Oscar
La noche en que las divas se visten para brillar y, de paso, ganar
1 minuto de lectura'
LOS ANGELES (DPA, AP).- ¿Los grandes perdedores de la noche de los Oscar? Probablemente, los joyeros. El escote, donde mejor se luce una alhaja con fines publicitarios, estuvo despojado en la mayoría de las estrellas que la noche del domingo pasaron por la red carpet del teatro Kodak.
En general, reinó una elegancia más bien sofisticada y sensual, sin opulencias. Tonos oscuros, sobre todo negro, pasando por el azul y el chocolate, los favoritos de las actrices.
Ganadores, los vestidos con hombros al descubierto, busto marcado y faldas amplias. El detalle imprescindible fue la cola, que arrastraban muchos de los diseños. Jennifer Aniston, Felicity Huffman y Rachel Weisz, por ejemplo, optaron por el clásico negro.
Aniston confió en la tradicional casa francesa Rochas. Felicity Huffman, nominada a mejor actriz, apareció en un escotadísimo vestido del norteameicano Zac Posen. "Fue uno de los últimos que probé", dijo la actriz sonriente en la alfombra roja, cuando todavía no había perdido la estatuilla ante Reese Witherspoon.
Y es que la elección del vestido es una de las tareas más difíciles para las estrellas. En los días previos a la entrega reciben numerosos modelos, que revisan junto con sus estilistas personales.
Estilo internacional
El domingo se oyó varias veces el nombre de Donatella Versace. La mexicana Salma Hayek llevaba un modelo bordado en azul claro. Uma Thurman, un vestido de color crema, y Jessica Alba fue tan dorada... que ella misma parecía un Oscar.
Y no hay gala en Hollywood sin Giorgio Armani: el italiano volvió a lucirse considerablemente también en esta ocasión. Sobre todo los hombres optaron por sus smokings: George Clooney, Jack Nicholson, John Travolta, Chevy Chase o Clint Eastwood. Eso sí. Clooney manifestó sus dudas: "Me gustan los dos. Armani y Gucci".
En tanto, el composior argentino Gustavo Santaolalla llegó a la ceremonia con traje negro, camisa blanca y corbata celeste. "Es un Hugo Boss, no más", dijo al llegar al teatro Kodak el ganador del Oscar a la mejor banda sonora por su trabajo en Secreto en la montaña. Y mostrando su camisa y corbata añadió: "Pero traigo los colores de mi país, de mi bandera, blanco y celeste".
La prensa especializada en moda suele seguir muy de cerca lo que viste Nicole Kidman. Y es que la australiana es uno de los grandes referentes en lo que a estilo se refiere.
Para esta edición, eligió un modelo de Balenciaga, pero su vestido bordado de color marfil subrayaba demasiado su palidez. Se ubicó así en la segunda gran tendencia en cuanto a colores la noche de los Oscar. Piel y bases de maquillaje muy claras contrastaron con la oscuridad de los vestidos.
Entre las apariciones más logradas, la de la joven estrella Maggie Gyllenhaal, que desfiló en un vestido de cashmere con breteles trenzados de la casa Bottega Veneta.
Micheele Williams se jugó con un vestido ajustado y amarillo de Dior. Jennifer Lopez eligió un vestido verde de Rita Watnick con brazalete de la misma diseñadora.

