Respuestas para el qué me pongo
Si el problema es la duda permanente frente al ropero, las especialistas ayudan
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¿Qué me pongo?, ¿me queda bien este color?, ¿con qué combino esta pollera? Ya no se cómo vestirme, siempre termino usando lo mismo ... Las clásicas dudas cuando se abre el ropero. Que si preocupan, bien puede despejar una asesora personalizada, una fashion consultant. No hacen milagros, simplemente sugieren cómo vestirse mejor, con buen gusto, de acuerdo con el cuerpo, personalidad y con un estilo propio, aprovechando el guardarropa que se tiene.
"Lo fundamental es aprender a conocerse", dice Josefina Posse, que enseña a hacerlo desde hace 12 años. Especialmente entrenada en institutos y empresas de Estados Unidos como asesora de imagen, cuenta que lo primero por tener en cuenta es "la pigmentación y el cuerpo de la persona, para desarrollar al máximo su potencial de armonía. Para esto se analiza la paleta de colores que le corresponde según el tono de su piel, el pelo, los ojos y la forma del cuerpo. De ahí se deduce el color del maquillaje y de la ropa que mejor puede quedarle". Posse revela que a cada persona le corresponden 12 paletas, con 48 colores cada una, lo que se determina a partir de un test de paños .
Colores personalizados
¿Por qué son tan importantes los colores? "Porque generan armonía si se sabe combinarlos. Sabiendo cuáles sientan bien, se pueden lograr distintos looks con poca ropa; intercambiando prendas se organizan equipos para trabajar, salir o viajar -comenta Posse-. Enseño a usar los colores y a ver cuáles son los mejores para un tailleur, un vestido de fiesta, ropa sport, para practicar deportes o ir a la oficina. Conocerlos sirve para ordenar y separar la ropa en el placard y así vestirse más rápido; también, para combinar el maquillaje con el guardarropa."
La carta de colores también es importante para Ana Walsh, de Imagen & Comunicación, que la arma según el tipo de piel y la figura. "Sobre la base de las características personales se ve qué hay que destacar o disimular, qué actividades desarrolla, qué y por qué quiere cambiar de look o si simplemente quiere aprovechar lo que tiene; se ve cómo combinar colores y texturas tanto en maquillaje como en indumentaria, según la ocasión. Además, cómo renovar un equipo o reciclar una prenda, los básicos imprescindibles, conjuntos intercambiables y accesorios para completar. Una premisa: es mejor tener menos prendas y buenas que mucha ropa de no muy buena calidad", opina Walsh.
Posse va más allá de un asesoramiento sobre colores y avanza en el estilo personal. "Construirlo es un desafío. Para lograrlo, parto de las medidas básicas de la figura, que marcan su estilo: sus curvas, rectas y diagonales, para ver qué agregar o disimular en favor de la armonía. A partir de esto se confecciona una guía de estilo: qué línea de tapados le queda mejor, qué tipo de faldas, pantalones, trajes de baño, accesorios, escotes, aros según forma de la cara, y colgantes según el cuello; qué texturas y estampados lucen mejor de acuerdo con su estructura corporal... Hasta la forma de los anteojos, el corte o peinado y el maquillaje, por supuesto. Completo y fundamentado." Cada entrevista, 150 pesos.
Walsh comenta que lo importante es "que se conozcan, que construyan su estilo, que no sean dependientes, sino seguras. No obstante, si después de todo necesitan un primer empujón al momento de renovar su guardarropa, las acompaño a comprarse lo que haga falta según lo estudiado".
Para Gisella Gulli, otra experta en el tema, hay que "incentivar la imaginación, animarse a crear, combinar, desestructurarse, conocerse, mostrar ventajas y esconder defectos". También pasa revista a las formas del cuerpo y al tono de la piel, y toma en cuenta intereses, deseos e inquietudes. Asimismo, insiste en la importancia del color: "Hay que organizar el guardarropa por color, sabiendo cuáles quedan mejor; la idea es poder armar conjuntos sin dificultad. En función del tono del pelo, la piel y los ojos, divido a las personas en cuatro estaciones: otoño, primavera, invierno y verano; la mayoría de las latinas son invierno , pueden usar todos los colores, pero con diferente intensidad; les quedan mejor los fríos, por eso en cualquier vestimenta que se pongan es bueno que luzcan un tono frío, por ejemplo."
¿Qué ocurre cuando llegan a lo de sus clientas y abren la puerta de su placard? "Un clásico: el negro como color dominante, hay de tres a cinco pantalones en ese tono y son capaces de comprarse uno más, porque no se animan o no saben de qué otro color puede ser. Muchas admiten usar siempre lo mismo y cuando les señalo tal o cual prenda y les pregunto: ¿Y esto?, me contestan que no saben cómo combinarlo. Un buen punto de partida es separar la ropa de verano de la de invierno, dejar a la vista lo que se usa y regalar o donar aquellas prendas que no se usaron durante un año; si no la usaste en ese tiempo, no la usás más. No hay que comprar ropa para cuando se esté flaca, si no se termina teniendo prendas de tres talles sin saber qué usar.
"Además, es importante generar un espacio para los accesorios y la bijouterie, para tenerlos a mano a la hora de armar o desarmar conjuntos; un cinturón puede cambiar un equipo o un colgante, realzarlo; si se puede, es bueno tener zapatos y carteras de otros colores que no sea marrón o negro, camel y bordó. Cuestión de probar", dice Gulli.
Shopping a medida
Seguir la moda sin constatar si lo que se elige queda bien no es una buena opción. Walsh lo ejemplifica: "Hay quienes usan el tiro bajo, aún teniendo piernas cortas y esto no las favorece. Si se usa el marrón, no falta quien lo use en el maquillaje y no queda tan bien; los tonos pasteles siempre lucen mejor en la cara; y en la ropa, sí, no está mal el marrón, en el pantalón, por ejemplo. Hay que salir del denim, marrón y negro, animarse a combinar colores; a invertir tiempo en ordenar el guardarropa por color y texturas, y en comprar lo necesario no porque esté en promoción".
Sin embargo, no siempre se necesita de una moderna dama de compañía para ir de compras, basta con una sugerencia de diseñadores o etiquetas de acuerdo con el talle, el look y las necesidades.
"A veces sólo necesitan aprender a no comprar por impulso, a saber ver, elegir o decidir sin dejarse convencer por la vendedora -comenta Gulli-. Quienes toman el curso de asesoramiento de imagen y estilo (cuatro clases de dos horas), más el servicio de guardarropa, lo repiten cada cambio de temporada, en un principio, y luego piden ayuda por un acontecimiento como una fiesta o casamiento, eventualmente." El precio aproximado es de 60 pesos la hora.
Una suerte de fashion emergency ofrece todos los martes de julio, de 16 a 19, Espacio Para ti (Galerías Pacífico). Se trata de un asesoramiento de guardarropa, peinado y maquillaje gratuito para clientas.
Direccionario: Josefina Posse, possejosefina@fibertel. com.ar ; Ana Walsh, Imagen & Comunicación, imagenyco municacion@hotmail.com , 15-4530-8666; Gisella Gulli, Making Of Asesoramiento de Imagen, Uruguay 949, 7° piso 27, 4816-0728; Orden Manía, 4832-5343 o 4824-9449. Agradecemos especialmente la colaboración de Ana Espinosa.
De paso, el orden
Con percheros en mano, bolsas, cajas, ordenadores y hasta estantes para agregar, Beatriz Perlo y Marta Picasso, llevan su Orden Manía a domicilio. "Trabajamos a la vista de la dueña de casa o de quien ella elija para hacerse cargo (del mantenimiento) y asesoramos, demostramos cómo ordenar y mantener un guardarropa. Vaciamos placards, colgamos todo en percheros y reubicamos prenda por prenda, generando nuevos espacios para colgar más alto o para acomodar zapatos, medias y bijouterie, incorporando cajas para guantes y pañuelos, si es necesario. No limpiamos, si se quiere llevamos personal de limpieza. ¿Precio?, según tasación", comentan y aclaran que no es necesario tener un cuarto para la ropa o un vestidor, se encargan de roperos desde dos puertas o de cualquier espacio que se disponga para guardar la ropa. Para los que viajan, los que no tienen tiempo o que odian ordenar, pero disfrutan del orden.
Infaltables
Gulli recomienda tener un tailleur, tanto de pantalón como de falda, negro; otros dos blazers de color; un pantalón de color neutro, camel y marrón; una pollera y pantalón de otro color; una camisa blanca, neutra y de color, lo mismo para los twinset, y con esto hay mucho para cruzar y jugar. En accesorios, zapatos y botas camel o chocolate, negro, bordó o rojo y no tanto azul; cartera o bolsos, de iguales tonos. No es preciso que la cartera combine tanto con los zapatos; si la cartera es pequeña, sí, sino puede ser un bolso neutro o estampado.

