"Mostrar más no siempre es más sexy"
Roberta Roller Rabbit es una firma de diseños estampados, favoritos del jet set europeo. Espera en Punta del Este con color y fantasía
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La marca que tiene nombre de conejo, que es símbolo de lo chic en el universo del mar y el polo, está en Punta del Este. Más precisamente se instaló en Manantiales, sobre la ruta 10, casi como capricho, y hoy es éxito absoluto. La tienda, muy lúdica, atrapa con sus estampados de animales y géneros memorables, impresos en la India y confeccionados a pedido de su creadora, Roberta Freymann, una inglesa nacionalizada neoyorquina que, gracias a lazos de familia, ahora también ama América del Sur. Fue la hija de su marido, Gabriela Herbstein (ahora encargada de la movida Roberta Roller Rabbit Uruguay), quien la convenció. Para Roberta era suficiente con sus superespacios en Palm Beach, Nueva York, California y Saint Barth. Ropa soñada con impronta de mar, para mujeres y chicos; además de delicadezas para el hogar, que hicieron historia en las mansiones marítimas de los personajes del jet set mundial. Las hijas de la princesa Letizia y la mismísima Charlotte Casiraghi pasean sus túnicas de algodón inconfundibles en cruceros europeos. Bueno, ahora es el turno del Este.
–Te resistías a desembarcar en este lado del mundo.
–La hija de mi marido –somos inseparables– me insistía. Casada con un argentino, siempre me comentaba que cuando vacacionaba le preguntaban por mis prendas. Más de una vez me pidió productos para vender, pero no me cerraba la idea. Si bien conocía Punta del Este, porque es donde pasamos muchísimas fiestas en familia, la verdad es que no me parecía. Y estaba equivocada.
–¿Cuándo nació la marca?
–Roberta Roller Rabbit nació en 1999, a causa de una fábula de un conejo mágico que encontré impresa en un pedazo de tela durante uno de mis viajes a la India. Ese año comencé con unos acolchados de bebe, con dibujos de corazones y elefantes, después agregué kurtas de niños (túnicas indias). Poco a poco se sumaron productos para las mamás, acolchados para camas individuales, pijamitas de bebe. ¡Y de pronto parí una colección entera! Se vendían tan bien que en 2006 inicié la primera tienda Roberta Roller Rabbit, en la calle 73 y Lexington, en Nueva York.
–¿Cómo es el proceso de los estampados?
–Como mi idea era transportar a mis clientes a un mundo maravilloso de dibujos, fantasía y colores alegres fui armando mi historia con gente especial, que trabaja de manera fantástica. Los moldes son creados y producidos por mí en conjunto con artesanos de la India, a quienes visito regularmente. La mayor parte de los productos están estampados con una técnica manual muy antigua y tradicional, que se llama block printing. Varios estampados también son tradicionales indios o marroquíes. Pero lo que cambia es el color, la disposición de los dibujos, para hacerlo más actual. Todo está hecho en algodón, una tela que siempre respira en el verano. Fácil para mantener y lavar.
–¿Bautizás los estampados con nombres de seres queridos?
–Sí, personas que han marcado mi vida. Otros estampados populares incluyen monos, elefantes y peces que capturan el amor puro que siento por los niños, y le dan un toque mágico al estilo ilusorio que se ha convertido en el sinónimo de mi marca.
–¿Cuáles son tus nuevos desafíos?
–Hemos agregado muebles en marquetería de hueso con madera pintada, vajilla de porcelana con mis dibujos más exitosos. El juego de té es muy importante para mí. Si bien pasé mi vida en Nueva York, yo soy inglesa.
–¿Cuántas tiendas tienen en el mundo?
–La primera fue en Nueva York, que es la más exitosa y emblemática. Luego abrimos 10 más. Hay en los Hamptons, varias en California, en Palm Beach, St. Barth y Punta del Este. Es la cuarta temporada y estamos felices.
–¿Qué sucedió con el público esteño? ¿Qué opinás del estilo de las argentinas?
–En 2011 me decidí y aterricé en estas playas tan lindas. Me ayudó la idea de pasar un tiempo con mi familia, pero de repente el de boca en boca hizo maravillas. Las argentinas fueron las primeras en preguntar y descubrir. Y se hicieron fanáticas. Año a año van agregando una o dos prendas a su colección. Creo que la porteña es una mujer muy europea y vanguardista. Conoce lo bueno.
–¿Qué nunca y qué siempre en la playa? ¿Y en un partido de polo?
–En la playa siempre hay que tener un buen protector solar, ¡ si no lo pagás después! Mi más grande no o crítica es a las que no están conscientes de la edad y la elegancia. El enseñar o mostrar más no siempre es lo más sexy. Para mí, el pudor gana.
–¿Cuáles son tus firmas favoritas en el mundo?
–Dries van Noten, Bottega Veneta y Hermès.
–¿Fragancia?
–Prada.
–¿Cosmético?
–La línea entera de Cle de Peau, naturalmente.
–¿El par de zapatos?
–Zapatillas estilo ballerina en el invierno y alpargatas durante el verano.
–¿El básico indispensable?
–Lentes y un abanico.
–¿Qué es el chic?
–El verdadero chic no se piensa, es innato. Es el buen gusto, la gracia y, sobre todo, la confianza absoluta.
Mundo fantástico
Color, estampa y luz. Los pilares de una firma con impronta marina, en piezas delicadas y buen gusto. De Nueva York a Punta del este, a pasos de Buenos Aires

