Peluquerías
Muestras de arte y diseño, bar, libros e Internet... Todo, mientras llega el corte
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Seguramente, al pasar frente a una de ellas, muchos se habrán preguntado si era un nuevo bar, una casa de decoración o una minigalería de diseño.... Es que son todo eso y más: su principal tarea es la de cortar el pelo. Las neopeluquerías empezaron hace poco más de tres años en Barrio Norte y Palermo, con objeto de brindar a sus clientes algo diferente de los salones tradicionales. Actualmente, los circuitos se ampliaron: Belgrano, Caballito y Barracas son otros de los puntos elegidos para estas instalaciones.
Además de los servicios habituales, los clientes pueden encontrar libros de poesía, muebles de estilo antiquísimos o ultramodernos que se mezclan con DJ, barras de bebidas, pantallas planas, cuadros, ropa o accesorios.
"Cuando nos sentamos a decidir sobre el proyecto, la idea fue crear un concepto distinto basado en las nuevas corrientes de moda que parten desde Europa. Nuestro objetivo fue diferenciarnos, brindando a los clientes no sólo un corte de pelo o un cambio de look, sino una ambientación y un servicio que los hiciera sentir únicos. A eso le pusimos un valor agregado: galería de arte, diseño y barra. Así nace Nuevo Club Buenos Aires", explica su dueño, el estilista Ariel Legerini.
Y así es como al entrar en uno de estos multiespacios ya no se observa el viejo secador de pie -a menos que decore el lugar- ni el tubo de spray que fue reemplazado por la cera o resina importada de Europa. Cambia, todo cambia. De todos modos, Legerini y su socio, Christian Britos, siempre quisieron que la principal atracción fuese el corte de pelo y no los anexos. Llaman a sus estilistas creadores de diseños. Y tienen un porqué: todos están al día con las últimas tendencias de la escuela londinense de Tony & Guy.
Pero lo que más seduce es la amplitud de servicios. La espera ante el momento del corte ya no es tediosa, sino atractiva: consumen daikiris y visitan las minigalerías de arte al son del chill out o música electrónica. Y a diferencia de las cadenas de peluquerías surgidas en los años 90, las del siglo XXI no son económicas, pero tampoco caras. Los cortes varían entre 25 y 30 pesos.
Atienden su juego
Mucho ambiente y onda propia parece ser el lema, a partir del cual cada uno de estos espacios tiene sus características.
La precursora fue Roho, peluquería nacida hace diez años en Caballito, preferida de músicos nacionales: Gustavo Cerati, Babasónicos y Miranda! no escapan a su sillón naranja en forma de L y al cambio de look que aconsejan sus estilistas. En 2005, sus dueños editaron un CD con compilaciones de la música que se escucha y caracteriza su salón.
A fines de 2005, Maitena eligió la peluquería Volumen 3 para la presentación de su libro Mujeres alteradas 2. "Ella está identificada con el lugar, y es la cara que hoy nos representa porque queremos abarcar todas las edades. Tratamos de que la imagen no sea solamente para gente joven, sino también para un público de varias generaciones que acepte lo que ofrecemos como lugar diferente", cuenta José Arce, su estilista y propietario.
Volumen 3 tiene servicio de Internet, barra con tragos, consola y DJ. Y, de vez en cuando, programan eventos y algún desfile. El clima, siempre movido.
Su vecino, Gabriel Parrillo, dueño de Taller Urbano, explica que en su peluquería se le da importancia al arte y al trato personalizado. "Se trabaja a la carta, por turnos. No queremos que el cliente pase horas esperando; si no hay más lugar se pasa para el otro día", comenta. Allí la decoración es lo que más sorprende: un ambiente cálido, aroma a sahumerios, una gran lámpara en el centro con luz tenue, espejos sostenidos por caballetes, ropa de diseño a la venta, cuadros y un confortable sillón blanco. A diferencia de compañeras de rubro, tanto en Taller Urbano como en BCN Barcelona Peluqueros, en Recoleta, lo que más atrae es la armonía y la calma. La idea es crear un clima relajado, de intimidad con quien quiere participar de él.
También, Palermo
Y en Palermo también existen. Mientras el SoHo exhibe La Lúdica, la zona Hollywood hace lo suyo con Berlín. La Lúdica es un salón que, lejos de la estética de la moda, prefiere rescatar el modelo de peluquería antigua. Decoración kitsch y juegos de salón para quienes esperan su turno caracterizan este espacio ya tradicional en el barrio.
A algunas cuadras, del lado de Palermo Hollywood, el escultor Federico Casal, encargado de decoración interior y exterior de Berlín, cuenta que desde hace un año y medio mudaron su sede de plaza Serrano a la calle Humboldt. "El corte es una manifestación y representa mucho más que eso", comenta Casal cuando explica las razones de los tragos, la barra y el centro de eventos que ellos proponen.
Todas son generadoras de un clima especial que seduce y lleva a identificarse con el lugar. Entre cortes tradicionales o exóticos y peinados de vanguardia, crean un clima que invita al público a permanecer en sus divanes sin mover la cabeza. Imperdibles.

