Tango, Poesía, Patria... Pablo Ramírez
A diez años de empezar su carrera, el diseñador se unió con el grupo Mascardi y en pocos días abrirá su gran casa de moda en Barrio Norte
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Si al área de Callao y Vicente López le faltaba algo --lo que fuera-- ya no. Casi una postal timburtoniana, el petit-hotel estilo francés (nada petit, en realidad) de Callao 1315 se estira para arriba pintado de gris humo, y una gran vidriera negra anuncia: Pablo Ramírez Abril 2004. Una postal pablorramirezca, entonces. Adentro, 600 m2, tres pisos, albañiles, carpinterías negras, espejos que se multiplican unos a otros y olor a pintura. El jueves 15, a diez años de empezar su carrera, Pablo Ramírez inaugura su Casa de Modas. Mitad Pablo Ramírez, mitad grupo Mascardi. Ahora, Pablo Ramírez SA.
El diseñador guía por la casa con refacciones post dark (él mismo pensó y supervisó todo, hasta diseñó los maniquíes). Planta baja: "Por ahora, taller de moldería, oficina de producto y centro general de operaciones". Primer piso: "Va a ser como el local a la calle". Segundo: "Ropa a medida, más oficinas", sigue el diseñador, mientras marcha para las protosalas de espera y de reuniones. Después, pasadizos, terraza, escalera de servicio, cocina, archivos. Ramírez se pone el sobretodo Ramírez --negro, largo, dramático-- y explica: "Es que los pantalones no tienen bolsillos". En ese momento, quedaría perfecto en cualquier película de Tim Burton.
--¿Cómo llegó esta casa?
--El grupo Mascardi quería invertir en moda, principalmente con vistas a exportar. Investigaron sobre mi marca y firmamos un contrato de sociedad, 50% cada uno, más el 100% de la dirección creativa para mí. En principio, faltaba una estructura para concentrar lo artístico, la producción. Y un local, como laboratorio de pruebas sobre tiempos de producción, venta...
--¿Hay desfile esta temporada?
--Lo antes posible. Va a ser acá mismo, como si fuera un desfile de los años 40 en la maison de Chanel, con modelos caminando por la casa. Aunque en esta colección me quedaron cosas pendientes, hasta ahora es la más completa de todas, incluso hay una línea de remeras estampadas y voy a tener ropa de cuero (antes la hacía sólo a pedido).
--¿El tema de esta colección?
--Viene más negra. Una mezcla de institutriz y dominatrix. Es como si fuera una vuelta a Casta, pero no tan monja. Tiene que ver con civilización o barbarie, y esa cosa del lado salvaje contenido. Lo salvaje está asociado con la anatomía, y hace que el cuerpo se vea casi animal, con siluetas y recortes que marcan el cuerpo. Sexy, pero con el cuerpo supercontenido. Hay una chaqueta que se llama Gorila: la manga y el hombro recuerdan un gorila. ¿Viste el traje de King-Kong? Y a la vez está combinado con sastrería tipo Dior o Balenciaga de los años 50, sin hombreras. Es el contraste entre esos dos mundos. Y siempre tapando el cuerpo, como desde que empecé, pero siempre de formas diferentes. En verano también, pero de manera más liviana.
--Algo así... (justo pasan por la ventana dos monjas de blanco).
--¡Qué divinas! Era divino ese hábito, un color manteca increíble? Bueno, ellas también están todas tapadas en verano, pero no se ven agobiadas ni ahorcadas por el hábito.
--En un dibujo de tus remeras se prohíbe la minifalda.
--Es una prenda muy excluyente y superexigente, sólo para mujeres jóvenes, con piernas largas y lindas. Me parece más justo hacer prendas que favorezcan a más cuerpos. Obvio que si veo una minifalda divina en una chica divina digo: ¡Ay, qué linda minifalda!
Gran carrera
Este año, Pablo Ramírez será uno de los 200 diseñadores de todo el mundo seleccionados para el libro Fashion Cream, de la editorial Phaidon. El 31 de mayo será el diseñador invitado por el Museo de Arte Moderno para su desfile anual (esta vez, inspirado en la obra del escultor Alberto Heredia). Usaron más o menos veces ropa de Ramírez: Cecilia Roth, Guillermo Kuitca, Susana Giménez, la estilista inglesa Isabella Blow, Gustavo Cerati y Mía Maestro. Con todo, Ramírez sigue atento como si nada a las marcas indie de la galería 5ta. Avenida.
En 1994, Ramírez era un chico desocupado de pelo lacio castaño claro. "No tenía trabajo ni como diseñador ni en una fotocopiadora, nada. Venía de Navarro, estaba deprimido, todo mal. Hasta traté de conseguir trabajo en un Banco Nación, me había puesto gomina, corbata, todo. Pero nada. Y cuando Alpargatas lanzó su concurso, dije: Con esto tengo que conseguir trabajo." Ganó Nadine Zlotogora. Ramírez se llevó la primera mención --con una colección inspirada en uniformes escolares-- y un trabajo por tres meses en París, en un estudio de diseño que desarrollaba jeans para Armani, Pepe Jeans, Kenzo y Cimarrón.
De vuelta a Buenos Aires lo esperaba más trabajo en Alpargatas, Via-Vai, Gloria Vanderbilt y Sol Porteño. Después, un tiempo en NY como estilista, y otra vez Buenos Aires y dos años de diseño para Adriana Costantini. "En el concurso Diseñador 2000 presenté mi primer diseño signé Pablo Ramírez." No ganó, pero impresionó con una capa negra antecesora de Casta, como para un monje glam. "Dolores Navarro Ocampo me insistía: Tenés que hacer tu propia colección. Y gasté todos mis ahorros en eso, en invierno de 2000 presenté Casta en Grandes Colecciones." Un año después, se asoció con una clienta y abrió un showroom en Ayacucho y Alvear, y presentó la colección Tango en la Buenos Aires Fashion Week. Después, otro showroom en Beruti.
--¿Cómo se formó tu estilo?
--Siempre estuvo el tema de la escuela, la monja, el negro, lo radical y extremo (muy tapado, muy largo, muy ajustado). Pero todo fue una especie de consecuencia, nada premeditado.
--De pronto, un grupo empresario te ofrece poner una gran casa y exportar seriamente. Una posibilidad improbable por acá, incluso para grandes diseñadores argentinos reconocidos desde décadas anteriores. ¿Será un síntoma de confianza en el diseño nuevo?
--La poca gente que hasta ahora entró acá ve el lugar como algún local de diseñador en el exterior. Pero acá son otras escalas. Con lo mío sí se abre una brecha, y me da un ataque de pánico pensar que soy el primero en dar el paso, es un compromiso muy grande. Siento de verdad que se juega mi vida en esto, tengo todo apostado. Cuando el negocio es la profesión, lo que uno sabe hacer y lo que uno ama, es más que un negocio.
Anécdota: Miss Navarro y Mr. Navarro
El 13 de febrero, autos con altoparlantes recorrían Navarro: ¡¡¡Venga esta noche a la elección de la reina de Miss Navarro, con la estelar presencia del hijo dileeecto de Navarro, el diseñador Paaablo Ramíiirez!!!" Mientras, en San Telmo, Ramírez hablaba por teléfono: "Mamá, por favor, hacé callar el parlante porque yo me muero". Es que esa noche iba a ser el presidente y productor general del acontecimiento de la elección de Miss Navarro, a beneficio del Centro de Ayuda al Discapacitado. Entre tanto trabajo con la casa, se había quedado sin ropa de su marca: "Para las chicas, conseguí jeans de una vaquería de Navarro, llamé a otra boutique, se compraron unas mallas". Convenció a las 28 finalistas de la necesidad del desfile en traje de baño, les indicó cómo caminar, cómo mirar, ofició de vestuarista y le escribió el guión al locutor. "Cuando salieron todas las finalistas a la pasarela, creo que me emocioné como no me emocioné en ningún desfile en mi vida." El intendente le entregó un plato de honor. No era para menos...
Colecciones inolvidables
Casta (invierno 00): o la no piel, que asomaba, tímida, en dedos, talones y cara. Superposición de piezas para siluetas diferentes.
Tango (invierno 01): camisas con cuello alto y exagerado, sastrería andrógina, entalle perfecto.
Poesía (verano 01/2): "La protesta del verano. Una especie de Muerte en Venecia, todos tapados, pero de blanco: velos, sombreros, guantes, sandalias con medias. Como la ropa del tango, pero burguesa.
Patria (invierno 02): cuando la Argentina no tenía ni ministro de Economía, desfilaron patriotas, caudillos, chicas patricias. Tapados sanmartinianos, gorros frigios, denim, escarapelas de cristal.
Pueblo (verano 02/3): inmigrantes que desembarcaron en el Museo de la Inmigración. "Mi intento de colección popular, pañuelos en la cabeza, tiras elásticas, telas más económicas. Pero sin un local ni una gran producción, no llegué a desarrollarlo como yo quería."
Snob (invierno 03): "Recrea los días previos a la Segunda Guerra Mundial, un estilo entre Marlene Dietrich y Dulce Liberal Martínez de Hoz. Turbantes, hombros marcados y miradas snob".
Bodas (verano 03/04): "Con la visión puesta en el romance, el amor y las bodas, diferentes versiones del vestido".

