La brasilidad: moda en el mundo

Es el país donde todas las marcas ponen sus ojos: el Mundial de fútbol, los Juegos Olímpicos, la visita del Papa... Sí, señores, Brasil ahora es la niña mimada de la moda internacional; y sus tendencias de playa, que se acaban de presentar en el Salón Bossa Nova, una de las ferias más grandes, ponen de manifiesto su cultura, alegría, vegetación y sus playas
Carolina Pierro
(0)
11 de julio de 2013  

Si hay algo que los brasileños saben hacer muy bien, además de sonreír y transmitir alegría, es quererse. Sí, no podemos negar que son buenos en contagiar eso que denominan la brasilidad. Pero eso no es noticia. El tema toma un impulso inesperado cuando la actualidad hace que este concepto invada la moda, se convierta en tendencia y arrastre consigo intereses sociales, políticos, culturales y económicos. ¿Cómo es esto? Una sumatoria de factores más simple de lo que parece.

El Mundial de fútbol, la visita del Papa, los Juegos Olímpicos, no son poca cosa. Hoy, el foco de muchos está puesto en la superpotencia sudamericana y su inminente crecimiento. Esta exposición vino aparejada con una necesidad: convertir la percepción mundial sobre Brasil y transmitir una imagen positiva. Nada de violencia ni favelas (en especial después de los recientes incidentes que siguen latentes); en Brasil quieren que todo esté genial, van para adelante con convicción y seguridad. Y esto en cuestión de segundos, no hay tiempo que perder.

En el pasado Salón Bossa Nova, una de las ferias de negocios de moda más grandes de Brasil cuyo foco estaba puesto en el beachwear, esta tendencia claramente atravesó todas y cada una de las propuestas. Así, con el bikini en particular y las prendas informales en general como caballo de Troya, firmas como Blue Man, R. do Sol, VictorDzenk y la pequeña TudoBom? se cargan al hombro la bandera de la brasilidad para distribuirla en todo el mundo.

Un Imperio tropical

El tema de la colección de Blue Man -firma de beachwear líder en Brasil- es Imperio tropical (ver fotos). "Hablamos de nuestros colonizadores como una inspiración", explica Priscila Lago. Se ven los típicos azulejos y porcelanas portugueses, en azul y blanco, mezclados con una imponente y colorida selva tropical. "Es lo que encontraron cuando llegaron aquí: los pájaros como el arara -papagayo-, las flores, las frutas, la onza que es un felino salvaje", agrega.

Todo es literal, claro, como quien no quiere dejar lugar a dudas. Es más, la colección se presentó en el imponente palacio del cónsul de Portugal en Río de Janeiro. Bajo esta mirada positiva de lo que fue la conquista, las estampas que mejor funcionaron -según Lago- son una animal print de piel de onza con la textura del pelo y los toques de un glamoroso rosa y grandes hojas selváticas; una denominada Panorámica, donde en monocromía verde se ve la fauna tropical y las icónicas palmeras imperiales, y una última azulada con postales antiguas de cómo eran los lugares icónicos del Brasil colonial.

Inspirarse en Brasil

"Brasil está siendo visto mundialmente como un país con bastante perspectiva. Además es muy visitado, tiene muchos lugares paradisíacos, postales de playas; por eso, en esta colección trabajamos sobre nuestro propio país", declara Gilberto Pereira de R. do Sol en sintonía con la propuesta anterior. Y añade: "La colección es un resumen del tropicalismo, toda esa brasilidad que el brasileño tiene, ese amor que siente. Tenemos la costumbre de gustar de nuestro propio país y las estampas resumen eso".

En los trajes de baño de Pereira se pueden ver prints tan cariocas como la que mezcla imágenes del Cristo Redentor, los arcos de Lapa, las veredas de Copacabana y la Rozhina. También está la estampa espejada de Chapada de Diamantina, un lugar increíble en Bahía, otra de la ciudad de Manaos y los riberanos con su arte indígena en el Amazonas, las postales, y la que seguramente se consagrará como el hit del verano: el animal print onza glam, también con la textura de la piel, pero en este caso mezclada con las artesanías textiles indígenas. Está dirigida a un público resort, para un paseo en barco, un cóctel. "Son postales brasileñas, que muestran el país al mundo. Tienen un poco de cultura, un poco de creatividad y mucho color", sintetiza.

Mirar hacia adentro

Como si fuera poco, VictorDzenk, una firma presente en Fashion Río, realiza en su última colección un homenaje a la cantante Clara Nuñez, de Minas Gerais -una región de Brasil-. "Hace siete años que hablo sólo de temas brasileños. Creo que hay mucho respeto y recepción por parte del público internacional, una manera linda de percibir la brasilidad más allá de la bandera", declara Dzenk. También destaca que todas las grandes marcas desembarcaron en su país, y eso tiene su lado positivo y su lado negativo. "Ellas entran y nosotros queremos salir, aunque de una manera nacionalista", agrega. Explica también que antes, la gente valoraba mucho más lo que era de afuera, pero después del boom de las Havaianas y las top models despertó el deseo de no sólo aceptar, sino también disfrutar y exportar al estilo de vida brasileño.

Actualidad

"Sucede que las tendencias se adoptan primero en Estados Unidos, y una o dos temporadas más tarde aquí en Brasil", comenta Desiree Nercessian con total conocimiento de causa. Esta brasileña vende tanto en su país como en Miami, y está acostumbrada a las particularidades de su mercado. Dice que la tendencia para el mercado masivo con respecto a los bikinis va a ser la intervención con láser y el uso de tachas. Los flecos y el fluorescente ya pasaron, aunque se van a seguir usando. Respecto de la salida de Brasil al resto del mundo y el boom de exportaciones, declara: "Para trabajar en el nivel internacional hay que tener profesionalismo, calidad, puntualidad, precio correcto. No basta con que el producto sea bonito, tiene que tener un precio competitivo, innovar a toda hora. Acá hay inteligencia, competencia, sensibilidad, gusto y experiencia, pero tenemos que trabajar en la profesionalidad ¡y dejar un poco de ir a la playa!"

For export

Brasil es referencia en lo que es moda para la playa, y de eso no hay dudas. Lo cierto es que esta industria mueve más de 63 billones de dólares anuales, es el cuarto país en el nivel mundial de exportación de textiles, y sus exportaciones –sin contar lo referido al algodón– exceden el billón y medio de dólares. "Nuestro bikini se hizo famoso por su modelo y calce más cavado, sexy y pequeño, que a su vez muestra el estilo de vida brasileño. El turista, la prensa y las personas especializadas en moda de playa del exterior vienen a conocer qué estamos haciendo. Además tenemos la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos, entonces estamos en el foco de la prensa mundial", concluye Gilberto Pereira.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Moda y belleza

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.