Sin estrés
Recursos con un fin, dejarlo atrás
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Hace un tiempo la ciencia llegó a una extraña conclusión sobre el estrés. Que un poco viene bien y suele ser estimulante. Pero en grandes dosis ya muchos saben de qué se trata: fuertes dolores de cabeza, angustia, insomnio, hasta pánico e hipocondría. A juzgar por sus pacientes, Hugo Litvinoff, psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, asegura: "El estrés se ha convertido en una verdadera epidemia. El tiempo no alcanza, las tareas son muchas y las obligaciones parecen imposibles de cumplir".
Pero el contexto no es la única presión. Según el especialista, "no existe exigencia más impiadosa que la interna, las obligaciones que nos imponemos, las metas imposibles, los sentimientos de culpa con nosotros mismos y deudas con los demás, que muchas veces constituyen implacables castigos cotidianos".
En medio de este panorama, el consejo es iniciar una terapia. Y mientras tanto, consideran algo muy positivo fabricar espacios de libertad, en los que cada persona pueda dedicarse a hacer cosas que le gusten, también reconectarse con los afectos y seres queridos. A continuación, propuestas desestresantes para regalar el Día del Padre o para compartir y disfrutar.
- Markus day spa (Callao 1046, PB B), el primer spa integral exclusivo para hombres en América latina, tiene una promoción Father & Son, de tres horas, que incluye para ambos masaje corporal y minifacial, exfoliación, corte de pelo, acondicionamiento de manos y pies, más un delicioso almuerzo creado por el spa. Todo por $ 297 cada uno (4811-0058)
- Colmegna Spa preparó para la fecha un cheque con todo incluido para que los padres se desintoxiquen, armonicen y liberen las tensiones. El paquete incluye gym o máquinas aeróbicas; baños de calor (turco, sauna o vapor); pileta con hidromasaje frío, hidromasaje cálido; almuerzo; masaje de relax (30 minutos); manicuría, pedicuría; elección entre corte de pelo, masaje capilar o limpieza de cutis. Para finalizar, la merienda ($ 180). Informes, 4326-1257.
- ¿Y qué más relajante que mirar el horizonte verde y casi infinito de una cancha del golf? La academia de la Asociación Argentina de Golf ofrece el curso de FULL SWING ; se dictan cinco clases (de una hora y media) de juego largo. Los grupos son de ocho personas como máximo, a cargo de cuatro profesores, dos de ellos directores de la academia, don Toledo y Marcelo Cáceres Manevy. Cuesta $ 300 e incluye palos, pelotas y videoanálisis. Horarios, de 19.30 a 21. Curso de juego corto (cuatro clases, de una hora y media, $ 250). Informes, 4804-8277, 4807-3297. www.academiadegolf.com.ar
- Para quienes sueñan con volar alto, un curso de paracaidismo puede ser un regalo especial. En el Club Escuela de Paracaidistas Argentinos , un salto de bautismo cuesta $ 270; con filmación y fotos, $ 400. Un curso de 30 saltos, de dos meses de duración, $ 2500. Ruta 205, km 106, Lobos. 02227-15613722.
- Centro de la doctora Velia Lemel . Vouchers especiales para regalar: Spa Express (una hora y media) con sauna, masaje parisiense, un champú colágeno y biotina de obsequio), $ 90. Spa energizante (tres horas): ozonoterapia, fangoterapia, break light, relax; pulido más hidratación corporal; masaje energizante con aceites esenciales), $ 150. Informes, 4807-7800.
- Un buen curso de coctelería puede ser una actividad para relajarse. Este mes el Club del Barman ofrece un 20% de descuento en los cursos de coctelería para los padres que se anoten con sus hijos o viceversa. Uno completo dura dos meses y con el descuento cuesta $ 144 por persona (4776-3891).
- La fundación Indra Devi tiene cursos especiales para desestresarse y romper con la rutina diaria. Clases de yoga (dos veces por semana, $ 50); fines de semana, cursos antiestrés (un día, $ 40); los coordina su director, David Lifar; también, clases de respiración y meditación (se colabora con alimentos). Además, masajes (una hora, $ 40; turnos, 4786-6185), aplicaciones de reiki ($ 40, la sesión). Las clases son mixtas, hay mayor afluencia de hombres a partir de las 19. Sede central, Azcuénaga 762; 4962-3112; www.fundacion-indra-devi.org
- Explorar el fondo del mar y sumergirse en otro mundo es la propuesta de Buenos Aires Buceo . Un curso Open Water Diver (cinco clases, de tres horas) cuesta $ 380. Incluye los equipos, apuntes y láminas. Todas las semanas se inician cursos (entre las 20 y las 23). Después, con una salida en aguas abiertas se puede obtener el brevet PADI. Los fines de semana dan cursos acelerados (Olazábal 1360; 4788-4466).
- En la Escuela Argentina de Sommeliers invitan a conocer los detalles del mundo de Baco. Curso de Introducción al conocimiento del vino y la degustación. Son ocho clases para aprender los principios básicos de la cata, elaboración de vinos, denominaciones de origen, todo sobre barricas y corchos; además, maridajes entre comidas y bebidas ($ 290). Callao 1046, 1° piso. 4815-9313. www.sommeliers.com.ar
Relajados
- Maximiliano Guerra (bailarín). "Son dos los momentos importantes que me tomo a diario, me encanta desayunar durante una hora mirando el jardín, y por la tarde, cuando vuelvo del trabajo juego con mi hijas, Micaela (de 11 años) y Azul (de 2), y Zoe, que viene en camino. La vida en familia es lo que más me saca del estrés y me mantiene los pies sobre la tierra. También tengo hobbies. No hace mucho empecé a tocar la guitarra y compongo mis canciones. Los lunes juego al tenis. Todo es necesario cuando aparecen las ganas. Pero si tengo que elegir, siempre prefiero la ternura y buena charla de mi mujer, Patricia. Para las vacaciones, mucha naturaleza y estar lo más escondido posible para no sentirme observado."
- Rodrigo Toso (cocinero). "Hago muchas cosas para desenchufarme. En los momentos de poco tiempo, me calzo el I-pod y mientras escucho diez temas de Brand New Heavies, me pongo una almohadilla de yoga en los ojos y trato de imaginarme en la playa. Si tengo un fin de semana, me escapo a Rosario, donde tengo muchos amigos y me encanta. Si hay un poco más de tiempo, voy a algún spa con mi mujer, Inés Bertón. En invierno voy a San Martín de los Andes, uno de mis lugares en el mundo, adonde tengo familia. Picadas al lado de la chimenea, caminatas por el pueblo o el lago y sesiones diurnas de esquí. Y con todos los cables quemados a fin de año, nos vamos a Nueva York. Eso lo estamos repitiendo con Inés todos los años y es el mejor desenchufe."
- Manuel Sarrabayrouse (cirujano plástico). "Mi gran desestresante es el golf, tanto es así que no necesito psicoanalista. Juego todos los fines de semana con amigos. Este deporte tiene la parte lúdica y terapéutica necesaria. En cuatro horas y unos seis kilómetros que se recorren, me descontracturo y cargo las pilas. Es que mi trabajo requiere mucha concentración, hay mucho desgaste mental, y valga la redundancia, es el cansancio que más cansa. Los viajes también relajan, pero mi relax fundamental aquí en Buenos Aires es el golf."
- Federico Andahazi (escritor). "En primer lugar, la literatura implica una cierta ausencia de estrés. De hecho, me hice escritor para evitarla. Yo era psicoanalista, una profesión particularmente estresante. Trabajé en hospitales, manicomios... Ahora como escritor, el momento de mayor tensión es cuando tengo que presentar un libro, que para mí es otro oficio. Durante quince días tengo que estar en varios países. ¿Qué hago? A mí me gustan las motos antiguas, de modo que desarmar un cilindro, un par de válvulas, no viene mal. Disfruto más al meterle mano a la moto antes que el paseo, que pasa a ser el plus o el premio. Por otra parte, me gusta trabajar en lugares públicos. Los bares tienen un bullicio parejo que no molesta. Mi vida transcurre en los bares de Buenos Aires, y eso me da una distensión muy grande, porque cuando me emboto con el texto desenfoco y miro por la ventana el panorama porteño."

