Roma Renom:“Busco que se sientan bien vestidas”
Preparada para desafiar al mercado, Roma Renom busca posicionar su marca e incentivar a vestir ropa superarreglada durante el día. Lo suyo, líneas puras y colores plenos
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Roma es ella. Su sobrenombre, su marca y, sobre todo, su ropa, que la define: de colores plenos, líneas netas, nada de estampas ni brillos, muy arreglada, con un look sofisticado, cuidado. De familia textil, se preparó para ser administradora de empresas y estudió en la UADE donde también se especializó en marketing, pero la moda la pudo. Se fue a Parsons The New School for Design, en Nueva York, y siguió estudiando fashion marketing y fashion trends. En este vertiginoso año de vida de su firma, ya subió a la pasarela de BAFWEEK. donde anteayer presentó Ángeles. Tiene un showroom en Palacio Alcorta, que proyecta mudar para ampliarse. Sus definiciones y gustos son contundentes. Les presento a Roma Renom, una chica con estilo, que impone la ropa de noche para el día, que se viste de cóctel durante el mediodía. Elegancia y modernidad van de su mano.
–¿Antes de estudiar tenías idea de crear una marca de ropa?
–No, no. Empecé a estudiar marketing y administración porque mi familia tiene una visión muy comercial de todo y me incentivaron a eso. En realidad quería ser bailarina, toda mi vida hice ballet, pero el mandato era: Primero estudiá para ser empresaria. Y cuando empezás a estudiar Ciencias Económicas se te transforma la cabeza. No me considero la diseñadora artista. Tengo una visión comercial enfocada al mercado y a la experiencia de compra de la clienta. La marca está empezando y estoy formando su personalidad; trato de no mirar lo que hacen los demás. Sí miro la tendencia, y a las clientas o mujeres en general. Lo primero fue una colección para amigas.
–¿Una propuesta de moda?
–Tenemos un estilo que no sigue tanto la moda. Por un lado está la tendencia de lo que se usa en el mundo y, por otro, lo que se pone de moda a nivel local, lo que se vende y ofrecen casi todos. Es que la moda está relacionada con la cantidad de gente que está haciendo o usando lo mismo. Y además está la tendencia; me inspiro en ella y la bajo con mi estilo.
–¿Cómo es ese estilo?
–Es una elegancia renovada, moderna. Apuesto a la sobriedad. Busco que la mujer se vea y sienta bien vestida, fresca, moderna. Para lograr una propuesta sobria hago que las combinaciones de los tejidos sean armónicas. Uso siempre el mismo tono y si no es el mismo es el obvio que va con ese color. La combinación de color denota sobriedad ciento por ciento. Con respecto a la modernidad, la muestro al jugar con las transparencias, al usar gasas plisadas, al trabajar con broderie y bordados calados.
–Y al tener estudiado el mercado, ¿qué viste qué faltaba que podías sumar?
–Me pareció que no había ropa de vestir para chicas de entre 25 y 35 años sobre todo, como un buen blazer o un vestido que no sea el informal para el mediodía, sino que también se pueda usar de noche, para una fiesta, pero no el vestido de casamiento; un vestido de cóctel fresco. Un poco de alta costura, pero llevada a lo comercial.
–¿Alta costura?
–Bueno, obviamente que cuando uno dice alta costura es alta costura, no hay que mezclar. Cierto, fue la primera clase en Parsons: Nunca digan couture si no está aprobado en Francia… Pero me refiero a que nuestras prendas tienen una excelente confección, moldería y calce; lo vamos perfeccionando día a día.
–¿Cómo es la chica Roma?
–Entiende el concepto de estar bien vestida, elegante, moderna, segura de sí; que usa un pantalón blanco de vestir con un saco, un top de organza con apliques o un mono que no sea tan escotado adelante, pero que tenga detalles en la espalda. Sabe jugar con las morfologías, los tejidos y colores. Y también tiene una vida social.
–¿Vida social?
–Sí, situaciones en las que tiene que estar bien vestida, en cualquier momento: de ir a trabajar a ir a un cóctel; de una fiesta a un casamiento; una comida, un cumpleaños, cualquier evento en el que sienta que tiene que estar bien vestida. Apuesta a la elegancia, tiene la inventiva de combinar lo mismo para distintos eventos. Cero rockera, canchera, desalineada; no tan informal.
–Preferís los tonos plenos a las estampas.
–No puedo ni ver las estampas, las detesto. Las hice porque me las pedían un montón; es que algunas aman las camisas estampadas. No digo terminantemente que no, la estampa está buenísima, pero a mí no me gusta. Los plenos son siempre más sobrios que los estampados.
–¿El negro es tu favorito?
–No, sólo trabajo de negro; de hecho es el dress code de nuestra oficina. Mi preferido es el blanco, para vestir, para todo.
–Te gusta la sastrería.
–Soy fanática; haría sólo sastrería. Me dicen que nací con un saco puesto. Evito las lentejuelas, hubo una excepción, pero prometo no hacerlo más. No me gusta cuando la ropa muestra demasiado, la prefiero más sutil, como jugar con la transparencia. Me encantan los vestidos con mangas y escotes cerrados, aunque a la argentina le gusta el escote.
–¿Seguís bailando?
–Bailé de los 5 a los 21 años en el estudio de Olga Ferri y de Julio Bocca. Ahora no; antes bailaba muchas horas por día y ahora sólo puedo unas pocas y no logro mantener el nivel; no me da el tiempo. Ya volveré.
–¿Qué pretendés para Roma?
–Que la marca sea más conocida y sumar clientes. Vendemos en el interior al por mayor. Nuestro objetivo es agrandar el equipo de producto y seguir multiplicando la producción. De la primera a la segunda colección duplicamos, y de la segunda a la tercera casi sextuplicamos. Seguir con la exigencia en la confección. Buscamos un producto que no le haga falta el glamour de una etiqueta porque vale por sí solo.
–¿Accesorios?
–No me gustan, no uso. Lo mío es lo despojado. Me interesa que se imaginen con esa ropa, que cuando la vean digan: yo lo usaría.
–¿Algo del invierno?
–Algunas definiciones: una reinterpretación de los plisados en organza de seda natural; empecé a aplicar encajes, y colores brillantes. Y se viene la sastrería, mucha.
REGALO DE MAMÁ. Puedes creer, puedes volar, abre tus alas... en plata labrada, símbolo de su lanzamiento, y coincide con el tema de su primera colección en pasarela, Ángeles.

