Uñas bien saludables
Láser y luz pulsada intensa, las dos alternativas para olvidarse de las infecciones en las uñas. Cómo identificar el problema y prevenirlo con simples hábitos cotidianos
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LA NACIONDelia Piña
- ¿Qué es la onicomicosis? La onicomicosis es la infección de las uñas de pies o manos causada por hongos. Ocurre con mayor frecuencia en los pies, ya que el calzado suele generar un ambiente perfecto para el crecimiento del hongo.
- Las causas de su aparición son diversas: predisposición genética, edad avanzada, deficiencias inmunológicas, traumatismos, etc. Es muy común que afecte más a los hombres que a las mujeres, y su frecuencia se incrementa con la edad.
- Apariencia. Las uñas con hongos se vuelven más gruesas, escamosas y adquieren coloraciones variadas, amarilla, marrón, verde, blanca o incluso negra. Esto depende del tipo de hongo que la haya afectado. Suele tornarse dura y difícil de cortar, y al progresar la infección, se separa la lámina ungular del lecho de la uña. Muchas veces el borde libre genera incomodidad con el uso de calzado.
- ¿Estética o enfermedad? La infección de las uñas por hongos puede parecer un problema puramente estético, pero en muchos casos ocasiona dolor y hasta puede sobreinfectarse. Además, es una fuente de contagio para otras partes del cuerpo y puede generar reacciones a distancia, como por ejemplo eccema de manos, etcétera.
- ¿Qué tratamiento realizar? Existen numerosos tratamientos tópicos y orales, pero es un reto terapéutico complejo. Esto se debe al grosor que adquiere la uña y al lento crecimiento de las mismas (en especial, las uñas de los pies) que hace difícil el tratamiento con medicación tópica. Además de la dificultad para llegar al área afectada que se encuentra bajo la uña. Por otro lado, la medicación oral tiene limitaciones. La probable interferencia con otros medicamentos y su posible toxicidad puede impedir su uso.
- Novedad. Existen dos nuevas alternativas para tratar la onicomicosis. Se aplica láser o LPI (luz pulsada intensa).
- Láser
El láser actúa en forma específica sobre el hongo que se encuentra bajo la lámina ungueal, eliminando al mismo sin perjudicar los tejidos sanos. Este tratamiento se convirtió en una opción rápida, sin efectos adversos y con alta efectividad. Es una alternativa de gran utilidad en pacientes que no pueden recibir medicación vía oral o que no responden. En la actualidad, el tratamiento más eficaz es el que combina dos tipos de láseres complementarios en la misma sesión.
Se comienza con el láser KTP 532nm Q-Switched, que tiene un efecto fotoacústico, y luego se aplica el Nd: YAG LP de 1064nm, de efecto térmico. La combinación de ambos permite un mayor grado de efectividad en la destrucción del hongo. La cantidad de sesiones varía, y dependiendo de cada caso pueden ser necesarias hasta seis. Se aplica con intervalos de 15 a 21 días.
- Resultados. Se observan a medida que se renueva la uña. En las manos, la renovación total se produce a los 6 meses y, en los pies, a los 12.
- Luz pulsada
El sistema que se llama FormaTK irradia la zona con luz pulsada. Usa una precisa combinación del tiempo de relajación térmica y de la longitud de onda. El efecto fungicida y bactericida de la luz pulsada llega selectivamente sobre los hongos para inactivarlos. La uña y el tejido circundante quedan intactos. El rango germicida de la luz atraviesa la uña para llegar al foco de la infección; la radiación electromagnética daña los organismos responsables de la onicomicosis y desactiva la capacidad de replicarse.
¿Tengo onicomicosis?
- Si hay una alteración de las uñas o descamación en la planta o entre los dedos de los pies.
- Si después de un traumatismo en la uña, ésta cambia de color, espesor o textura (puede deberse a una sobreinfección por hongos).
- Si tiene descamación y picazón en manos, piernas o pies (puede ser una reacción alérgica por hongos en las uñas).
Asesoramiento: Dra. Mariela Jaén, dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, directora de Jaén Dermatología & Estética.
Prevención
- Mantener las uñas cortas y limpias.
- Evitar el uso excesivo de detergente o alcohol en gel.
- Higienizar con cepillo suave y evitar el uso de elementos cortopunzantes.
- Constatar que los instrumentos de manicuría y pedicuría estén bien esterilizados.
- Utilizar medias de algodón y calzado cómodo para que el pie se aire.
- Usar zapatillas adecuadas para actividades físicas (se recomienda medio punto más que el habitual).
- No compartir el calzado.
- Utilizar ojotas en duchas y vestuarios públicos.
- Realizar un correcto secado de los pies luego de la ducha.
- Consultar al dermatólogo si se observa alguna alteración de las uñas o descamación en la planta, o entre los dedos de los pies.
Por Delia Piña

