Vintage: la nueva imagen que Cheeky muestra en sus locales
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Pisos de madera teñida, techos de machimbre, cañerías a la vista, puertas coloradas, una gran mesa patinada con minisillas, un televisor que sólo sintoniza dibujos animados, muebles antiguos, juegos y objetos de los años 50 y 60 completan la escenografía del nuevo local de Cheeky en la avenida Santa Fe, el segundo -luego del de Patio Bullrich- del proyecto de renovación que inició en noviembre y se completará en dos años. Un cambio de imagen que se las trae.
"En 2006, remodelaremos diez. Entre este mes y febrero, cuatro: Unicenter, Paseo Alcorta, Galerías Pacífico y Alto Parlermo", dice Daniel Awada, dueño de la firma, junto con su mujer, Patricia Fraccione. Luego seguirán en la mira los espacios de Abasto, Alto Avellaneda y el resto de los locales importantes de la cadena.
Un proyecto que se concreta tras un año y medio de haberse planteado un cambio pensado para seguir sorprendiendo a los consumidores y mantenerse como líderes en el mercado, y que demandó una inversión de más de cinco millones de pesos para el primer semestre de ejecución.
"Creo que la moda es constante cambio, por eso pensamos en algo nuevo para Cheeky", cuenta Fraccione. Así, se contactaron con el arquitecto Pablo Chiappori -responsable de la imagen de Cómo quieres que te quiera, perteneciente a la misma firma-, para que lo hiciera realidad. "Como empresa les faltaba una impronta bien marcada: sus locales sólo tenían productos, no transmitían ningún mensaje. Como es una empresa número uno me propuse hacer un clásico", dice Chiappori.
Estética retro
Por eso, y siguiendo la tendencia mundial del vintage, se optó por esa estética en la que ganan las mezclas de texturas, los objetos de época originales y los espacios bien definidos. En el sector de los varones, paredes tapizadas con mapas antiguos escaneados y plasmados en telas; el de las chicas con papel de hojitas, el mismo que decora las cajas de ese espacio. En el de bebes, más sutil, colores suaves y trapitos colocados en forma de techo.
Acompañando esta renovación, la comunicación incluye tarjetas que recuerdan viejas propagandas, un logo y etiquetas más netas, sin las redondeces del anterior, y en la que no faltan entretenimientos, como los libros con ropa para recortar y vestir a las muñecas.
"Es un local donde en cada rincón hay una historia de vida -cuenta Awada-. Una radio antigua, un tocadiscos con un disco simple de pasta, los autos Duravit, las cocinitas y heladeritas de metal son algunas de las cosas que hacen volar la imaginación." Objetos cuidadosamente buscados por Awada y su mujer por cada rincón del país y de Uruguay, tarea a la que ya se sumaron los franquiciados, entusiasmados con la idea de rescatar cosas de la niñez.
"Empezamos en Tres de Febrero y en la zona de campos y estancias porque es donde hay espacios grandes y la gente guarda más cosas, y llegamos hasta Uruguay", comenta Fraccione. Una búsqueda que, según confiesan los protagonistas, los hace "volver a jugar", algo apasionante. "Y es eso lo que queremos lograr cuando un mayor entra con su hijo o su nieto a Cheeky: que se identifique con el juguete que ve y pueda compartir esa vivencia", resume Awada.

