Isabela Capeto: "Mi ropa lleva mucho tiempo y dedicación"
De paso por Buenos Aires, para presentar su última colección en el Six O’Clock Tea, la diseñadora carioca habló de su proceso creativo y de su pasión por los bordados y el color
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Condicionada por el tiempo que le llevó viajar de Río a Buenos Aires, o por su escasez para poder disfrutar de un almuerzo con su hija, o por el apuro por estar de entrevista en entrevista, o por ese que la lleva a terminar una charla o distenderse y sonreír ante las cámaras. El tiempo marca los días de la diseñadora Isabela Capeto, que pasó por Buenos Aires para presentar su verano 2017. Una propuesta siempre colorida y detallista, referida no casualmente al tiempo, ese que le lleva realizar sus diseños: “Mi ropa lleva demasiado tiempo para poder estar lista”, afirma, al dar detalles de las manos por las que pasan sus prendas. Apenas con tiempo –valga la redundancia– como para dejar las valijas en el hotel, apurada, rápidamente se sienta a hablar unos minutos de lo que mejor hace: convertir su nombre en diseño, sea cual fuere el formato: ropa, accesorios, maquillaje, zapatos, gafas, amenities, objetos de deco y hasta autos.

–Todo es muy vertiginoso en la moda.
–No parás, es muy agitado.
–Pero lo tuyo no pasa por las tendencias o por lo que está de moda.
–Cierto. Debería estar a otro ritmo, ¿no? Sí, lo mío está lejos de lo que se usa; o no, me gusta que lo mío se use y mucho.
–Lo lográs, porque Isabela Capeto es una marca internacional. En estos años fuera de las pasarelas la consolidaste en el mundo, sobre todo, en París.
–Estuve unos años sin subir a las pasarelas porque aproveché para presentar lo mío de otra manera. Y cualquier soporte resultó válido para expresarme. Es que no importa qué me propongan, siempre lo acepto porque lo tomo como un desafío para mostrar la fuerza e impronta del diseño. En París, por ejemplo, hice una colección cápsula para Monoprix; me gusto mucho también, en su momento, estampar mi muñeca, la del logo, en un Smart de Mercedes Benz; muy divertido. Me encanta divertirme con el color y las estampas.
–Muy carioca.
–Claro, el color es el protagonista, así sea en un tono pleno siempre está encendido, y con matices, lleno de detalles. Nunca me faltan los bordados, es uno de mis recursos, un básico de Capeto.
–Te inspiraste en Alicia en el espejo.
–Me interesó mostrar lo que demanda tiempo, como lo que implica la dedicación de decenas de bordadoras que trabajan sobre miniflores de organza, por ejemplo, y hacen pieza por pieza, las cortan, cosen y bordan durante horas.

–Trabajás con cooperativas de bordadoras y costureras.
–Logré generar una cadena de trabajo que beneficie y ponga en valor el trabajo artesanal que hay en el estado de Río. Así genero alianzas con cooperativas de bordadoras muy calificadas, especializadas en diversas técnicas y en el uso de distintos materiales.
Me gusta rescatar del otro lo mejor y, en ese sentido, estimular la habilidad creativa que todos tenemos. El hacer es siempre colectivo, podemos crear gracias al aporte o la mirada del otro. Me gusta aliarme a otras firmas, sumar puntos de vista, habilidades o fortalezas, enriquecer mi diseño. Siempre me vas a ver en busca del otro, atenta a otras marcas que pueden sumar.
–El universo Capeto ahora incluye lencería y joyería.
–También, es ropa interior que no difiere de la exterior, porque tiene mucho detalle. Y la joyería es contemporánea, en materiales no convencionales, como maderas, plásticos, piedras, caracoles y más.
–¿Isabela en Buenos Aires?
–Sólo yo de visita... Por ahora no tengo previsto instalar un espacio propio en Buenos Aires, más bien estoy dedicada al lanzamiento de mi línea de blanco y objetos de deco para el hogar: de toallas, ropa de cama a piezas más ornamentales. Motivada por pedido de amigas, que veían cómo arreglaba mi casa y querían esas cosas, decidí lanzarme, y es todo muy brasileño, un lino muy típico especialmente bordado para toallas, tazas, almohadones estampados, imágenes sagradas, porcelanas.

–¿Proyectos?
–Una colección de ropa inspirada en Cariri, una zona del Nordeste, que es una región muy rica, con mucha cultura popular, cuya iconografía pretendo reflejar con sus materiales autóctonos, como maderas y metales; habrá mucho color, mucha estampa, por supuesto, que reflejará lo sacro y profano de esa región, su exuberancia, su gente, sus costumbres. Habrá que esperar un tiempo, pero siempre habrá mucho Capeto para mostrar.

