Recorrido RECOLETA
Diseños de autor y firmas clásicas de shoppings ahora eligen el barrio más elegante de Buenos Aires
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Ya no es necesario ir hasta Palermo para encontrar diseño de autor. A pasos del Centro, la paqueta Recoleta aggiorna sus petits hôtels, edificios señoriales y boutiques clásicas con nuevas marquesinas que tienen algo en común: ediciones con ropa de autor y marcas, antes exclusivas de centros comerciales. La movida comenzó sobre la calle Arenales, donde abrió el multimarca El Grito (al 1300) con una muy buena selección de diseñadores, como Cecilia Gadea, Kostüme, Tinta Roja (hoy Leandro Domínguez), Araceli Pourcel y Unmo, a los que luego se agregaron Brandazza de Adúriz, Ffiocca y Kukla.
Arenales, desde Talcahuano hasta Callao, dispone de firmas personales, como Vestite y Andate (de Clara Campagnola y Agustina Bengolea). Otras un poco más clásicas como Las Guzmán (de las hermanas Mirta y Elda Guzmán) o más comerciales, Celeste A (de Celeste Avila), y Paula y Agustina Ricci.
La última en llegar al barrio es Cora Groppo que, de la gran pasarela de FBA pasó a Palermo y, ahora, estrena casa en Recoleta. Justo en la esquina de Uruguay y Juncal, en un local amplio y luminoso con prendas-objeto suspendidas de perchas ubicadas en espiral, con espacio para verlas y moverse en una gran caja de vidrio, cemento alisado y chapa. En estilo despojado, bien Groppo. "A diferencia del público de Palermo, que es heterogéneo, el de Recoleta es más estable. Es la clienta ideal, sabe y le gusta el diseño, lo compra y lo sigue", dice Groppo.
Muy cerca de su nueva casa, en Juncal 1249, está la ropa romántica de corte clásico de Paz Alvarez Menéndez, que también prefirió Recoleta. "Porque mis clientas son de esta zona y demandaban un local", aclara. Pedidos cumplidos.
Libertad, la más buscada
Pero ahora el foco está en Libertad, entre Posadas (Rallys se instaló en esa cuadra hace varios años; y Gloria López Sauqué etrena boutique) y Libertador, donde se concentran importantes marcas de ropa y accesorios. Los zapatos de María Conorti, con el sello De María (Libertad 1655), dieron el puntapié inicial junto con Jazmín Chebar y Rapsodia, que luego se mudaron al Patio Bullrich y dejaron paso a Varanasi y Olga Naum.
María Vázquez (1632) les siguió los pasos con un petit hôtel remodelado con salón VIP, sillones, grandes probadores y un bar exclusivo para clientes. En esa cuadra, también están Felix (ropa masculina) y Ona Saez (un clásico de los años 90).
Lidia Vázquez, dueña de la firma, asegura privacidad. "Buscábamos un lugar para atender a la gente antishopping, clientas que demandan atención personalizada en un espacio donde se puedan distender. Lo encontramos en Libertad (1632), elegimos una decoración barroca con elementos modernos que crean intimidad. Además de diseños muy elaborados, a igual precio que en los otros locales, hay una minicolección con modelos exclusivos", explica.
Parecida es la mirada de la firma Olga Naum. "Libertad atrae a un público más joven que quiere los mismos diseños, pero en talles más chicos (38 y 40) que los que encuentra en Quintana (42 al 48). Recoleta es una zona excelente, reúne mucho turismo y al poder adquisitivo porteño", comenta Ezequiel Salgado, gerente comercial de la marca.
Muy cerca, sobre Cerrito, entre Posadas y Libertador, Carlos Di Domenico abrió una boutique hace pocos días: "Busqué local por tres años y, finalmente, lo encontré. Recoleta es única, por eso elegí esta zona", afirma.
Escala real
Lo novedoso es que ahora hay ropa no tradicional en un barrio muy tradicional. Y como las firmas se dieron cuenta de que con talles chicos se quedaban con el perchero lleno y no vendían, los ampliaron.
"Creo que en Recoleta faltaba una propuesta de ropa joven con onda y una estética diferente, para mujeres de más de 20 años, bien canchera -dice Celeste Avila-. Para ellas, hay tailleurs combinables, mucho punto y suéteres a mano." Cuenta con taller propio, lo que le permite ofrecer ropa a medida, "un servicio importante para las clientas de la zona".
Para Elda Guzmán, de Las Guzmán, "Recoleta es otra cosa; acá se diseña para una mujer real. Sean vecinas o turistas usan y piden talles más grandes. Pero no sólo ellas, nosotras también los preferimos, porque consideramos que todas tienen derecho a sentirse modernas", dice. Lo suyo es prêt-à-porter, con sastrería y jeans hasta talle 52, en Arenales 1620. Y tiene yapa: "precios accesibles, un 15% más barato que otras firmas del barrio".
Claudia Mascarenhas, dueña de Giska, también se puso a tiro con los requerimientos del barrio. "A pedido de las clientas ampliamos los talles. Advertíamos que siempre teníamos que, por pedido, agrandar los modelos y decidimos hacerlo directamente. Ahora llegamos al talle 48 y podemos ir por más", dice Ruth Carnevale, diseñadora de la marca.
Otras hermanas, Paula y Agustina Ricci, hacen su apuesta en Arenales 1603, con una colección informal en tonos pastel. Ellas igualmente son buscadas por los talles amplios en pantalones rectos y Oxford, de tiro medio y alto, en corderoy y tipo pana, y por los sacos reversibles en chenille, gobelino y otras telas de tapicería. El diseño de estas texturas es su fuerte y, además, las usan en características carteras, billeteras y zapatos bajos.
Vecinos fashion
Sobre la avenida Quintana también hay muchas marcas reconocidas. Se destacan Flavia Martini (Quintana 10); Giska (20); hace tiempo están Prüne (48), Sathya (53), Olga Naum (284) y Bensimon (esquina Ayacucho).
Si de multimarcas se trata, la zona cuenta con uno nuevo y por partida doble. Es CSN Cassano Design, con dos sucursales: Guido 1919 y Ayacucho 1883. Abrieron con marca propia: un prêt-à-porter y noche por Cecilia Cassano, con mucho cuero de oveja, piel y lana. Y una selección de marcas, "para que la gente de Recoleta y el turista encuentren todo lo que quieran en un mismo local". ¿Quiénes? Mujeres y hombres de 20 a 60 años. "Somos el único multimarca en esta zona de Recoleta. Tenemos una edición de Lacoste (hombre y mujer), Ona Saez, Ossira, Akiabara, Lonté, Emilio Bianco y Carteras Italianas. Con los mismos precios que las marcas tienen en sus locales", detalla Roxana Saracco. Como algo distinto y original, están las joyas contemporáneas de Marta Civalero.
Lo que viene
Rossi & Caruso se muda y agranda. Dejó Santa Fe al 1300 y se prepara para estrenar un petit hotel de tres pisos en Posadas 1387, frente al Palacio Duhau Park Hyatt Buenos Aires. María Inés Caruso adelanta la renovada propuesta: "En el primer piso estarán las líneas nuevas: tejidos en llama y alpaca y otros en cashemere italiano; además, carteras y zapatos para mujer y hombre de confección artesanal. La bienvenida la daremos en un amplio living, donde habrá bebidas de cortesía, libros de colección (de Aldo Sessa) para hojear y un rincón con platería exclusiva. Y también más rubros, como almohadones, muebles de cuero y productos de regalería en alpaca, asta y ónix. Seguiremos con nuestra tradicional talabartería, marroquinería y ropa de cuero".
Aunque es conocido, también promete abrir otro local a pasos del actual de Posadas 1467. Se trata del escultor Julio Pérez Sanz, que realiza accesorios en forma artesanal: carteras, pulseras, broches y aros en marfil, piedra caliza, alpaca, bronce, cuero, asta y también en mármol. "Estamos definiendo cuándo y qué ofreceremos en el viejo espacio de Posadas 1317, una sorpresa..."
Más novedades, Carla Danelli abrirá en Quintana 485, donde colgará sus carteras con mucho brillo, piedras y avíos. Un producto muy elaborado que repite en zapatos y ropa de cuero; además de bijou y un segmento para hombres. Otra de las que se prepara para instalarse en la zona es Dorina Vidoni, que remodela un megalocal en Libertad 1375, casi esquina Alvear.

