fue inquebrantable y superó los límites de la pantalla. La actriz fue la cara de uno de los perfumes del diseñador, L'Interdit, y también apareció con frecuencia como imagen de los diseños de la casa.
La carrera del couturier francés fue paralela a la de Christian Dior y Cristóbal Balenciaga y es una leyenda viva en la historia de la alta costura. El vocero del Gemeentemuseum se manifestó encantado y muy honrado de poder crear esta exposición de la mano de monsieur De Givenchy. La exposición no sólo es una completa retrospectiva, sino un gran homenaje. Parte de la exposición se centra específicamente en esa amistad única y la colaboración profesional entre Hubert de Givenchy y la actriz Audrey Hepburn. Su asociación creativa comenzó en 1953 y duró para el resto de la vida de Hepburn. Incluye dibujos, fotografías personales, fotografías de película y muchas prendas.

Y, además, muestra otra faceta de Hepburn. No sólo era una cara bonita, sino que siempre estaba atenta a colaborar con los más necesitados, sobre todo, niños en situación de emergencia; sin duda porque quedó marcada por el hambre que paso en la II Guerra Mundial. Por eso, el Gemeentemuseum trabajó con la delegación holandesa de Unicef, para mostrar el costado solidario de la actriz. El objetivo, dar una imagen más que completa de la musa de Givenchy, una mujer que sigue siendo un icono de estilo y de inspiración para muchas personas. Desde 1988, Hepburn actuó como embajadora de buena voluntad de Unicef, viajó por el mundo visitando los países más pobres en un intento por atraer la atención a la importancia que tiene la educación y la asistencia sanitaria. Para exhibir esta, su otra gran labor, se dedica una galería completa al trabajo humanitario de Hepburn. Asimismo, en el curso de la exposición el museo recaudará fondos para el Unicef, entre otros, donando una parte de los beneficios de el merchandising de su tienda.

