Niñeras
Entrenadas para cuidar. Profesionales, la solución para mamás que trabajan
1 minuto de lectura'
"Estoy dejando el bien más preciado de mi vida, mi hija Olivia", dice Cecilia Giordano. Por eso, no le pareció un exceso contratar a una consultora y entrevistar a diez candidatas hasta encontrar a la niñera perfecta. "No podría haber hecho esta búsqueda sin la consultora Family Care, porque no tengo contactos. Así pude encontrar lo que buscaba: alguien que se ocupara de mi beba, que no la sobreestimulara, pero que en vez de sentarla a mirar televisión se pusiera con ella a jugar", cuenta.
Las agencias de selección y capacitación de niñeras profesionales ofrecen esas y otras ventajas. Aseguran una mayor confiabilidad, ya que realizan a las postulantes baterías de tests psicotécnicos y estudios socioambientales, exigen documentación y libreta sanitaria, y verifican las referencias. Por lo general, ofrecen una garantía, por la cual si los padres no están conformes o la empleada renuncia antes de los tres meses, la agencia realiza una nueva búsqueda y cubre el puesto. Además, algunas efectúan entrenamientos previos y seguimientos de control. El honorario que cobra el selector es el equivalente a un sueldo, aproximadamente.
"La niñera, que cumple la función materna, debe estar capacitada para satisfacer las necesidades básicas del bebe: afecto, seguridad, protección y estimulación. Esto incide en su desarrollo intelectual y emocional. La calidad de este tipo de cuidado queda registrada y ayuda a convertirnos en adultos capaces de mantener relaciones estables, ser confiados en el mundo y en nosotros mismos, y tener alta autoestima", explica Alba L. Arratibel, una de las pioneras en el entrenamiento de asistentes maternales. "Comencé a estudiar Observación de bebe y niño pequeño en la Tavistock Clinic, de Londres. Family Care nació tras varios años de especialización en la materia, en 1998, a partir de las demandas de las mamás que asistieron a una presentación sobre interacción temprana en el Instituto de Ginecología y Fertilidad (IFER), de los doctores Edgardo Young y Guillermo Marconi", recuerda Arratibel, que es psicopedagoga y terapeuta familiar.
"Cuanto más pequeño es el niño más necesita ser respetado en sus tiempos, en su modo de vincularse; ser comprendido en su estilo de desarrollo y recibir una respuesta adecuada. Por eso, la capacitación para su cuidado físico y emocional es básica. Se trata de reconocer y respetar las características propias del bebe y decodificar su llanto, por ejemplo, que es el único lenguaje por el que se expresa si tiene hambre, está aburrido, tiene sueño o dolor de panza. Destacamos satisfacer todas sus demandas y sostener el vínculo por, al menos, un año", explica Arratibel.
Búsqueda, selección y entrenamiento
Hace tres años, estas agencias comenzaron a proliferar. Claro, las niñeras profesionales no están matriculadas ni tienen título universitario, pero sí experiencia en el cuidado de niños y algún tipo de estudio afín a la educación y la salud. "Docentes, maestras jardineras, estudiantes de las carreras de Psicología y Psicopedagogía, o gente que asistió a cursos de estimulación temprana o recreación", describe así a su staff Claudia Griffa, directora de Cuidame Mucho, junto con María Moyal, ambas psicólogas. "Proveemos de cuidado recreativo para chicos con personal calificado, que dispone de recursos lúdicos, emocionales e intelectuales, y una clara vocación por los chicos", afirma Griffa.
Más ofertas. "Hacemos una entrevista con los padres, para hacer un diagnóstico y determinar un perfil de la niñera deseada. Antes de que la conozcan los padres, hacemos una supervisión", explica Claudia Ortiz, coordinadora pedagógica de La Cigüeña, sobre el procedimiento compartido por la mayoría de las selectoras. Con todo, puede haber dificultades: "La primera semana es fundamental. Por eso se considera un período de prueba. Hay gente a la que le llegamos a presentar siete candidatas -admite-. Por eso, recomendamos hacer la búsqueda con tiempo. El proceso puede llevar entre dos y tres semanas". Dentro del tiempo de garantía, que va de 45 días a tres meses, se puede reiniciar la búsqueda.
En Family Care la directora estudia al bebe y propone un plan de cuidado a través del juego. "La propuesta de trabajo se supervisa cada tres meses, se renuevan los objetivos y se hace un informe a los padres de la evolución, y alentamos a que se lo muestren a los pediatras." Sus servicios van desde el acompañamiento en puerperios difíciles, cursos para padres y estimulación temprana hasta cursos de capacitación para asistentes maternales. En materia de babysitting, ofrecen selección, capacitación y seguimiento de niñeras, y cuentan con un equipo de acompañantes terapéuticas para el cuidado de chicos con necesidades especiales.
Canguro Mamás copió la idea hace una año y medio de un proyecto de España, donde este sistema es muy difundido. "Somos una nutricionista y una psicóloga, y lo que hacemos es adecuarnos al pedido de los padres. Hacemos la búsqueda y les presentamos un informe de cada candidata, para que elijan. Ofrecemos un mes de garantía. El costo es de 800 pesos, y se puede dar aparte capacitación o un plan de alimentación", cuenta Mariel Delfino.
"Creció mucho la demanda desde que empezamos hace tres años. Después de tener a sus hijos, las madres valoran no tener que sacar al bebe de la casa, y dejarlo con una persona atenta y dispuesta", dice Brenda Bercovich, psicopedagoga y una de las coordinadoras de Baby Fun, otra especialista en buscar baby sitters.
Esta modalidad permite ajustar la selección. "Lo que todo el mundo pide es que la niñera quiera a los chicos, que sea responsable, con capacidad de reacción y buen humor. Después, también se busca que la niñera comparta una misma religión y hable algún idioma específico. Del mismo modo, nos pidieron mujeres con inclinación por el arte o la música, según los gustos de los padres", cuenta Ortiz. "Es importante que la niñera también sea una tutora del aprendizaje, para que la madre pueda cumplir su rol y no el de maestra, cuando llega cansada de su trabajo", recomienda Arratibel.
Otras soluciones
"En el 80% de los casos el personal doméstico se ocupa de cuidar a los chicos, además de limpiar", explica Valeria Neme, licenciada en RR.HH. y una de las creadoras de Como Mamá, que busca tanto mucamas como niñeras. "Los valores son diferentes: la hora de una niñera se paga entre $ 15 y 20, mientras que la de una empleada doméstica, $ 9 o 10. Pero también se puede acordar un sueldo mensual", indica Neme.
Family Care propone una solución intermedia: capacita a la empleada doméstica que ya tiene la familia. "Muchas veces es una persona de gran confianza. El curso se desarrolla en seis módulos, con frecuencia semanal, donde se registran los patrones de sueño, alimentación y particularidades de cada bebe, y se le brindan recursos para la creación de rutinas, hábitos, higiene, juego, prevención de accidentes y estimulación. Al final, se le da a los padres la carpeta que registra el proceso", cuenta Arratibel.
La niñera no siempre tiene perfil de adolescente. "Disponemos de personas de hasta 65 años. Y son requeridas por gente que busca alguien con más experiencia, paciencia, una mirada distinta ante la vida, más de abuela", apunta Neme. "Nos piden gente mayor de 40 años, porque a veces son garantía de una mayor estabilidad emocional", coincide Griffa.
"Se recomienda que el primer año los bebes lo pasen en su casa, con su mamá. Y si no puede ser ella, con un cuidador que dé estabilidad emocional y genere un apego seguro", indica Arratibel. Otra modalidad son los jardines de infantes a domicilio. "Es un espacio de socialización, juego y aprendizaje, de 3 a 5 alumnos de la misma edad, con una docente a cargo, en un lugar más seguro y conocido. La atención es más personalizada. Una niñera siempre es más costosa, pero cubre horarios más prolongados. El jardín rodante se arma dos veces por semana, dos horas, y cuesta $ 170. O de lunes a viernes, tres horas, por $ 350, que a veces resulta más económico que un jardín común", cuenta la maestra de nivel inicial Josefina Fatur Depetris, que hace tres años creó Paso a Paso, mi Jardín Rodante. Otra alternativa para el difícil arte del cuidado de un bebe.

