Nuevos Ayres para Trosman
Gabriel Isersky es ahora el dueño de esta etiqueta de autor, que también se presentará en BAF
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"Vi la oportunidad y no dudé", dice Gabriel Isersky, dueño de Ayres, firma que compró Trosman, etiqueta de autor a la que define como la "más premium de Argentina". Se reconoce como fan de sus diseños y hasta la califica como "la joya de la corona", por su originalidad. Empeñado en ampliar su porfolio promete convertir su empresa en uno de los grupos textiles más importantes del país.
"Esto es sólo el comienzo", asegura Isersky, distendido, satisfecho y vestido, ahora, con jeans Trosman.
Ella ingresa a su lado, a la fábrica Ayres, con su natural impulso, verborrágica, impensada, obsesiva con el diseño, tanto que nunca lo deja de lado, obviamente también al vestirse con su tono favorito, el negro dominante, bien neutro, para que el diseño de la prenda sea lo que se destaque.
Sin embargo, todas las miradas apuntan hacia él. Emprendedor por naturaleza, entusiasta y hasta realizado. Así se mostró al anunciar con orgullo la compra de la marca que diseña Jessica Trosman, y que seguirá haciéndolo. Más aún, el viernes 25, a las 21, cerrará la próxima edición de BAFWeek, en el Pabellón Amarillo de la Rural.
"No me cambia mucho -dice ella, al aludir a su trabajo en materia de diseño-. Sí, claro, será otra cosa en lo comercial y, sobre todo, en cuanto a la producción. Unimos fuerzas para mejorar, para competir fuerte. Con Ayres, Trosman será mucho más."
Es que Isersky busca aplicar su habilidad y experiencia de 13 años en el mercado -24 locales en la Argentina y Uruguay, 5 franquicias y 2 por inaugurar en lo inmediato- para "potenciar, exponer y difundir aún más la creatividad de Jessica". Ayres compró Trosman en la Argentina y el resto de América del Sur, y en el exterior son socios.
-¿Qué le sumará Ayres a Trosman y viceversa?
-Un buen soporte para proyectar una firma de autor, para negociar en su favor, para ampliar su producción, para gerenciar en lo comercial y sumar locales, para lograr un mayor posicionamiento. Un poder económico para cumplir esos sueños pendientes.
-¿Cuáles?
-Subir esos diseños a las mejores pasarelas, exponerlos en las vidrieras más destacadas. Hacer de Trosman mucho más de lo que es, sobre todo, desde la fabricación, la producción, que es lo mejor que hace Ayres.
-¿Y cómo es Trosman?
-Es una de las 100 creativas más importantes del mundo. Moderna, desestructurada, siempre en busca de la originalidad, innovando, una adelantada. Ve más allá. Tanto que no necesitaremos salir a buscar tendencias, a partir de ahora la marcamos en casa.
-¿Qué tiene Ayres que Trosman no tiene?
-Ayres es una marca comercial importante, una de las mejores de la Argentina, que en poco más de una década logró influir en la moda local de tal manera que no falta en los guardarropas de tendencia. No es que una marca tiene lo que la otra no. Son distintas y, por eso, se complementan; no compiten para nada. Una cuenta con un público masivo y la otra, más exclusivo. Si bien Ayres tiene una línea de piezas únicas, limitadas, numeradas, que se llama Blue Edition, que busca resignificar clásicos de la colección, nada tiene que ver con Trosman.
-¿Cuál es el mayor potencial de Trosman?
-Lo que más me atrae es lo mucho que podemos hacer en el exterior. Exportar aún más es el desafío al que estamos dispuestos. Hay mucho por hacer, por crecer, por aprovechar. Ampliar la producción para responder a la demanda del exterior es posible aun tratándose de piezas de autor. Es que no pretendemos aumentar o contar con grandes volúmenes. No obstante, Trosman bien puede tender a vender el doble de lo que comercializa en el exterior. Asimismo se puede apuntalar y mucho en la industrialización de esta firma. En breve dispondremos de un taller propio que nos permitirá manejarnos con mayor soltura y dedicarnos, en especial, a prendas difrerenciadas como las de T. Todo requiere de una logística y de un plan de negocios que estamos en condiciones de ofrecer.
-¿Y el viceversa? ¿Qué puede darle Trosman a Ayres?
-Podemos aprovechar el acceso a mercados antes no explorados, como Japón, que me parece interesante, prometedor. China también. Ya estamos en negociación con Brasil, interesado tanto en Ayres como en Trosman.
-¿Hay posibilidad de aperturas allí?
-Sí, en San Pablo, seguro.
-¿Más locales Trosman?
-Sí, ya negociamos con APSA para abrir espacios en varios de sus centros comerciales, para el próximo verano.
-¿Cuáles son los primeros pasos en conjunto?
-Vamos a París, a presentar el invierno Trosman en L´Eclaireur.
-¿Lo que se verá de Trosman en el exterior se verá en la Argentina?
-El exterior es y seguirá siendo un disparador. Japón y otros mercados donde está Trosman son de vanguardia, allí las exclusividades T se cotizan, hay muchas piezas únicas, pero la calidad será la misma, Ayres lo garantiza.
-Si éste es sólo el comienzo, ¿por dónde sigue Ayres?
-Tenemos muchos proyectos. Está en estudio una marca de ropa para chicos no para comprar, sino para crear, pero por ahora está stand by. Me gustaría hacer algo para hombres y Trosman puede ser el camino; también para reforzar lo que es jeans y accesorios.
-¿Más cambios?
-No para Ayres. Tiene una imagen que se construyó sobre una marca bien posicionada, que se va a reforzar, no va a cambiar. Más que cambios hay proyectos.
Por Delia Alicia Piña
@dapina
Invierno Ayres. El cine del norte de Europa es el tema a partir del cual se desarrolla la colección de Ayres. A orillas del Báltico transcurren escenas que bien pueden repetirse por estas latitudes la próxima temporada. Para esto se sugiere una silueta recta, con estampas abstractas inspiradas en paisajes o artistas nórdicos. Jeans estampados con tops de seda, bombines tejidos con parkas, pantalones de corderoy con suéteres en degradé, vestidos de gasa con gamulanes a la cintura y maxifaldas con suéteres cortos o chaquetas de cuero. La constante, intervenciones de lavado o efecto gastado en chalecos de cuero, jeans animal print, carteras y botas. "El camel se presenta como el tono de tendencia y el total look monocromático es lo último."
Diseño Trosman. "Se viene el camuflaje, en todo sentido", dice la diseñadora, que presentará su próxima colección en el desfile cierre de BAFWeek. Sigue con sus innovaciones en texturas, a las que llama 3D y antibalas, pero prefiere no dar mucho detalle, sino más bien sorprender. Continuará con algo de látex, pero explorará con puffy, una textura que genera volumen, de base expansiva, que "por calor se infla". En sus tonos neutros de siempre, "con algo de verde militar", promete piezas grandes, abrigadas; también, variedad de remería.

