Los tatuajes de los protagonistas del Mundial
Desde el nombre con letras élficas que lleva Sergio Kun Agüero o las inscripciones en el torso de Wayne Rooney, los futbolistas muestran los dibujos de sus cuerpos
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La costumbre de decorar los cuerpos con tatuajes ya es una moda instalada entre los futbolistas y se refleja con mucho color en el Mundial de Sudáfrica.
Con los tatuajes, los futbolistas expresan sus logros y vivencias. Casi no hay jugador que no tenga al menos uno.
Si bien no se pudieron ver en este Mundial por estar siempre vestido de traje o jogging, los más reconocidos por los argentinos son los de Diego Maradona, que se tatuó los nombres de sus dos hijas, Dalma y Gianinna (uno en cada brazo), además de la imagen del Che Guevara en uno de sus hombros.
Por su parte, Sergio Kun Agüero lleva su propio nombre tatuado en la piel pero en élfico, el idioma que creó el escritor J.R.R. Tolkien en el El señor de los anillos.
Ese libro también inspiró al español Fernando "Niño" Torres, quien tiene en su brazo izquierdo su nombre escrito en las runas élficas, además de un 9, el número de su camiseta.
Su compatriota Sergio Ramos sigue esa tendencia porque piensa que es "como un amuleto, algo que da suerte; hoy en día, el fútbol está lleno de jugadores con tatuajes y la verdad es que somos muy supersticiosos".
El portugués Raul Meireles confiesa también ser un fanático de los tatuajes. "Comencé a tatuarme a los 18 años. Lo hago para que me den suerte", señala el mediocampista. Su compañero en la selección, Deco, muestra a una geisha en su espalda.
En la misma onda oriental, el capitán italiano Fabio Cannavaro exhibe un samurai en su hombre derecho, casi una metáfora de su forma de entender el fútbol.
La estrella inglesa Wayne Rooney también tiene varias inscripciones en su piel, entre otras "Just Enough Education To Perform", el tercer álbum de su banda de rock preferida, Stereophonics. Además, tiene una cruz en su brazo derecho; el nombre de su mujer, Coleen, en el izquierdo; y el nombre de su hijo, Kai, en la espalda.
El delantero italiano Vincenzo Iaquinta tenía planeado hacerse un tatuaje en caso de ganar en Sudáfrica. Sólo le faltaba pensar el texto. Pero el pinchazo se lo dio finalmente Eslovaquia, que eliminó al defensor del título en la primera ronda del Mundial de Sudáfrica.
Su ex compañero Marco Materazzi, aquel que recibió un cabezazo de Zinedine Zidane en la final de Alemania 2006 y que esta vez se quedó en casa, tiene tatuajes en todo el cuerpo, entre ellos 09.07.06., fecha en la que Italia se coronó campeón.
Gennaro Gattuso se tatuó hace cuatro años la palabra "champion" (campeón) en el brazo, una hazaña que ya no podrá repetir en 2010. Su colega de equipo Federico Marchetti también tenía intenciones de dejar una nueva huella en su cuerpo en caso de que Italia volviese a ganar el Mundial. "Después de un accidente que tuve hace cinco años, me tatué el Ave María", dijo.
En el cuerpo del jugador francés Djibril Cisse casi no queda espacio para otro tatuaje, mientras que el chileno Humberto Suazo lleva una pantera sobre su pecho.
Pero el maestro del tatuaje sigue siendo David Beckham, quien en este Mundial cambió los shorts y la camiseta por el traje, la camisa y la corbata, por lo cual ya no puede mostrar su torso desnudo. Amor, diez rosas, Jesucristo, su número favorito (el VII) y un angel de la guarda son algunos de los 20 motivos que adornan el cuerpo del ex astro. Desde el banco inglés en Sudáfrica, con camisa remangada, aún luce los tatuajes de sus antebrazos.
En blanco y negro o en colores, los dibujos representan animales, dragones, mujeres, calaveras o corazones, entre otros gráficos que se podrán descubrir en Sudáfrica 2010, sobre todo cuando los jugadores apelen a otro modo de festejar un gol: sacarse la camiseta para mostrar su cuerpo y todos
Agencias: AFP y DPA

