Muy francés
Un pionero del prêt-à-porterahora elige cuero argentino para Cacharel
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Es su tercera visita a Buenos Aires y su agenda está llena de entrevistas. Es que Jean Bousquet siempre tiene algo nuevo que contar. A los 30 años, se le ocurrió crear una marca de ropa para mujer: Cacharel. Así, en 1962, no sólo se había convertido en empresario de la moda, también en uno de los pioneros del prêt-à-porter: ropa lista para usar. Su gran logro fue llevar a las Galerías Lafayette modelos accesibles para la juventud, y terminar con el antagonismo que dividía aguas entre la alta costura y la confección a medida.
Del taller artesanal no quedó casi nada, "excepto la modalidad relajada, familiar en que se toman las decisiones y el trabajo en equipo", apunta. El año último se retiró de la dirección general de su compañía para convertirse en miembro del directorio. En su lugar dejó a su hijo Guillaume. Sin embargo, sigue siendo el embajador de la marca.
Hoy, la empresa tiene unos 200 empleados, representaciones regionales en casi todo el mundo, factura 250 millones de dólares (entre indumentaria y perfumes), exporta el 80% de su producción y ya no fabrica en Francia, país de origen, sino en China, Lituania, Indonesia y desde este año... también en la Argentina. Es que acaba de firmar un acuerdo con Megalcuer para la fabricación internacional de los accesorios de cuero. Aunque no dio detalles, algo quedó claro: la importancia de que estas piezas de exportación viajen con la etiqueta made in Argentina, "un país líder y con tradición en este material".
Mirada de experto
Habla de la evolución de la moda y de lo que, a su criterio, necesita la juventud. "Creo que quedó atrás la cosa sexy. Hay un regreso hacia lo clásico, lo elegante. Por eso este invierno abandonamos un poco los tonos subidos para volcarnos a los más tenues y optamos por estampados que se funden, en vez de los shocking de otras temporadas. Las faldas vuelven a la rodilla, los sacos se llevan cortos y los tejidos son muy suaves", sintetiza.
Mucha creación, la frase que para él resume lo que hoy necesita la moda. "El lujo de los años 90 pasó y la juventud pide diseño accesible, algo masivo, pero de alto vuelo." Eso le pide al tándem Suzanne Clements-Inacio Ribeiro, la pareja de diseñadores (inglesa ella, brasileño él) que desde 2000 tiene a su cargo el posicionamiento de la marca en el mundo.
A los 75 años, Bousquet da algo así como un paso al costado. "La familia creció y es el turno de los hijos", dice con naturalidad. Eso sí, dejó escrita y filmada la historia de Cacharel. Y la contó en la última edición del Salón Prêt-à-Porter de París en un trabajo llamado Cacharel... émotions : "Una reseña que comienza con la euforia de los años 60, la blusa de crespón y las flores Liberty, y alcanza su plenitud con Clements Ribeiro, pero no termina. Continúa y eso es lo más interesante", concluye complacido.

