La moda tailored
La moda evoluciona y revoluciona, y se ha vuelto personalizada a través del monogram. Ahora no sólo se ofrece un producto de diseño exclusivo, sino uno único adaptado al gusto del cliente
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NUEVA YORK
Customizar significa modificar algo según las preferencias personales. Es la nueva tendencia que se ve por las calles de Nueva York.
El monogram se hizo popular gracias al diseñador francés Jean Patou en la década del 20, en una época en la que los modistos hacían prendas a medida para sus clientes. Patou fue el primer diseñador en poner sus iniciales en sus famosos suéteres.
La tendencia continuó y continuó y de modo casero, a través de madres y abuelas que empezaron a colocar etiquetas en cada una de las prendas para no perderlas y a personalizar con sus iniciales cada objeto del hogar. ¿Visionarias?
Esta temporada, los diseñadores llevaron el orgullo de la familia al extremo. El monogram es la nueva moda, el nuevo accesorio elegido para sobresalir entre la multitud.
Mientras Louis Vuitton y Goyard son la industria estandarizada del monogram en productos de cuero, los diseñadores adoptaron esta moda ofreciendo su servicio propio de personalización en bordados o grabados en distintos productos. Se vio en las pasarelas de Burberry con sus reconocidos ponchos con iniciales grabadas; Valentino con sus zapatillas con iniciales talladas en dorado, y Rag and Bone con sus bomber jackets personalizadas en la espalda, entre tantas otras marcas. Parece que lo mejor de cada temporada viene con un toque personal.
Desde las firmas más convencionales hasta las de lujo máximo, muchos ofrecen productos hechos a medida. Ahora cada cliente puede diseñar sus propias zapatillas Nike, sus trajes de Brooks Brothers, sus trench de Burberry, sus bolsos de Longchamp e, incluso, sus propios vestidos de alta costura en Tinker Tailor.
El must
Tinker Tailor es la última sensación de Nueva York, fue creada por Moda Operandi –conocida y establecida tienda online con la mejor selección de ropa premium– y ahora ofrece el servicio de diseño personalizado online. Sobre los moldes de los grandes diseñadores, o con un diseño propio basado en diversos prototipos y con una variedad de colores y la más alta calidad de telas, el cliente crea a piacere su propio vestido. Eso sí, todo tiene su precio.
Esta obsesión se traslada a cualquier ítem de moda, de viaje o de hogar: ahora todo debe tener el sello propio, literal. Todas buscan su unicidad y marcar un estilo propio. Iniciales bordadas o estampadas, stickers, animales, formas abstractas, cadenas, bandanas y muñecos son algunos de los elementos que se aplican en las carteras de las marcas más renombradas.
Anya Hindmarch, diseñadora londinense de accesorios, es una especialista en esto. Vende stickers de cuero de lujo para personalizar las carteras. Sus precios pueden llegar a equiparar el costo de la cartera misma.
Customizado en el acto. Henri Bendel, famosa y emblemática marca de la 5ta. Avenida, ofrece un servicio de personalización en el acto, donde se puede ver a un artesano grabando o bordando iniciales o, incluso, fabricando sandalias a medida en el mismo local.
En la era digital, las marcas confían que lo hecho a medida es una nueva forma de conexión con el consumidor, no sólo para fomentar la fidelización con la marca, sino con el producto. La satisfacción poscompra del cliente, con un producto único y personalizado suele ser 100% positiva.
Las estrategias de marketing se han vuelto más regionales, más localizadas e incluso más individualizadas. La personalización es una tendencia que volvió para quedarse. Es sólo una cuestión de tiempo para que la moda customizada se imponga en las marcas para revolucionar la manera de vestir, si es que aún no este sucediendo.
EXCLUSIVO. Desde hace tiempo, las grandes marcas se customizan para ganar exclusividad. Givenchy personalizó su fragancia Eaudemoiselle, dando la posibilidad al consumidor de que aparezca su fotografía en el envase. Lo mismo permitió LVMH, Moët And Chandon que lanzó Tag your Moët Rosé.
Lucía Vilariño @lulivilarino

