Las argentinas que conquistaron la capital de la moda
Sabrina Ioffreda, Cecilia Méndez y Pilar García Solchaga: son las modelos locales que caminan por las pasarelas más codiciadas de Nueva York, París, Londres, Tokio y Milán. Cuentan cómo es trabajar con grandes diseñadores, sus primeras anécdotas y su vida en una de las ciudades más atractivas para los amantes de la moda
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK
Cómo llegar a ser modelo del New York Fashion Week y desfilar frente a los flashes y las miradas más influyentes del mundo de la moda. Sabrina Ioffreda (27 años) pudo llegar gracias a que paseó a su perro por el Puerto de Frutos, en Tigre. Para Cecilia Méndez (29), el pasaporte fue simplemente llamar la atención, sin darse cuenta, por la transitada calle Florida en su caminata diaria hacia la Facultad de Derecho. Y para Pilar García Solchaga (26) fue el haber acompañando a una amiga al casting de la agencia Ricardo Piñeiro, y aunque no le interesaba terminó por atraparla en el mundo de la moda.
"Son casi 9 años que llevo desfilando y en el minuto antes de salir a cada pasada sigo sintiendo una adrenalina que transforma la música en silencio", describe Pili, en la esquina E 12th Street y Avenue A del Lower East Side. El barrio neoyorquino donde viven Lady Gaga, Robert De Niro y que inspiró las mejores canciones de Lou Reed y Patti Smith. Ese mismo barrio es el que las tres modelos y amigas eligen como base, y también como confidente de las vivencias que brinda la libertad que sólo esta ciudad es capaz de dar. Algunas las comparten desde su cuenta común de Instagram @imfromargentina
Habiendo vivido en París, Londres y haciendo carrera alrededor del mundo, Nueva York sigue siendo la predilecta para las tres modelos. "La espontaneidad que te da Nueva York no te la permite ninguna otra city; nunca deja de sorprenderte", confiesa Ceci Méndez.
Con 10 años de experiencia vivida en NY, esquivó las operaciones estéticas que le aconsejaban para que encajara en los estándares y así conseguir más trabajos. Pero Ceci logró ponerse firme, aceptó su cuerpo y el tiempo le dio la razón al convertirse en musa de Ralph Lauren durante más de siete años. "Trabajar tanto tiempo con Ralph fue inspirador, consideraba mi opinión y es una persona muy profesional que le importa su equipo de trabajo; un gran ejemplo que marcó mi carrera", declara quien fue protagonista de la apertura de varios de sus desfiles.
Su figura estilizada de 1,80 metros y su gran parecido a Audrey Hepburn la llevó a recorrer las grandes pasarelas del mundo desfilando para diseñadores como Oscar de la Renta, Chanel, Dior, Burberry, y recientemente para Celine. Su agenda está repleta de viajes por el mundo, haciendo fotos para editoriales importantes como Elle y Marie Claire. A su vez, los combina con los shootings de su marido, Diego Zukko, cubriendo algún evento en Milán, Londres o donde la moda lo designe, ya que es fotógrafo exclusivo para la revista Harper’s Bazaar USA. Proyecta introducirse en la industria del diseño de interiores, una asignatura pendiente que con el tiempo asegura que se animará a convertir en realidad.
El allure de Sabrina Ioffreda es claro: con su 1,79 metros logró conquistar al diseñador Tom Ford para protagonizar una de sus grandes campañas de labial. "¿Por que habrá sido, Boquita?", preguntan al unísono Pilar y Ceci, y del otro lado de la mesa Sabri ríe pícara. No hay duda, los rasgos de sus labios son naturalmente provocativos y en conjunto con su simpatía innata atrae con o sin maquillaje.
Tres tops
"El primer trabajo te descoloca, te saca de la realidad; al principio te lo tomás como un juego y recién reaccionás sobre lo que estás haciendo cuando ves tus fotos publicadas", cuenta con humildad Sabrina Ioffreda, de la agencia Next, recién llegada de París, donde realizó campañas para MaxMara, Diesel y donde posó para las tapas de Vogue, Rush (australiana), Black y donde también trabajó para el mismísimo Karl Lagerfeld, que hace unas semanas aceptó cambiar su agenda para que ella pudiera estar presente en una de sus producciones. Ni más ni menos.
Pilar García Solchaga, Pili, aterrizó con 18 años en Nueva York y sin ninguna idea de las personalidades y menos las caras de los monarcas de la moda. Así fue como en su primer trabajo, tras cuatro días de shooting, descubrió que el tal Marc al quien le pedía que le atara los zapatos, o ajustara el vestido, era el ícono indiscutido Marc Jacobs.
Detrás de las campañas, editoriales y pasarelas, las modelos en Nueva York dedican la mayor parte de su tiempo ante la severa evaluación de los directores de castings más temidos del mundo. Pero Pili empezó con la agencia Supreme y tuvo una experiencia surrealista con la que aprendió a pisar fuerte. Supreme ideó una fórmula con una tendencia incipiente que resultó infalible: todas sus chicas se presentaban con una especie de uniforme andrógino que las caracterizaba y diferenciaba del resto.
De sus ojos verdes y curiosos escapa una personalidad extrovertida y delicada, que se moldea a los conceptos que las marcas buscan transmitir en sus campañas. Pilar es elegida por grandes diseñadores como Vivianne Westwood, Moschino, Stella McCartney y más recientemente por Adam Lippes. Pero es inquieta y emprendedora. Tras ocho años de estar insertada en esta industria, montó su propia marca de mochilas (Helter Skelter Bags) con una impronta rocker que eligen tanto it girls como actrices, de la magnitud de Sofía Sanchez de Betak y la actriz Carla Quevedo.
Una vez más se acerca el New York Fashion Week, y a pesar de su larga trayectoria en la cima, y de estar entre las 30 modelos favoritas de las marcas, Sabri, Ceci y Pili vuelven a los castings y, como es costumbre, aunque no parezca, son presa de la incertidumbre que la puja entre las marcas tienen hasta la noche antes del gran show.
Lucía Vilariño @lulivilarino | Fotos: Gentileza Carlos von der Heyde

