Veinte locales en 100 metros
Un recorrido por Murillo al 600, famosa calle de los cueros, con más de una oferta
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Centro del cuero argentino... es la leyenda más leída entre los locales de la calle Murillo que, desde hace años, se transformó en un centro comercial temático dedicado a la ropa de cuero, claro. La calle está renovada y concentra unos 20 locales en los 100 metros que van del 600 al 700.
Con calidad dispar, hay diseños para todos los gustos y bolsillos: líneas más clásicas (camperas en cuero vacuno con cuello camisero o mao que terminan en las caderas) o modelos entallados y con muchos recortes, más jugados. Las vidrieras muestran tapados de mujer 7/8 y más largos, con cuello solapa, mao y de unos 3 centímetros de alto (entre 400 y 900 pesos); camperas entalladas (promedio, 320) y todo tipo de sacones, con botones a la vista o escondidos bajo una pestaña. Para hombres hay sacos de línea recta (desde 380 pesos), camperas con cuello y mangas de lana en unos 400, blazers de antílope (550 promedio), gamulanes, sacones de pecarí (un grano más grueso que la gamuza) y camperas y sacos gamuzados.
Desde 390, las líneas rockera y motoquera, cargadas de accesorios metálicos (cierres, ojalillos, tachas y cadenas), incorporan en el cuero procesos de prelavado y lijado, propios del jean, para darle aspecto gastado.
Este circuito también abarca algunas de las laterales que cortan Murillo. En Scalabrini Ortiz 55, la fábrica de Crayon -que le diseña a System Basic, Akiabara, New Man, Kill, Materia y Zoel, entre otras- ofrece diseños de lo más innovadores y también clásicos. Su diseñadora, Violeta Bombelli, dice: "Este año hay una línea con mucho recorte, entalle y combinación de texturas. Se usan los abrigos más bien ajustados para un sexo y otro".
En colores, se suman al negro, colorado, marrones y camel, el tiza y los pasteles en rosa y celeste. Para dar con prendas de calidad, los comerciantes y fabricantes coinciden en que tienen que ser livianas, suaves y no deben ajarse al arrugarlas con la mano.
Aquí la competencia fomentó una buena costumbre: exhibidores que permanentemente promocionan prendas con descuentos de hasta el 30%, con artículos básicos discontinuados. En el Paseo del Cuero (Murillo 624), el rincón de los saldos tiene camperas para mujer de napa vacuna y entalladas por 199 pesos. En tanto, entre los productos en promoción los sacos de hombre, con botones, a la cadera, que habitualmente cuestan 449 pesos, están a 389, y la línea de mujer se rebajó de 349 a 245.
Servicios extra
En Murillo 666, una de las casas pioneras de la zona, que también comercializa sillones, la liquidación arranca desde los 250, también con modelos básicos en los colores tradicionales: negro, camel, colorado y bordó.
Como la zona reúne muchos fabricantes que tienen los talleres en el mismo lugar, hay cierta flexibilidad para complacer al cliente. Así, corte de mangas y largo, cambio de forro y limpieza de las prendas son algunos de los servicios posibles. Por ejemplo, en Brescia (Acevedo 119) realizan diseños a medida y en los colores disponibles en el muestrario, en más de 50 tonos.
No todo pasa por el cuero vacuno; el de oveja (mucho más liviano) tiene un espacio reservado en todas las vidrieras. Un diseño en este material no baja de los 600 pesos.
Hay camperas de corte similar a las de jean y otras que combinan calados, bordados o toques de piel, generalmente, de zorro, cabra o nutria. En cambio, para diseños hechos sólo en piel, el conejo se impone. Será por el precio, que tampoco baja de los 600 pesos, que la mayoría de los abrigos no va más allá de las caderas. En cuanto a la línea, el entalle a la cintura y de ruedo irregular es lo más visto.
Desde el Paseo del Cuero aportan un dato útil: "Los abrigos que están hechos de una pieza son más caros que los confeccionados con recortes de distintas partidas". Excepciones a la regla siempre hay y, según los entendidos, pueden darse cuando el diseño es lo que más pesa en el valor de la prenda. En colores, son válidas tanto las opciones que muestran la piel al natural como las teñidas. Y si lo que se busca son excentricidades, también hay: Azteca (Murillo 601) propone abrigos de conejo que incluyen serigrafías impresas y detalles pintados.

