Milva Russo: “Producir y vestir es una pasión”
Vestuarista, productora, modelo y diseñadora. Se define como vintage hunter y se reconoce como rockera al especializarse en vestir bandas. Conocela
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Milva Russo es una apasionada por la moda. Diseñadora, vestuarista, productora y coleccionista fanática del vintage. Recorrió un largo camino desde sus comienzos como modelo, a los 15 años. Vivió en México durante más de una década, donde fue la cara de varias marcas; también hizo estilismo para producciones editoriales y abrió su propio local vintage. Allí empezó a relacionarse con sellos discográficos que le pidieron ocuparse del vestuario para los shows de algunos artistas, como Luis Miguel y Maná. En Buenos Aires, desde hace algunos años, es la responsable de los looks de los músicos y las bandas internacionales que llegan para presentarse en el país, como Kiss, Red Hot Chilli Peppers, Aerosmith y Olivia Newton John. Desde el año último se asoció con Pamela Martinelli, una estilista de la rama de la publicidad, y abrieron su productora de vestuario en Palermo.
–¿Cómo surgió tu interés por la moda?
–Desde muy chiquita me encanta todo lo que tiene que ver con la ropa. Por eso me metía en los placares de mi mamá para ver qué tenía. Además, ya en ese momento cortaba prendas y las cosía como podía, sin que nadie me enseñara. Era una nena de carácter, siempre me quería vestir sola y no quería que me dijeran lo que me tenía que poner. Mi sueño era ser diseñadora para poder hacer una colección desde el principio hasta el final, así que después de la secundaria empecé a estudiar diseño de indumentaria. Y aunque nunca me dediqué ciento por ciento, la carrera me fue llevando por diferentes lugares. En esa época era como una adolescente rebelde, me quería distinguir con lo que me ponía y no me gustaba usar marcas. Empecé a ir a ferias y siempre me encantó lo vintage. Creo que a partir de ese momento se dio un mix de dos cosas que me duran hasta hoy: la pasión por la moda y la posibilidad de vestir a otras personas.
–¿Te sirvió ser modelo?
–Desde los 15 trabajé como modelo y aprendí mucho de lo que pasaba en los backstages. Me gustaba ver lo que hacían las productoras; cuando me tocó estar del otro lado entendía cuáles eran las necesidades de las pruebas de vestuario. Ahora quienes me fotografiaron como modelo me convocan para hacer el vestuario de una producción. Ser modelo fue una oportunidad.
–¿Vendías ropa vintage?
–Tenía una colección grande de piezas que usaba para vestirme. En los 90 tenía un look llamativo y me preguntaban de dónde lo sacaba. Hacía muchas de mis prendas y otras las compraba en ferias. Así se me ocurrió generar una marca que tuviera que ver con la recuperación y venta de ese tipo de indumentaria. Me autodefiní como una vintage hunter, y viajaba buscando remates y subastas. Todavía veo algún contenedor en la calle y me abalanzo. Incluso en viajes voy a conocer mercados. Una pieza es vintage cuando tiene un mínimo de 30 años; más, es una antigüedad.
–Creciste mucho en México.
–Sí, seguí trabajando como modelo y productora, y luego empecé a dedicarme al estilismo y a especializarme en lo vintage. En México tuve un crecimiento laboral y personal enorme. Me fui sola y volví, 13 años después, con familia, hijos incluidos.
–¿Cómo es tu trabajo con las estrellas de rock?
–Hacemos la imagen y el look para un artista según el show y la logística del vestuario de bandas en una gira; esto implica ciertas necesidades. El diseño de vestuario de una banda internacional se hace a inicios del tour, a veces por un diseñador famoso; después, en cada país se ajusta. Cuando Kiss se presentó en la Argentina tuvimos que hacer réplicas de parte de sus trajes. La banda venía de una gira larga y la ropa no estaba en buenas condiciones.
–¿Un pedido insólito?
–En su última presentación en Buenos Aires, Rod Stewart quiso tirar a la platea sombreros de cowboy que no fueran de cotillón. El pedido se hizo un domingo, a las 19, dos horas antes del show, una corrida tremenda; entonces recordé la existencia de un local en Palermo que vendía en la calle y los conseguimos. Una productora o vestuarista tiene que resolver, no hay margen para la imposibilidad. Es que producir y vestir es mi pasión, es una gran pasión.
–¿Cómo fue el arranque de la productora?
–De la mano de la vestuarista de publicidad gráfica Pamela Martinelli. Cuando cerré Retro Boutique, mi local vintage, decidimos asociarnos para dar un servicio más integral para colegas, productores, fotógrafos y celebrities, con la idea de resolver sus necesidades de vestuario, y también para ofrecer prendas de nuestro stock. El primer trabajo fue el cambio de imagen de la banda Miranda!, justo por sus 15 años. Superamos la prueba y advertimos que todo podía funcionar, y así es.
–¿Un desafío?
–Trabajé para Jennifer Lopez cuando vino al país en su última gira. Pidió muchos brillos y que se hicieran algunas copias de parte de su vestuario deteriorado. Fue difícil porque sus trajes estaban bordados con piedras Swarovski y no se conseguían. El desafío estuvo en reemplazar la pedrería para que se viera igual y lo logramos.
–¿A quién te gustaría lookear?
–Me gustaría participar de alguna gira de Madonna o Rihanna. Me encanta investigar sobre trabajos de vestuario de artistas y me fascinaría hacer una realización especial integral para sus presentaciones. Las dos tienen un vestuario increíble, tanto ellas como sus bailarines. Es algo muy pensado y elaborado especialmente. Les haría una propuesta para que se sorprendan. La idea no sería cambiarles el look, sino sumarles algo más y demostrar que en la Argentina también se pueden hacer cosas geniales.
OBJETO PREFERIDO
"Este buda tiene que ver con esta nueva etapa. Lo ubicamos en una repisa al sol y cada vez que nos pasan cosas, le vamos poniendo collares y otros accesorios, y todo fluye. Colorido, decorado, con la energía del sol. Es mágico"

