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El caso Vitnik, sello cordobés de venta directa
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Vitnik es una marca que no significa nada, pero tiene una ventaja: "Se pronuncia igual en todas partes", aclara Ramín Tovfigh Rafii (de 44 años), un cordobés que inventó esta firma de venta directa de ropa de gym y tiempo libre. Cuenta que empezó en 2003, en Córdoba, cuando se endeudó con todos sus parientes y amigos. "Lo bueno es que hoy todos siguen siendo mis amigos y mis parientes (risas). Llegamos en el momento justo. Hoy somos líderes en este nicho: ropa para fitness por catálogo. Tenemos 4000 revendedoras fijas, pero hemos llegado a las 10.000."
Ramín, empresario, hizo de todo para llegar: vidrieras, pasó por el mostrador como vendedor, buscó tendencias, armó conceptos para locales, trabajó en diseño. "Me hice trabajando, comencé hace muchos años. Me dediqué mucho tiempo a hacer jeans, tenía clientes en todo el país", recuerda. Y se cansó del jeans. "Hace diez años DuPont empezó a fortalecer la industria de tejidos con Lycra. Y se me ocurrió investigar este concepto. Vi que era una tendencia a futuro: ropa para el tiempo libre, cómoda, para fitness con buen desarrollo estético."
-¿Qué ventajas tiene la venta directa?
-Tiene la particularidad de que la vendedora sale a buscar a su clienta, le muestra el catálogo y le promete un producto que le va a llegar con calidad y en tiempo. Y la promesa es real, por eso después vuelven a hacer su pedido. Las vendedoras se llevan el 25 por ciento. El proceso dura una semana más o menos, entre el pedido y la entrega.
-¿Cómo son tus clientas?
-Nuestro foco son mujeres (también hombres) de 20 a 45 años, pero hay adolescentes que la usan y gente más grande que va al gym y se entusiasma con nuestros diseños. Es un nicho que tiene un enorme futuro. Ya hay varios países en los que las obras sociales hacen descuentos para comprar este tipo de ropa. En Finlandia o Suecia, por ejemplo, consideran que si uno hace actividad física va a estar mejor y va a gastar menos en remedios. Le vendemos tanto a quienes viven en un country como a personas más humildes. Hacemos joggings cómodos, pero con onda. Estilos para todos los gustos.
-¿Es fácil venderle un diseño a alguien que no puede tocar la ropa?
-Lo primero que hay que hacer es vencer esta barrera. Tratar de explicarle la buena calidad. Mostrarle los catálogos. Cuando reciben su pedido siempre quedan con sus expectativas superadas. Si no, la devuelven.
-Llegan a Ushuaia...
-Sí, por supuesto, tenemos toda la ruta 40. Los precios son como los de un shopping, hay mucha moda, telas tecnológicas. Estamos muy contentos. ¡Ya hay ciudades en las que se dice: Estás revitnikera... Ya hay denominación de origen!
-¿Tu meta?
-No me pongo objetivos a largo plazo en un país que cambia las leyes de un día para el otro. La visión la podés poner en la cultura de tu empresa: tu personal, los valores, qué modelo te gusta. Mi mayor valor es contar con gente muy capaz que ha encontrado en Vitnik un lugar para desarrollarse. También nos hemos puesto en campaña para revalorizar espacios públicos y fomentar la actividad física.
-¿Alguna vez compraste cosas por catálogo?
-Nunca.

