Rupert Sanderson: “Los zapatos hacen sentir seguridad”
Un diseñador inglés que conquista celebrities y mercados asiáticos. Crea piezas únicas en materiales de lujo. Dice que menos es más, pero suma lo net, gótico y exótico
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LONDRES
Nicole Kidman usó un par de sandalias con capellada en PVC transparente con eslabones de hojas de oro y taco chino para asistir a un evento en Shanghai. La modelo inglesa Lara Mullen vistió un par en terciopelo azul con tacos de 11 cm para la tapa de la edición de agosto de la revista británica Tatler. A Kate Middleton se la vio en Wimbledom con unos stilettos en satén marfil, y una versión en negro tenía la australiana Cate Blanchett en el programa neoyorquino The Tonight Show. Y la actriz sueca Alicia Vikander estuvo en la presentación del film Jason Bourne con unos slippers negros en suede envivados en cuero. A sus pies, Rupert Sanderson, un diseñador inglés que dejó la publicidad para dedicarse a su accesorio fetiche, los zapatos. Desde hace quince años trabaja la horma como pocos y logra conquistar a cuanta celebrity se prueba sus zapatos de lujo: Keira Knightley, Kate Moss y Emma Watson, entre otras. Estudió diseño de calzado en la universidad londinense de Cordwainers y luego se fue a la cuna del zapato, Milán, donde trabajó con Sergio Rossi y Bruno Magli, a quienes reconoce como sus maestros. Distinguido por el British Fashion Council’s Accessory como el mejor diseñador de zapatos del año, también colaboró en colecciones de Karl Lagerfeld y Antonio Berardi. Tiene tiendas en Londres, Hong Kong y Shanghai. Meticuloso, simple, espontáneo, dice que su premisa es “menos es más”. Presentado, le preguntamos sobre su estilo y qué tienen sus diseños que gustan tanto.
–¿Cómo te definís?
–Como un diseñador que busca inspirarse para crear piezas, siguiendo cierta técnica, pero, sobre todo, jugando con telas y materiales. Doy el puntapié inicial para que el fabricante siga y materialice el diseño. Al final del día uno no puede existir sin el otro, ambos somos parte integral del negocio del calzado.
–¿Por qué zapatos?
–Empecé en publicidad y no me pareció lo suficientemente estimulante. Siempre me fascinó el zapato y de alguna manera me sentí atraído por el arte de hacerlos, por eso me inscribí en Cordwainers at London College of Fashion. Terminé y me fui en moto a recorrer fábricas de calzado y curtiembres de Italia, la cuna del zapato.
–¿Qué tenés en cuenta para hacer un zapato?
–El calce, el ajuste, que es fundamental; la forma suma y mucho, busco inspirarme, pero lo central es un equilibrio entre la línea, el volumen y el material.
–¿Mirás qué lleva cualquier mujer en sus pies?
–Y sí, se me va la vista; soy un diseñador de zapatos. Me gusta ver si llevan mis zapatos. A veces me sorprenden, y los tienen puestos.
–¿Algo que aún no vimos en tus colecciones?
–El cielo es el límite cuando se trata de mi creatividad; siempre es bueno tener una mente abierta.
–¿Tu estética es minimalista?
–Menos es más. Me gusta evitar el aumento del pie o abrigarlo demasiado. Vestir los pies es un desafío, porque es parte de la silueta y tiene que verse equilibrado; para esto prefiero usar materiales de calidad que hacen que los zapatos duren y resulten cómodos. Los zapatos hacen sentir cierta seguridad, que las mujeres se sientan seguras y también elegantes.
–¿Sugerencias para los nuevos diseñadores?
–¡Paciencia! El estudio y la experiencia cuentan. Ambos son importantes y están entrelazados. Una buena educación ofrece una piedra angular fundamental para un buen comienzo en la carrera, mientras que la experiencia de trabajo es valiosa, ayuda a aprender aún más, a progresar en la profesión y a establecer contactos con las personas adecuadas en la industria.
–¿Qué zapatos hay que tener el próximo invierno?
–¡Unos de Rupert Sanderson! Mi favorito es el de pluma que embellece la sandalia Flavus; una gran inversión en moda, que tiene un tacón puntiagudo de corte atemporal.
–¿En qué te inspirás?
–La inspiración sucede en cualquier momento, no sé; podría estar caminando por una calle, en una galería... Hace más de 20 años estaba en una playa en Sri Lanka y encontré un objeto. Un día, muchos años después, lo vi con la forma perfecta para convertirse en un accesorio; fue utilizado de distintas maneras en varias colecciones. Y hoy está en mi escritorio y hasta sirve de pisapapel. El próximo invierno remite a los 60, tiene algo del período bizantino y, sobre todo, de Gustav Klimt; hasta sus jirafas aparecerán en la colección en forma de botineta.
–¿El mercado asiático es muy distinto del europeo? ¿Tiene una propuesta de diseño diferente?
–Hay una colección principal y se va adaptando para Asia. Hay una colección llamada Oro, que tiene detalles especiales, como un trabajo de hojas de oro y con incrustaciones de piedras, que gusta mucho; por eso estamos tratando de llevarla a Oriente; tienen otro pie, hay que adaptar el zapato a cierta horma local.
–Allí tenés varias tiendas.
–Funciona muy bien la venta al por mayor en todo el mundo4, pero surgió la oportunidad de concentrar nuestro crecimiento en el mercado asiático a través de franquicias.
–¿Diferencias entre un diseño para mujer y para hombre?
–Todas: forma, función, moda. Dicho esto, algunos de mis estilos más masculinos pueden ser usados por las mujeres.
–Creaste para Karl Lagerfeld y firmas como Shrimps. ¿Es mejor trabajar para vos o para un gran diseñador o una marca conocida?
–Colaborar con otros diseñadores con los que hay cierto entendimiento y llegada es habitual, porque tenemos algo en común. La suma de creatividad siempre es positiva, en favor de una propuesta de diseño.
–¿Un diseño?
–Me encantan los zapatos simples. Mi sandalia Estelle es el ejemplo perfecto de ello: un zapato de silueta fácil, de diseño simple y llamativo a la vez, sin accesorios, casi de estilo gótico. Resume perfectamente mi espíritu.
–Diseñadores que admirás.
–Sergio Rossi y Bruno Magli por enseñarme mucho de lo que sé hoy. Con ellos pasé un tiempo de mi vida que resultó fructífero, muy valioso; tuve la suerte de trabajar en sus empresas familiares, en las que al zapato se le da forma de manera artesanal, cuidando los detalles. Con ellos también aprendí a crear mi propio negocio; me enseñaron a crecer. Soy un agradecido.
Pieza favorita
Flavus, mule de cuero satinado con hebilla, detalle de plumas y taco de 11 centímetros
Fernanda NO USAR

