Ladies brunch
El sueño de no tener jefes, abandonar la relación de dependencia y jugarse por un proyecto propio se concretó en la vida de Marina Ponzi cuando unió su pasión por la gastronomía y el emprendedorismo. De su espíritu inquieto surgió Ladies Brunch, un espacio destinado a las mujeres que están en la etapa inicial de un nuevo negocio. Según el Observatorio de Emprendedores de la ciudad de Buenos Aires, el 52% de los emprendedores son hombres y el 48% restante, mujeres. Si bien los números son bastante parejos, en los eventos de networking la presencia masculina gana por lejos. Y los proyectos tecnológicos parecerían ser los más apropiados si lo que se busca es pertenecer. Entonces: si no sos ni muy techie ni varón es muy probable que te sientas un poco incómoda en estas reuniones. El éxito de la idea de Ponzi tiene que ver, justamente, con haber creado un espacio exclusivo para la mujer. Una vez por mes se arma el círculo y, brunch mediante, emprendedoras de todas las edades se reúnen para hablar de sus proyectos. El cierre contempla una charla que suele tener componentes inspiradores y de superación personal. La red cuenta con 6500 mujeres; por encuentro se reúnen hasta 30 para que todas puedan contar su idea. Así la que organiza eventos planea el lanzamiento de colección de la que fabrica zapatos y la que diseña indumentaria le presta, a su vez, prendas para el desfile que será transmitido en la aplicación que aquella otra está programando para ofrecérsela a la chica que se sentó en la cabecera de la mesa y tiene un contacto en una empresa de móviles. Moverse en red. Nutrirse. Crear ambientes colaborativos. Atributos femeninos que se llevan muy bien con la cultura entrepreneur.


