Tramar otra realidad en diseño
Martín Churba y su espacio de desarrollo textil para casa y cuerpo, síntesis de lo artesanal y tecnológico
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-¿Qué estás tramando?
-Algo que tiene como eje una filosofía y una celebración del textil. Para construir un textil se necesita una estrategia, materia prima y, en general, contemplar dos direcciones: la de la urdimbre y la de la trama. Esto genera un nudo. Para muchos, los nudos son negativos, pero nosotros queremos resignificarlos; creemos que un nudo es una oportunidad de acción. Por eso esta casa se llama Tramando: tramamos diseño.
Lo dice Martín Churba (de 32 años), al que no es necesario presentar. Fue socio hasta hace un tiempo de Jessica Trosman, cuando cada cual prefirió seguir su camino. Y acá está el resultado: el domingo abrirá las puertas de Tramando (Rodríguez Peña 1973), un petit hotel de más de 600 m2, donde instaló su cuartel de operaciones. Incluye boutique, taller, centro de diseño, laboratorio de experimentación con materiales, estampería, oficinas. Su ropa estará, pero es sólo una parte de su nueva propuesta. Nueva porque es nueva, y porque no es copia de nada.
Afuera, adentro, todo
Churba es el director y único dueño de Tramando: invirtió todo lo que tenía y lo que no tenía también. "Al 10 de agosto voy a estar en cero: necesito que el público venga a comprar", se ríe, mientras abraza un ánfora, síntesis de un diseño textil y vanguardistas tecnologías.
Como punto de partida, un cambio: "Somos un equipo (cerca de 34 personas) y trabajamos juntos. Creemos que el contacto de la gente que interviene en los procesos da fuerza y puede generar resultados muy distintos", asegura.
Al estilo Aladino, Churba se sube a su alfombra mágica (mágica porque esta desmembrada y uno la puede agrandar o achicar agrupando a piacere esos círculos tejidos e intervenidos) mientras le sacan fotos y piensa en algo para reírse. "Esta etapa supera a la anterior: llevo las intervenciones textiles hasta el punto de darles volumen. Ahora me ocupo de las puertas del cuerpo hacia afuera y de las puertas de la casa hacia adentro", explica, y muestra orgulloso sus cosas.
Hay tatamis, pufs, alfombras, almohadones, ánforas, casquetes, platos decorados, textiles de tapicería, cajas, capelinas para macetas, muebles, sábanas, felpudos, toallas... Algunos, listos; otros, en desarrollo. Trabaja con sus técnicas de siempre y otras nuevas, más aglomerados plásticos. Sus colores son como la propuesta: ex-plo-si-vos. O no existen. "Hay una línea de ropa sin colores ni costuras", detalla.
Todo sobresale en cada espacio de esta casa de paredes blancas, con gente trabajando. Jóvenes profesionales dedicados al arte, al diseño, a la arquitectura (algunos realizan pasantías). También hay artesanas que tejen a mano, punto por punto.
Churba define este nuevo ciclo como "una etapa de alianzas". Por ejemplo, hay una con Macintosh (portanotebooks tejidos, vestidos de crochet para el mouse, bases para computadoras). "La idea es darle a todo nivel tecnológico más calidez, humanidad", enfatiza. También hay causa común con artistas (Nicola Constantino y Albertina Carri). Y con TN& Platex, para dar clases de tejido.
Aunque Tramando es más. "Somos una empresa que incluye muchas unidades de negocios. Tenemos un área de consultoría en diseño que suma las propuestas de Diana Cabeza y Alejandro Sarmiento. Es decir, si tenés una empresa de ropa, decoración, textil... y querés agregarle valor desde el diseño, este equipo se reúne para trabajar", sigue Churba.
¿Los precios? "La realidad es que tenemos distintas líneas y productos para todos: desde fetiches que son pequeños objetos y generan un vínculo con la marca, por ejemplo, unas casitas tejidas a mano, o caramelos marca Tramando (en alianza con Lipo, con picante gusto a limón y de leche con canela), hasta cosas carísimas, pero preciosas", aclara.
En el grupo hay quien piensa el negocio, Marcelo Wechler, su director comercial. "Queremos viajar al exterior, armar una agenda de negocios desde Cancillería. Exportar una unidad de negocios. ¡Queremos hacer una empresa de diseño en la que todo sea posible!", dice.
Desafío y autocrítica
Continuar con el diseño de ropa fue todo un desafío para Churba. "Hice cuatro líneas muy desarrolladas. Una que se llama Furor , con colores, faldas, blusas, vestidos basados en el principio de funda y contrafunda, o prendas internas que se vuelven externas. Empezamos con una idea que se llama Banderas , en la que se integran distintas banderas y se fusionan los colores. Quiero que las mujeres pidan a gritos esta línea."
También sigue con las termofusiones, pero ahora se esconden en la ropa como nexo de las telas. "Lo hago más difícil. Por eso trabajo con un equipo de diseño que todo el tiempo está buscando cosas nuevas. Me di cuenta de que soy un engranaje importante dentro del mercado: que me copien me agrega valor. Hoy, el mercado está buscando integrarse. Tenemos que aprender a ser con. "
Es que, para él, la era del individualismo se acabó. "Nuestros números empiezan con el dos. Todo tiene dos posibilidades, un frente y una espalda, dos miradas. Y es muy gracioso: creemos que la mirada del presidente Kirchner, que es medio bizco, está viendo por lo menos dos cosas. Ya no está más esa mirada absoluta y enceguecedora del menemismo. Ahora me parece que se contemplan más cosas."
-¿En algún momento sentiste que Martín Churba se miraba demasiado a sí mismo?
-Todo el tiempo estoy sintiendo que no me la tengo que creer. Cuando me quedé sólo me di cuenta de que solo no hacía nada, necesitaba un equipo de diseñadores. Cada vez que alguien se compre algo en Tramando va a a tener una ficha con el equipo de todos los que trabajaron en ese producto. Yo quiero trabajar con la gente. Sí, creo que con Jessica nos sentimos lo más durante mucho tiempo. Pero es parte del proceso de maduración de las personas. Mi esencia es seguir mi camino, y creo que soy un tipo que tiene suerte.
-¿Cómo vas a hacer para no repetirte todo el tiempo?
-Tengo un aparato tremendo, creatividad que nos lleva a estar pensando. Las empresas no somos personas. Es decir, si yo no estoy, esto puede seguir. Estoy convencido de que se pueden buscar recursos todo el tiempo para generar nuevas ideas.
La nota termina. Las fotos también. Y él sigue tramando.
A cinco, seis, siete puntas
Martín Churba participa de la Fundación ProTejer, desarrollada por TN & Platex, que comenzará a funcionar a partir de este mes. Así, una vez por semana se sentará a conversar con la persona que cosecha el algodón quien esquila, quien diseña o desarrolla un hilado, quien confecciona. Se ensamblan todos los eslabones. "La idea es que tanto los medios de comunicación, la opinión pública como el sector textil entiendan que somos una cadena, y que cada uno es el final del principio del otro. Y si nos contemplamos y nos tenemos en cuenta, podremos seguir creciendo y desarrollar la industria. Queremos salir del Sálvese quien pueda ".

